Nuestros años locos tienen a John Galliano diseñando para Zara
La historia de la moda cuenta que a mitad de cada década los experimentos previos se asientan para definir los códigos de los años por venir. No es un momento de ruptura, más bien cuando las piezas del sistema terminan de encajar bajo la lógica del mercado. Tras un periodo de dos años de movimientos frenéticos en las direcciones creativas de las maisons, la jerarquía tradicional comparte su lugar con una estructura donde la relevancia no depende del precio de la etiqueta, sino de quién controla la conversación global.
En este escenario de transición, las marcas de consumo masivo dejaron su condición de replicadoras de tendencias para liderar las dinámicas de atención, reclutando a los nombres que antes estaban bajo el dominio de los talleres de lujo. Esta caminata hacia el mercado global se consolida con trayectorias claras: Clare Waight Keller, quien definió el código deportivo sastrero en Chloé, lidera hoy la dirección creativa de Uniqlo. El hermoso y cool Stefano Pilati, ex director creativo de Yves Saint Laurent, colaboró con Zara en una colección cápsula al igual que Kate Moss. Zac Posen ya había anticipado este rumbo al asumir el mando en Brooks Brothers y en 2024 como presidente ejecutivo y director creativo en Gap y Old Navy. Nos ponemos memoriosos. El inicio de este siglo estuvo marcado por la alianza entre Karl Lagerfeld y H&M en 2004. Este hecho dio lugar al inicio de un vínculo que durante diez años alimentó el interés por las colaboraciones entre el fast fashion y el lujo. Hasta que la fórmula dejó de resultar novedosa para integrarse como norma.
La noticia que termina de validar este cambio es el desembarco de John Galliano en Zara. Según reporta Vogue, se trata de una colaboración creativa de dos años para reinterpretar los archivos del retail, marcando el regreso del modisto tras su salida de Maison Margiela en 2024. Se espera que la primera entrega de Galliano para Zara llegue en septiembre (apostemos que será durante la semana de la moda de Nueva York).
Este movimiento responde a la gestión de Marta Ortega, quien asumió la presidencia de Inditex en 2022. Bajo su mando, el grupo —valorado en 150.000 millones de euros y dueño de las firmas Pull & Bear, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius, Oysho y Zara Home— dió un giro hacia una sofisticación operativa que la distingue de la gestión de Amancio, su padre. "No se trata de vender más, sino de vender bien", declaró Marta al diario El País.
La presencia de Anna Wintour en la sede de Arteixo y el vestuario de Bad Bunny para el Super Bowl son señales de una ambición mayor: contratar al último gran modisto del siglo XXI para validar la identidad de la compañía.

