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Mujeres Vestidas por Mujeres

Notas de Autor por Lorena Pérez

Bloc de Moda es un medio digital fundado en 2006 que promueve prácticas y temas de manera pionera en latinoamérica. Coberturas, crónicas, entrevistas y reseñas que ponen en contexto a la moda en la cultura y su impacto en la sociedad.¡Bienvenidos!

Apuntes sobre la moda en el Mundial de Fútbol 2026

 


Durante 39 días, el Mundial de Fútbol de Canadá, México y Estados Unidos demostró que el poder no se mide solo en la cancha. El 11 de junio, la llegada de las 48 selecciones inauguró una competencia simultánea basada en la proyección de estatus e identidad. Los bolsos de diseñador, la sastrería y los botines en tonos rosa chicle y fucsia eléctrico —exhibidos por Jude Bellingham, Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé y la Selección Argentina campeona de 2022— ofrecieron imágenes como manifiestos. 

Los seleccionados se transformaron en embajadas corporativas de sus propios países. Francia desfiló como un catálogo viviente de su patrimonio de lujo: Hermès, Chanel, Louis Vuitton y Dior. Uruguay proyectó sofisticación sustentable a través de la diseñadora Gabriela Hearst. El equipo campeón del torneo exhibió un uniforme hecho a medida por Loewe, resultado de un acuerdo de cuatro años para vestir a los planteles masculino y femenino de España. Marks and Spencer viste desde 2007 a la selección Inglesa, Boss a la de Estados Unidos. Argentina validó el retorno de las it bags. Pero el golpe de efecto visual más interesante lo dio la República Democrática del Congo en su regreso tras 52 años a un mundial de fútbol. Trajes negros clásicos cruzados por una faja de leopardo firmada por el diseñador parisino-congoleño Alvin Junior Mak

El eje del interés estético completó su transformación cuando los futbolistas desplazaron a sus compañeras - las llamadas botineras - del foco de atención para asumir el control de la tendencia. 

El Mundial de Fútbol 2026 funcionó como un escenario donde los países reafirmaron su orgullo nacional a través de la identidad visual. Esta implosión estética responde al fervor de la economía de la imagen que genera el deporte. Porque demostrar visualmente es tan válido como jugar bien en la cancha. Los futbolistas son creadores de imágenes. El análisis de los patrocinadores y los looks elegidos para la caminata entre el avión y el hotel hacia el estadio revela un gusto libre de culpas por el lujo y un conocimiento profundo de las novedades de la moda. Mientras tanto, los hinchas adoptan estos mismos códigos para su vida diaria, transformando la estética del fútbol en cultura callejera. 

Si la indumentaria es una herramienta para mostrar quiénes somos frente al mundo, para el deportista representa la oportunidad concreta de definirse más allá del uniforme colectivo. La ostentación y el estilo conviven de forma armónica, ya que el futbolista contemporáneo gestiona su apariencia con la habilidad necesaria para evitar el cliché de fashion victim, pero lejísimo de pasar desapercibido.

Coronados de gloria vivamos: El vestido que lució María Becerra en la Final del Mundial de Fútbol

 

"La moda cuenta la historia del tiempo. Funciona como una fotografía de la cultura en un momento preciso. La narrativa que busco transmitir es la de un inmigrante que llega a Estados Unidos, atraviesa el desarraigo, pero mantiene su sueño para crear algo original y marcar esta época", explica Abel Cepeda Ljoka, diseñador de SEKS. 

El diseñador Abel Cepeda, con su firma SEKS, vistió a María Becerra para entonar el Himno en el Mundial de fútbol

El mendocino, radicado en Nueva York, diseñó el vestido con el que María Becerra entonó el Himno Nacional Argentino en la final del Mundial de Fútbol 2026. Semanas atrás, su trabajo ya había sumado visibilidad cuando Pampita posó en la cancha uno de sus corsets. El diseñador de SEKS creció entre máquinas de coser, ya que su familia abrió la primera tienda Singer en Mendoza. Cuando se mudó a Buenos Aires circuló por la noche porteña, una experiencia con la vida nocturna que se repitió al mudarse a la Gran Manzana. En su taller, el oficio convive con la tecnología: su propuesta fusiona técnicas de marroquinería con corte láser. Establecido en Harlem, el diseñador encontró en los clubes, el arte y la música las referencias para vestir a amigos y bailarines de la escena local. 


