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Mujeres vestidas por mujeres

Notas de Autor por Lorena Pérez

Bloc de Moda es un medio digital pionero de América Latina fundado en 2006 por la periodista Lorena Pérez, enfocado en analizar la relación entre el estilo, la cultura, el arte y la sociedad ¡Bienvenidos!
Moda Argentina
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La poética de Sibilia: joyas y objetos de diseño que van del metal al papel

 

Días atrás nos acercamos al barrio del Abasto. Fernanda Sibilia tiene su taller en la zona del epicentro de teatros y cantinas, a unos pasos del shopping. Allí, junto a Julián Perrone Sibilia, presentaron la colección “Del metal al papel”, la nueva colección de Sibilia diseñada con pasta de papel y estructuras de metal. 

La diseñadora está pronta a cumplir 30 años con su marca. Fundada en 1996, le consultamos a Fernanda si siempre se pensó haciendo joyería y objetos de diseño. Responde que fue por Claudio Drescher (actual co-equiper de Jazmin Chebar) propietario en aquel entonces de Vitamina. Él fue quien le hizo el encargo de accesorios para la marca joven. Luego vino el apoyo de la visionaria Dolores Navarro Ocampo, la productora de moda y creadora de puro Diseño la seleccionó y premió para el concurso de Nuevo Talentos de Revista Para Ti. 
 
Pulseras y anillo de bronce con piedra de pasta de papel

A mediados de los 90, con la explosión de las marcas jóvenes en el mercado de la moda, la propuesta de Sibilia era diferencial. Fresca, novedosa, de diseño, personal. 
 
“Hace casi 30 años que trabajó el metal. Hoy tenemos una nueva colección que nace de nuestras raíces y se construye desde una materialidad completamente distinta. Usando el metal como alma pero envolviendolo en una mezcla de papel, cola, enduido y algunos truquitos más. Una manera diferente para reinventarnos”, cuenta sobre su flamante colección. 

Julián y Fernanda Sibilia en el taller

El taller está repleto de colores envasados en frascos, papeles, metales, máquinas que necesitan de la mano, herramientas. En la sala de enfrente está el showroom con todo el repertorio que integra Sibilia.  Aquí se exhiben en su totalidad y se producen a demanda. También son las mismas joyas que forman parte de los stores de los museos del mundo, como el MoMA, Victoria & Albert, Guggenheim, el Metropolitan y Musée de l’Orangerie. 

De bronce y pasta de papel, la nueva colección de joyas de Sibila 

Sobre la pared, se destacan los aros que hacen gala de las formas y los colores, collares, brazaletes, anillos que también conviven con objetos escultóricos construidos con la técnica del papel: hay floreros y flores y objetos que cuelgan del techo. Le consultamos a Julián, sobrino de Fernanda, si hay formación para seguir el estilo de Sibilia. Si bien está la Escuela de Joya, la educación sale del hacer y la exploración en el taller. Es una formación cercana al artesano y al artista, más que un procedimiento que indique cómo encontrar las formas. 

En Sibilia hay una poética que da cuenta de un estilo que traza un recorrido atemporal.

Mirá y comprá las joyas y objetos de Sibilia en su shop online

Objetos móviles y escultóricos

Créditos: Las fotos productos corresponden a Jimena Nahon y las fotografías del taller y retratos son de Lucia Bonnels

Mujeres vestidas por mujeres: Nuria Bueno y la destreza Couture

La diseñadora Nuria Bueno presentó la colección cápsula “Getaria”. La cita fue en su atelier, en el barrio de Las Cañitas. El nombre de la cápsula hace referencia al pueblo natal de Cristobal Balenciaga, el modisto del siglo XX. Meses atrás, Nuria Bueno viajó a España para certificarse en el Museo Balenciaga en técnicas de Haute Couture y desde esa experiencia sentó la propuesta que desfiló en dos de los salones de su atelier. La superposición de texturas más que la cantidad de bordados prevalecía en los diseños. Los vestidos proyectan la corsetería de Balenciaga, de ahí surgen los detalles de confección. Nuria Bueno aplica técnicas de Alta Costura, como el uso del valor y la plancha para el efecto yeso y montar piezas superpuestas.


Miembro de la comisión directiva de la Cámara Argentina de la Moda, Nuria Bueno está especializada en moldería y se distingue por los procesos artesanales en sus diseños. En su formación se destacan las especializaciones en The Fashion Fit Studio, en Roma, para modelados y drapeados en Perú y confección artesanal en la Schola Couture de Moscú. En julio de 2025, la diseñadora regresa a Getaria para la tercera certificación en el Museo de Balenciaga. Además del desfile en su atelier, este año Nuria lanzó su colección en el Colón Fábrica y presentó su línea para novias en la Bridal Runway Latam.






Historias de joyas: Testorelli

 

Testorelli es una de las casas más antiguas de Buenos Aires. La cuarta generación de una empresa de relojería y joyería comandada hoy por una mujer. Miriam Testorelli sigue el legado iniciado por su bisabuelo en 1887. En la actualidad, Testorelli tiene seis locales y un taller propio donde trabajan ocho artesanos. Para el 2025, la empresa familiar planifica la apertura de la maison Testorelli, en Primera Junta y Libertador, en San Isidro. 

En esta idea de tradición y respeto por las costumbres, Testorelli tiene la linda rutina de convocar a una reunión cada año para periodistas. Un encuentro donde Miriam muestra las joyas, comparte fotografías familiares que a la vez son las imágenes de la empresa de joyería y cuenta la historia de José, su bisabuelo que llegó de Suiza en 1896 con el oficio de la alta relojería y joyas y cuyos saberes quedaron prestigiados en la Plaza Mitre, donde diseñó el reloj floral que comenzó a marcar a las 12 en punto del 31 de diciembre de 1913. "Si una joya llega a nuestra vida es porque algo pasó, algo está marcando. Es un obsequio que está relacionado a momentos lindos", dice mientras pasan las colecciones por nuestra manos.

 
En medio de un contexto económico difícil -imposible, digamos- la pregunta en la reunión en la boutique de la avenida Alvear parece inevitable aunque quizás no tanto para este segmento porque “hay una público que no está afectado”, advierte. ¿Por qué comprar joyas? Miriam es práctica y habla de inversión: el progreso del valor del oro en los últimos 20 años muestra que en 2004 la onza costaba U$400, en 2014 era U$1200 y en 2024 el valor es de U$2300. ¡Datos, no opinión!  

Un paseo por la avenida Alvear: Jean Pierre Joyeros

 

Jean Pierre Joyeros presentó la colección otoño invierno 2024 con un desayuno en su boutique de Ayacucho y avenida Alvear. Las diferentes líneas de joyas fueron mostradas en un desfile; por las escalinatas bajaron las modelos y recorrieron los salones de Jean Pierre. Seis generaciones y una larga historia convierten a esta joyería en una tradición en Buenos Aires. 
 
Resulta que Jean Pierre Stad llegó de Francia y se alojó en el hotel Alvear y abrió la joyería en esta misma avenida, la más elegante de la ciudad. Esto sucedió en 1945. En ese momento solo había tres joyerías en Argentina y Jean Pierre fue la primera en instalarse en la avenida Alvear. 
 

Jean Pierre Joyeros es una empresa familiar. Su director actual es Enrique Stad, hijo de Jean Pierre, y dice que si bien la joya evoluciona con la moda, la alta joyería es atemporal porque “crear una joya es algo que una mujer usará siempre y que se sienta única es el objetivo”, dice mientras cuenta que el proceso de diseño es artesanal, dado que se elabora con materiales preciosos. La Mode, Le Chic, Le Sertie Invisible, Les Élastiques, Le Diamant y L’Or Rose, son los nombres de las colecciones que sobresalen del catálogo y las bandejas, donde además se distinguen los choker, las perlas y un gran repertorio de pulseras, aros y pulseras de oro, brillantes y piedras.

El desfile de María Cher anticipa la moda Primavera / Verano 2023


María Cher adelantó el calendario de la moda en Argentina y presentó su colección Primavera / Verano 2023. El desfile fue en Palacio Reconquista, en el microcentro porteño. 

Allí se instaló la pasarela que ensalzó la idea de vestuario que caracteriza a María Cher: sastrería construída en siluetas oversized, chalecos, vestido lencero, maxi faldas transparentes, trench y accesorios que componen corsets. Se trata de looks que hacen un replanteo de las ocasiones de uso tradicionales y la mezcla entre lo formal e informal, cuentan las notas de prensa. 