Ese recorrido llevó a Abel Cepeda de SEKS a Broadway y, más tarde, a realizar el vestuario para la presentación de Katy Perry en los VMAs 2024. Siguieron Kendall Jenner - para la Gala del MET de 2026 - Selena Gómez, Ciara y Avril Lavigne. Así llega a vestir a María Becerra. La Nena de Argentina, que transita con destreza desde el pop y los ritmos urbanos hasta el funk brasileño y la cumbia, interpretó el himno nacional en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Argentina por donde mires. 

Imágenes: Abel Cepeda / SEKS

Un buen cabezazo mundialista: Otra excusa para hablar de Otamendi



Nicolás Otamendi es un defensor central de jerarquía. Se nota en su juego imponente y en ese don para adivinar la jugada antes de que ocurra. Es el alma competitiva de la Selección Argentina, que inició este Mundial de Fútbol 2026 en el banco de suplentes y sumando minutos valiosos en los finales de cada partido. Hoy esperamos sus cabezazos en el histórico cruce —no es solo un partido— de Argentina frente a Inglaterra. 

El dueño de la fiesta en redes sociales tiene un temperamento magnético. La cámara lo ama (y El General la ama a ella). De hecho, la moda está funcionando como una extensión del rendimiento deportivo: el mundial de futbol confirma que la vestimenta individual es el canal de expresión más claro para los futbolistas fuera del campo de juego. Otamendi demuestra esta búsqueda vistiendo de manera explícita con marcas de diseñador. El fútbol permite que los hombres se preocupen por la indumentaria manteniendo su perfil de deportista como el eje central de su vida pública. No es un fenómeno nuevo. Diego Maradona construyó el precedente histórico de esta conducta mediante el uso de prendas icónicas y exageradas para mostrarse. El sentido de pertenencia grupal y el orgullo patrio le dan un carácter funcional a estas decisiones de estilo. La ostentación individual queda legitimada bajo el marco de la representación nacional. 

Otamendi traslada esa seguridad a los pasillos de los aeropuertos, que la Scaloneta convirtió en pasarelas de moda urbana. Oriundo de El Talar, al norte de la provincia de Buenos Aires, el flamante refuerzo de River Plate —se sumará formalmente al club tras la cita mundialista— camina con un pavoneo que une el juego de la cancha (donde entrena con los shorts arremangados en los muslos y un paisaje visual de tatuajes) con una predilección por vestir looks voluminosos. 


La silueta del campeón se arma con formas amplias y una devoción por el oversized. Su estilo característico se apoya en los hombros caídos de remeras que llegan a los codos, camisas cuadradas y pantalones holgados que caen con el peso textil justo sobre zapatillas de suela gruesa, casi siempre firmadas por Nike. Se nota un ojo atento para adoptar los códigos callejeros que Demna Gvasalia impuso en su época en Balenciaga. En el placard del número 19 de la Selección Argentina, las marcas de lujo entran con naturalidad. Están las zapatillas Cactus Jack x Nike de Travis Scott, el catálogo de Balenciaga y el bolso Hermès Haut à Courroies —la Birkin original que también lleva Lionel Messi. También un despliegue de monogramas Louis Vuitton. Es una apuesta maximalista donde la alta costura convive con los gorros de diseñador y la tinta en la piel. Un registro personal que documenta cómo se cruzan hoy el fútbol, la calle y las pasarelas europeas.

No pare sigue sigue: El efecto Carrie Bradhshaw

 


Hace 28 años salía al aire por primera vez Sex and the City. Un año antes, en 1997, la Baguette de Fendi vio la luz de la mano de Silvia Venturini Fendi. Para la década de los 2000, ambas ya se habían convertido en hitos culturales y los looks de Carrie Bradshaw se transformaron en tendencia. El fenómeno que gestó su estética fue similar a lo ocurrido en el Hollywood de los años 30, cuando la pantalla de cine tenía más peso que la alta costura parisina. 