La colección de María Cher ofrece el espíritu rockero que caracteriza a esta marca hace 20 años y que recientemente inauguró dos tiendas en la ciudad de New York. Las prendas componen un vestuario que sigue la imagen de moda: una lente que cuenta qué sucede en las calles hoy.


Imagen: Gentileza Cher

Historia de la Moda Argentina: Entrevista con el modisto Gino Bogani


Gino Bogani lleva más de 50 años dedicado al arte de la costura. Su nombre es sinónimo de moda, un reconocimiento casi único en la escena local que no suele ser memoriosa de su pasado. Cada época tiene sus referentes, sin embargo Gino se mantiene latente en cada década. Desde los 60’ vistió a diferentes generaciones de artistas: Graciela Borges, Tini Stoessel, Lizy Tagliani y Valeria Mazza, por citar algunas mujeres. Tuvo el agrado de ser llamado por Juana Viale para vestirla en la tele, luego de hacerlo con Marcela Tinayre, la madre, y Mirtha Legrand, la abuela, a quien la actriz reemplazó durante el año 2020 y 2021 pandémico. 

Nos recibe en el primer piso del petit hotel que habita desde 1977, donde la estatua de una virgen mira de frente a rollos de telas que dan paso al salón de prueba: allí posa el primer vestido de novia que diseñó este modisto italiano en 1969, cuando aún no estaba convencido de dedicarse a la moda. Recuperó el diseño durante la cuarentena y el encuentro lo conmovió. El vestido, su realización, lo invitó a pensar en otras cosas, a repasar su trabajo y valorarlo. Su pasión por el cine y el teatro quedaron plasmados en siluetas; algunas simples, otras extravagantes, logradas con las famosas mezcla de texturas y multiplicidad de colores que fueron el campo de expresión de Bogani y su sello.



Moda y pandemia: ¿Usted cómo lo vive? 

Mientras haya mujeres va a haber vestidos. Sin mujeres no existimos. Existe la coquetería de la mujer, mas, menos, no importa pero siempre va a haber algo para embellecerlas. La moda se adapta según el periodo y la época en que se vive. Todo esto produce un cambio muy grande. El primer gran cambio fue el atentado a las Torres Gemelas porque después, en los aeropuertos, había que desvestirse, sacarse los zapatos, entonces eso fue llevando a que uno tiene que estar cómodo. La gente se viste de otra manera. El mundo evoluciona y uno tiene que estar aggiornado porque la moda es muy susceptible a todos los cambios: los políticos, culturales, económicos y a las manifestaciones artísticas. Un film, la música, la etnia de ciertos países ha estimulado a la creatividad, la moda es sensible a todo. ¡Cómo no va a ser sensible a lo que está pasando hoy!


¿De qué manera interpreta las transformaciones en la moda? 

El prêt-à-porter empezó en los 60, bajaba una cosa y subía otra cosa, pero había todo tipo de prêt-à-porter, de lujo y todos los precios. Parecía que la Alta Costura iba a bajar porque no existían más esas fiestas, esos bailes que eran internacionales. El mundo tenía otras necesidades. La mujer se hizo más independiente, se transformó en empresaria, lideró corporaciones, una mujer dinámica que indudablemente puede querer estar bien de aspecto pero fundamentalmente cómoda. Ese fue el acierto de Armani al dar un american style europeizado. Empezó a poner mucho pantalón, chaqueta, no el smoking de Saint Laurent sino el traje para usar a la mañana con telas superlativas, con colores prácticos. Supo ver ese dinamismo que necesitaba la mujer, ese confort y le dio un estilo que lo hizo surgir e influenciar a todo el mundo. Tuvo una visión que otros siguieron porque la moda es así.


 ¿Y la vigencia de la Alta Costura? 

La Alta Costura sigue funcionando porque es la que da las ideas. La alta costura absorbió la calle para sofisticar el look. Eso hizo que muchas marcas prácticamente vendieran accesorios. Ese es el gran mercado de la moda de hoy.

 ¿Cómo interpreta estas miradas con lo que está sucediendo? 

Ahora se tiene que dar la imagen de lo lírico, de la belleza, de todo, porque estamos muy tristes. El mundo está convulsionado con este virus espantoso que abarcó a todos. Existiendo la mujer, existe la coquetería, las ganas de estar bien. ¡Todo gira alrededor de la mujer!


¿Cuál es el legado de Gino Bogani? 

Es un trabajo muy sacrificado. A veces se cree que se trata de telas, gasas y flores, pero esa es una imagen y para lograrla hay que trabajar mucho, hacer sacrificio, de tiempo sobre todo, de estudios. Sé que mi trabajo estimuló a muchos a encarrilar dentro de la moda. Es algo de lo que estoy muy contento, se que fui pionero de alguna manera, no se si la palabra es pionero. Yo hice un cambio, ahora lo puedo decir porque antes no me daba cuenta. Ahora soy consciente de mi trabajo y, aunque nunca estoy conforme, sé que he hecho algo importante. En todo sentido, en la presentación, en la variedad, en el estilo y de eso me siento muy orgulloso, con mis reparos porque siempre prefiero hacerlo mejor. Me da un orgullo sano que me tomen en cuenta.


¿Qué postal tiene de la moda cuando empezó? 

Recuerdo casas que tenían una costura excepcional, como Carola, Vanyna de War, Greta, Fridl Loos, Jacques Dorian, Bernarda, Mercedes Pérez. Algunas reproducían los modelos europeos. No hablo de Dorian ni Vanina; ellos no copiaban, sino que uno se enteraba porque las clientas me lo contaban. Un vestido era comprado entre dos casas y se ponían de acuerdo en qué colores lo hacian cada una, así las clientes no repetian. Todas sabían lo que pasaba.

¿Lleva un archivo de sus diseños? 

Recién empecé a guardar cuando pensé que no había conservado mucho. Cuando me preguntaron si me acordaba de mi primer vestido de novia respondí que sí, por supuesto. Era un vestido hecho totalmente a mano por mi, en 1969, bordado y con cristales incrustados. Así fue que lo comencé a rastrear hasta que lo localicé. La pandemia me sirvió para ver lo que no había visto durante décadas, revalorar mi trabajo. Encontrarme con mi primer vestido de novia me hizo pensar en otras cosas.


¿Sabe cuántos vestidos diseñó? 

Nunca llevo la cuenta de nada. Lo normal era 180, 200 vestidos por desfile, que no es normal, pero era otra época.

¿Cuántas personas trabajaban en su atelier? 

En el momento de la colección éramos 35, 38 personas en el taller, más las que se ocupaban de los sombreros. A mi me encanta hacer el prototipo y si era uno, lo hacía yo. Una vez incluí en una colección bolsas de residuo. Le puse bolsas de residuos a las mangas. Hice de todo, lo que pasa que nunca hubo una prensa que testimoniara, que puntualizara. Ginette Reynal usó una falda de seda negra y blanca. Me traen el diseño, lo pongo en el maniquí, sin mangas. Entonces pensé en hacer unas mangas fruncidas con bolsas de residuo negra que también iban en el sombrero. En el primer desfile que hizo Dolores Barreiro para mí usé polietileno transparente; era un vestido de encaje que fusioné con este plástico. ¿Quién va a comprar este vestido? me decían. Que me importa, contestaba… Sí tenía 10 vendía los 10. Son como chistes, no es que es así toda la colección. Era para despertar curiosidad, para apoyar el leitmotiv de la colección. Por eso, no digo que la prensa me elogiara sino que puntualizara.


El usuario de hoy accede directo a la información. 

Pero no hay un testimonio escrito de mi trabajo. Dijeron sobre la colección de Bogani, si, pero puntualizar en lo que yo quería decir, y qué dije con determinados vestidos, nunca nadie lo mencionó. Los bodies con la sobre pollera, que fueron una cosa! Acá me decían a quien le vas a vender esto... pero me lo sacaron de las manos. Las mezclas de materiales, tantos materiales juntos que he puesto como encajes, crep, satén. No lo vieron todo eso? Me elogiaban, si, pero yo pedía puntualizar. Bogani hizo tal cosa y no era interesante me hubiese gustado. Pero ni eso, ni interesante ni no, todo era bárbaro, brutal, pero me hubiese gustado que alguien escribiera los colores de Bogani, los géneros, lo que se escribía era muy básico. Había que interpretar cómo usaba esos colores, como los repetía durante la colección en diferentes texturas e ideas, esa es la gracia de una colección. Se quedan pensando en lo que hacen afuera aunque sí me decían que era brutal pero tampoco uno es tan fatuo para creerse todo porque si no sería patético, me sentiría un bodrio. En el momento, uno no se da cuenta pero después pensas cómo no lo vieron? Tantas periodistas, tanta prensa y que pase esto sin pena ni gloria. La clienta es distinta., agarra en el aire lo que queres decir.