El estilo de la escritora perduró e influyó profundamente en el devenir de la moda. La mentalidad de los diseñadores actuales defiende ese ideal de contar una historia propia a través de la ropa. Maria Grazia Chiuri, en su estelar paso como directora creativa de Dior, tomó desde el inicio aquellas referencias para sus colecciones feministas: retomó el bolso Saddle creado por Galliano, pero rediseñado con Bradshaw en mente. Lo mismo ocurrió cuando subió a la pasarela la remera J'adore Dior, una decisión que rememoró el encuentro de Carrie y Aidan en la película, según contó. 

La Fendi Baguette Bag pensado para el plano americano de Carrie Bradshaw

Es así como estos objetos de deseo alcanzan el estatus de culto. Lo mismo pasó con la Baguette. Al ser nombrada directora creativa de la maison italiana Fendi, Chiuri reeditó este hit en la colección crucero 2027 y, para el otoño 2026, le dedicó su primera campaña. La cartera —inspirada originalmente en las mujeres parisinas que llevaban el pan bajo el brazo— regresó a su musa original para narrar su historia: Sarah Jessica Parker

Bajo la mirada de Maria Grazia, el bolso recuperó su silueta y el código de estilo original, el 26424. Además, durante la Milan Design Week, la casa romana presentó la exhibición Baguette 26424 Re-Edition en el Palazzo Fendi, ubicado en Via Montenapoleone. 

Hay que decir que tanto Maria Grazia Chiuri como Sex and the City construyeron sus narrativas alrededor de los ideales del empoderamiento femenino. Las dos lo lograron utilizando la moda como canal.

El modelo de la Baguette co-creado por Sarah Jessica Parker para los 15 años de la cartera de Fendi


ARCHIVO RAMÍREZ ¿Qué guardan los diseñadores?

 

¿Los creadores tienen una certeza intuitiva sobre la trascendencia de su propia obra? Es la pregunta que surge al profanar el santuario de un archivo personal. También si los grandes nombres de la moda alcanzan esa condición porque, al conservar cada detalle de su pasado, logran construir el relato completo de su propia leyenda. El archivo se convierte así en la prueba material de una historia que nunca se interrumpe. Hoy, en plena era de la veneración por el documento, el acto de conservar se afirma como un testamento. 

Las trayectorias de Yves Saint Laurent y Martin Margiela ilustran esta obsesión por la posteridad y permite dividir sus legados más allá del aplauso de la pasarela. Yves Saint Laurent orquestó su propio mausoleo al transformar su taller de Alta Costura en un museo vivo. Mientras tanto, su fundación custodia su relevancia con exhibiciones y libros sobre los hits del modisto —una hazaña idílica fundamentada en la preservación meticulosa de su hacer desde la adolescencia—. 
El caso de Margiela arrastra esa mirada desde la infancia. El diseñador belga se guardó cada fragmento de su existencia creativa, incluido el papel picado esparcido en sus desfiles. La temprana retirada de Martin en 2008, después de 20 años de trabajo en la moda, derivó en un tomo editorial y curatorial: la hermosa exposición en el Palais Galliera en 2018, con una atmósfera de antro under, revivió la estética analógica esencial para descifrar las complejidades de la moda de la década que él anticipó. Este trayecto culminó con un documental que develó la voz y las manos del enigma más célebre de la industria. Ahora, este guardián del anonimato ofrece su archivo personal en una subasta parisina orquestada por Maurice Auction en colaboración con Kerry Taylor Auctions, el próximo mes de julio. 

La memoria de Pablo 
“No es mi libro, sino un libro sobre mí”, aclara Pablo Ramírez durante la presentación de ARCHIVO RAMÍREZ, un volumen que oficia como ensayo teórico y legado visual de su universo íntimo. 

Si la identidad de Ramírez se define a través de la severidad del corte, el planchado impecable, la pureza de la moldería y la nobleza textil, esta publicación traslada esa misma exquisitez hacia los bordes de su memoria material. Bajo la coordinación de una investigación liderada por Daniela Lucena, con Sebastián Rodríguez al frente del archivo y la co-edición visual junto a Lorena Tenuta, sumado a la gestión patrimonial de Agustina Fernández, este proyecto editado por Fundación Medifé explora al modisto desde la perspectiva del documento histórico. 