La moda de los que tienen algo que decir siempre tiene la inspiración para mandar un mensaje. Mirá Yves Saint Laurent; cada movimiento cultural lo machacó en la ropa. Cada uno lo muestra como más le gusta pero lo dice. Puede ser con la música, las pasadas y las salidas de las modelos, había siempre algo más. Me encantan los desfiles."


En Europa y Estados Unidos se mira a la moda como un fenómeno, acá hay una mirada que distingue entre lo local y lo internacional. 

En Europa y Estados Unidos se puntualiza en el hit. El desfile se transformó en un acontecimiento social. Antes no se invitaba a señores, yo empecé a invitar a artistas, a profesionales, a los maridos. Los desfiles eran a las 2 de la tarde, yo empecé a invitar a las 6, a las 7 y luego a las 8. Se produjo un cambio. Pero todo les parecía normal a lo mejor, pero me sorprende. En un desfile puse “Cambalache” cantado por Julio Sosa: la gente se dio cuenta, la prensa ni lo nombró. Todo eso hace a la riqueza del comentario de una colección. Y para eso estaban las especialistas. Yo viví en función de lo que pasaba, por eso el ejemplo de Cambalache. Envíe el mensaje.



¿Los extraña? 

Hoy siento más la necesidad y las ganas de hacer un desfile. Pasaron muchos años y ahora tengo mucho para decir. Siempre seguí haciendo cosas, como por ejemplo cuando presenté mi perfume, en 2009, y los vestuarios para el Teatro Colón: en 2012 hice el de La Cenerentola, luego Cascanueces y L’elisir d’amore, en 2019 Un tranvía llamado deseo. El año pasado vestí durante 5 meses a Juana Viale. Ella es absolutamente maravillosa. La conozco desde la panza, pero el encuentro profesional es distinto del social. Fue un trabajo arduo. Además, trabajar en estas condiciones de pandemia y solo con dos personas… Preparaba dos diseños por semana, yo la sorprendía y estaba la duda si le gustaría pero Juanita siempre tuvo esa energía que mostró en el programa.

Yo necesito la materia prima, el género y el cuerpo. Tengo que tocar. Cada género tiene su lenguaje. Puedo hacer el boceto pero siempre necesito probar sobre el cuerpo."

Se siente a gusto 

Es un trabajo fascinante. El arte y la música logran una cantidad de cosas que hace que uno después lo vuelque en el trabajo. Antes no me pensaba como modisto, tenía otra cosa en la cabeza, como la arquitectura. Mi gran pasión era el cine y el teatro. El trabajo y las clientas me fueron llevando. Me entusiasmé, se entusiasmaron y cada vez trabajé más para dar lo mejor.

Imágenes: Gentileza Gino Bogani
Una versión de esta nota fue publicada en el diario El Cronista

¡Zapatos! Una apuesta en cuarentena


Cuando Javier y Diego se quedaron con uno de los hermosos locales del pasaje Rue des Artisans, no imaginaron que iban a demorar un año para inaugurar la tienda de Cruz Esquivel. 

El 2020 fue uno de los años más duros para el mercado de la moda local, que ya llevaba tiempo de crudeza, pero la conversión digital para marcas y diseñadores más pequeños resultó en una solución ante la pandemia del covid-19 que pudo mantener a salvo proyectos, que sin políticas ni apoyo a la industria se hacía más pesado de transitar. 


Aquí el caso de Cruz Esquivel. Javier y Diego focalizaron en la tienda digital, lo que les permitió ampliarse al interior del país e ingresar al mercado de Estados Unidos. Cruz Esquivel nació en 2015 con la premisa de poner en valor el oficio del zapatero y apostar a la calidad para conquistar a una clientela fiel: mujer que compra, mujer que vuelve, pensaron. 
 
Zapatos para estar en casa
Con la colección en marcha y el mundo en pausa, los mocasines de gamuza se convirtieron en el hit de la cuarentena, pues la suavidad del material invita al chancleteo sin deformarlo. 
 

Un repertorio de clásicos
Artesanales, atemporales, en Cruz Esquivel hay un repertorio sustancioso para armar un guardarropa básico de zapatos. Son clásicos con el twist actual y de tendencia, maquillados en una paleta vibrante y  tonos neutros en cueros nacionales e importados. Mules y sandalias chatas o con tacos, zapatos de salón y varios modelos para andar cómodas. 

Las cuatro estaciones están contempladas en el primer piso de este pasaje que rememora un pedacito de Paris en Buenos Aires, en Arenales 1239, y también en la tienda online, donde hay un tutorial para medirse el pie y calcular exacto el número
 



Imágenes: Gentileza Cruz Esquivel

Murió Elsa Serrano, la modista que respondió a los cambio de vestuario de las mujeres


Elsa Serrano representa al menos tres épocas importantes en la moda. Acorde a los cambios de vestimenta que se imponían en el mundo en los años 70 para que la moda fuera más cómoda, Elsa comenzó a hacer prêt-à-porter.Tuvo su primera boutique en el barrio de Belgrano y además comercializaba sus diseños en el interior del país. La italiana mudó más tarde su atelier a la calle Salguero donde hizo ropa lista para usar hasta mediados de los 80, cuando se dedicó a la alta moda y se convirtió en un símbolo, junto a Gino Bogani, de la moda espectáculo en Argentina. 

Trabajaba sin cesar en el petit hotel de la calle Mansilla al 3000, su maison emblema. Realizó desfiles multitudinarios en el Hotel Sheraton y el Plaza, vistió con piezas únicas a las Primeras Damas María Lorenza Barreneche, esposa del ex presidente Raúl Alfonsín y Zulema Yoma. Con Zulemita marcó los 90 y juntas llenaron páginas de revistas y diarios en los viajes presidenciales, luego por las deudas que le dejó el gobierno de Menem imposible de remontar. A Joan Collins le confeccionó tailleurs y enteritos, uno de sus best sellers. Norma Aleandro usó un vestido de su etiqueta en los Oscars en que la "Historia Oficial" se quedó con la estatuilla. Susana Giménez se casó con Roviralta con un vestido de Elsa, igual que Claudia Villafañe cuando le dio el sí a Maradona. En 2001 quebró y desde entonces diseñaba a medida. En 2019 volvió a la tele como jurado en el reality "Corte y Confección" de Canal 13. 


¿Cómo era la moda antes de que la tecnología impactara en el consumo? El repertorio de Elsa Serrano representa esa parte de la historia. Respondió a los cambios de vestuario de las mujeres: en los 70 la moda se hizo más accesible y así la diseñadora comenzó a moldear vestidos sobre el maniquí, en los 80 atendió el culto a la exageración que demandaba la década aunque su época más recordada fue como la modista de la política en los '90.

Elsa Serrano murió en el incendio de su departamento de la calle Maipú 986, en Retiro, el miércoles 16 de septiembre. Tenía 73 años.


imagen: Revista Gente

Historia de la Moda: ¿Existe la Alta Costura en Argentina?

Archivo Bloc de Moda - Muestra "De Gino Bogani al diseño de autor" (2013)

En el ciclo de entrevistas que la Cámara Argentina de la Moda realiza a través de Instagram Live, el sábado pasado tuvo lugar una conversación necesaria e interesante que definen una de las categorías de la moda argentina que genera confusión: ¿Hay Alta Costura en Argentina? Francisco Ayala, diseñador y presidente de la CAM, recibió a Jorge Moragues, titular de la cátedra de Diseño de Indumentaria de la FADU, quien hacia el final de la entrevista dijo que en Argentina no hay Alta Costura, mientras Ayala argumentaba que sí. Si bien “Haute Couture” es una designación legal registrada en Francia, en Argentina hay una tradición de diseñadores, diseñadoras y modistas de presentar su trabajo bajo la denominación Alta Costura. ¿Por qué?


Un poco de historia
El nacimiento de la Haute Couture está relacionado a Charles Frederick Worth, un vendedor de textiles que en 1858 fundó la primera casa de Alta Costura en la rue de la Paix, la calle donde se instalaron, luego, las casas de moda en París. En Francia, la moda es parte del patrimonio y es el segundo sector más rentable, con un valor estimado de € 150 mil millones. Desde la época del Rey Luis XIV, el sistema comenzó a forjarse como una política de Estado con apoyo constante, que siguió con María Antonieta y su “Ministra de la Moda”, Rose Bertin. La Alta Costura se convirtió en sinónimo de París porque estaba organizada e institucionalizada. A mediados del Siglo XX comenzaron a regir normas: para ser miembro aceptado por la Fédération de la Haute Couture et de la Mode, la organización de la industria de la moda francesa, había que sentar base en París, confeccionar los diseños allí, presentar la colección en la ciudad más respetar una cantidad de modelos y horas de trabajo para mostrar las creaciones a medida. El Ministerio de Producción revisa periódicamente qué casas de diseño pueden usar la nomenclatura y solo aquellas maisons y compañías que son aprobadas cada año por una comisión de la Chambre Syndicale de la Couture pueden participar de la semana Couture que se lleva a cabo en enero y en julio en la Ville Lumière. Por ejemplo, las maisons italianas Valentino y Giorgio Armani “Privé”, el libanés Elie Saab y los holandeses Viktor & Rolf son aceptados como miembros extranjeros mientras que Iris van Herpen y Guo Pei son invitadas y se suman a los 16 miembros oficiales. Chanel, Dior, Maison Margiela, Schiaparelli, Givenchy y Jean Paul Gaultier son algunas de estas maisons.


¿En Buenos Aires también?
En Argentina hay una tradición iniciada el siglo pasado de casas de moda y modistas que confeccionaban ropa respetando las reglas de la Haute Couture, pero vale contar que en Buenos Aires no hay Alta Costura: esta nomenclatura es exclusiva del sistema francés.

La Primavera 1989 de Gino Bogani

Las casas de moda de Buenos Aires
“En Buenos Aires no se pedía originalidad sino que un diseño pueda replicar los estándares de París, que pudieran ser iguales a Chanel y Dior”, dice el diseñador Francisco Ayala, actual presidente de la Cámara Argentina de la Moda. Para entender la razón de nacionalizar una tradición foránea es preciso saber que en Buenos Aires era posible encontrar este arte del vestido a través de las comisionistas que viajaban de París para tomar los pedidos de las argentinas y las propias mujeres que viajaban a Europa y compraban los vestidos a medida para ellas y sus amigas. Es decir, las argentinas eran clientas de las casas de París y, además, no estaba mal visto copiar un diseño. La clase alta compraba y encargaba los diseños originales y la clase media se vestía con modistas que trabajaban los diseños al detalle y siguiendo los moldes de las creaciones auténticas. Madame Suzanne, Henriette, Bernarda de Meneses, quien llegó de España para dirigir la casa Paquin en Buenos Aires y luego abrió su casa en Viamonte y Rodriguez Peña: allí se confeccionó el vestido que Evita usó para su visita al Vaticano - como parte de su viaje a Europa en 1947-, Ana de Castro, Carola de Renieri y Jacques Dorian son algunos nombres que hacen a la historia de una ciudad encandilada por los designios de Paris. Vanyna de War es una de las creadoras más recordadas, incluso por ser una de las pioneras del prêt-à-porter en Buenos Aires. Hija de argentinos, esta francesa abrió a sus 16 años una casa de moda en Paris que sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial. Trajo sus diseños a Argentina en la década de 1940 y dada la repercusión, en 1950 se instaló con su casa de moda en la esquina de Arenales y Talcahuano.

Archivo Bloc de Moda. De la última colección de Rosina Corradini (2011)

Dos clásicos
Una de las pioneras en destacarse en la Alta Costura en Argentina fue Rosina Corradini, una italiana que llegó a Buenos Aires en 1949 escapando de la Segunda Guerra Mundial. “Fue una época hermosa y éramos pocas las modistas", recuerda a sus 87 años y levantando bandera de ser la única en hacer Alta Costura en el país. En la década de 1960 abrió su maison y mantenía la novedad en sus diseños viajando dos veces al año a París. "Iba a mirar los desfiles y sabía pescar lo que sería novedad la próxima temporada. En cuanto volvía a Buenos Aires se lo ofrecía a mis clientas y después resultaba ser la última moda", me contó Rosina en su casa, algunos meses atrás.

Gino Bogani afirma que en Argentina no hay Haute Couture pero sí una confusión total. Que alguien confeccione un vestido largo no significa que haga Alta Costura, dice. Bogani se lanzó en 1958 y su nombre comenzó a sonar diez años después, en ese momento se convirtió en sinónimo de Alta Costura, el mayor refinamiento en la moda argentina cuya experiencia estética encontró en la década de 1980 su momento de esplendor.

Hernán Fragnier Otoño / Invierno 2014

La nueva Alta Costura

En la actualidad hay un grupo de diseñadores que trabajan sus diseños según los parámetros de la Alta Costura: Gabriel Lage es uno de los referentes de ésta época. El diseñador lleva más de 25 años en el mercado de la alta moda y tiene su propio atelier donde interviene las telas, las borda y cada vestido se hace a la medida de la clienta. Un rumbo similar es el de Francisco Ayala, quien además involucra a artistas plásticos en la creación de sus diseños y realiza vestuarios para ballets. Hernan Fragnier comenzó su carrera como aprendiz junto a Jacques Dorian, luego pasó por la casa Greta Markowics, Rosina y Sylvie Burstin, todos nombres que son referentes de lo que conocemos como alta costura argentina.

La colección de Gabriel Lage

En las últimas tres décadas, la relación con la tradición Couture ocupa el mercado de las novias, pues los hábitos cambiaron, los tiempos se aceleraron y las mujeres ya no requieren de un guardarropa tan exclusivo. Sin embargo, hay una nueva generación que refresca el panorama, como la etiqueta Bouquet y la diseñadora Pía Carregal.

Imagen vía BAAM - De la colección Otoño 2014 de Hernán Fragnier

Qué es hoy la Alta Costura argentina
Fundada en 1905, la Cámara Argentina de la Moda está trabajando en un proyecto que busca redefinir qué es Alta Costura en Argentina. En los bocetos sobre la recategorización de esta tradición francesa se propone que para ser contemplado como tal, el diseño debe ser producido en el país, presentar al menos una colección por año con 15 prendas artesanales como mínimo y utilizar la máquina de coser solo para hombros y laterales. Confeccionar una toile y utilizar materias primas nobles y también propias de nuestro país, como lana de vicuña, camélidos, lanas cardadas e hiladas a mano, alpaca, plata, rodocrositas más la incorporación de materiales innovadores. El acuerdo que se está redactando propone reglamentar la intervención de los oficios en los diseños hechos a medida, como joyería artesanal, tocados, bordados, plisados y zapatería Couture.

Un diseño de Vanyna de War en la portada de Elle Francia

La moda hoy
Con el nacimiento del prêt-à-porter y luego la cultura del fast fashion, a la Alta Costura le pronosticaron muchas veces su desaparición.

Las grandes maisons que se presentan en Europa, también las nuevas etiquetas de la escena local, muestran un enfoque renovado en una artesanía pensada a medida y no destinada al mercado masivo. Incluso, las marcas jóvenes transitan la noción de “Alta Costura lista para usar”, “Modern Couture”, “Demi Couture”, categorías que buscan alejarse de los vestidos de alfombra roja o del ideal de la alta sociedad y modernizar los conceptos y explorar nuevas técnicas que traducen esta experiencia entre la mujer y el vestido.

Únicos en serie: la protección según Somos Dacal


El repertorio de Somos Dacal se compone de camisas, camperas y vestidos que toman el tinte de exclusivo al ser todas ellas prendas únicas y confeccionadas con telas usadas. Diseñada por las hermanas Florencia y Lola Dacal, se suma a la colección de piezas únicas en serie una línea de equipo de abrigos y protector facial.


"Necesitamos cambiar nuestro comportamiento de forma acelerada, el hábito del vestir también debe ser solidario y responsable", dice Flor Dacal sobre la serie limitada de abrigos y protector facial que acaban de lanzar en alianza al Club Social de Costura.


Los protectores faciales tienen una capa triple de telas que se pueden lavar y planchar. "Trabajamos a partir de textiles naturales recuperados revalorando su calidad y su durabilidad en el paso del tiempo. Utilizamos procesos de confección artesanal, de bajo impacto ambiental y con normas de comercio justo", cuenta la diseñadora que impulsa el consumo transformador como solución a los hábitos consumistas de las últimas décadas.


Así, mientras la pandemia del coronavirus COVID-19 pone en suspenso el mundo, la moda replantea su modelo. Un nuevo sistema de la moda está surgiendo con esta transformación de hábitos. Aquí uno de los proyectos que sentaron las bases de la moda sustentable en Argentina. Tomen nota: Somos Dacal propone un vestir sustentable, atemporal y para todos los géneros.