ARCHIVO RAMÍREZ reúne más de 700 imágenes inéditas que abarcan figurines, cuadernos de notas, bocetos, fotografías y bitácoras de pasarela. Es una antología donde cada hoja aspira a la categoría de hallazgo. En sus 255 páginas conviven los primeros dibujos de Pablo sobre cartones de boletas del taller mecánico de su padre en 1980, a las reliquias de su madurez, como la factura emitida en 2001 para la legendaria Isabella Blow, junto al registro fotográfico de la editora probándose sus diseños tras bambalinas en la edición inaugural de BAFWEEK. 

En este libro se despliega el peso de un creador fundamental. Un tesoro impreso destinado a perdurar con la misma sofisticación eterna que sus diseños.

Cómo ser parisina. El total look de Charlotte Casiraghi para Chanel Couture

 


La silueta de Charlotte Casiraghi en la colección Couture FW 2027 sugiere una elegancia magnética. Un jean, una camisa celeste y un par de zapatos de salón le bastan para definir la modernidad cotidiana. Cuando estas piezas llevan el sello de Chanel, el outfit trasciende. 

Como embajadora de la maison desde 2021, Casiraghi aporta una autenticidad intelectual única a través de su liderazgo en Les Rendez-vous littéraires rue Cambon. Se trata de una iniciativa pionera que reúne a escritoras y amigas de la maison para debatir sobre la emancipación femenina. Este encuentro elevó el formato libro a la categoría de fetiche cultural que se anticipó al momento en la que la industria del lujo transformó la literatura y los clubes de lectura en el nuevo y codiciado objeto de deseo comercial para la moda. 


Esta misma sintonía estética guió las presentaciones de La fêlure, su primer libro en solitario. Durante este recorrido cultural, la sofisticación monegasca de Charlotte se construyó con variaciones de la camisa, alternando pantalones sastre, blazers y chalecos de punto. En el rol de embajadora de Chanel, esta propuesta representa una expresión de informalidad estudiada. La camisa de rayas, los jeans de corte fluido y los zapatos salones negros son un grito del chic parisino más puro. 


El estilismo de Charlotte Casiraghi funciona como una selecta antología de las colecciones de Matthieu Blazy para Chanel, pero guarda intacta su identidad personal. El bolso y los zapatos con tira trasera pertenecen de la colección Métiers d’art 2026, la del desfile en el subte de New York. La camisa de algodón celeste es el resultado de la alianza con Charvet, la legendaria firma casi bicentenaria, que hoy es propiedad de Chanel. Los vaqueros, las gafas, los anillos y pulseras completan este look. Que bien podría ser un catálogo pero que en la silueta de la nieta de Grace Kelly logra verse como manifiesto de estilo contemporáneo.

El guardarropa atemporal y sofisticado de SICH se presenta

 


El calendario de la moda reserva junio y enero para el guardarropa masculino. Es el momento en que los diseñadores redefinen el placard del hombre, una práctica que supera los estereotipos de género. Estas pasarelas funcionan como espacios de creación y son esas ideas las que terminan derramando en la moda femenina. 
 
En una escena comercial argentina acostumbrada a la resistencia, SICH Corte y Porte emerge con su colección debut “Cajetilla”. Su diseñador, Nicolás Manusovich, propone una sastrería atemporal que dialoga de forma fluida con la cultura deportiva. A partir de textiles nacionales, Manusovich reconstruye tipologías básicas bajo una mirada contemporánea. Allí sobresalen chalecos, camperas y buzos. Las piezas sastreras tienen un ritmo urbano y utilitario, una sofisticación que linkea al legado de Hermanos Estebecorena. El diseñador, formado en la Universidad de Palermo, confirma la referencia. Resulta que Javier Estebecorena aportó su matriz proyectual al desarrollo de SICH y comparte el detrás de escena con la arquitecta Diana Lisman (de la Cátedra Lisman FADU), tía de Nicolás y socia. Mariana Schwarz, la fundadora del multimarcas SalSipuedes, un emblema del diseño de autor fundado en el 2000, participó en la asesoría de marca. 


El debut de SICH Corte y Porte apostó por el contacto directo. El propio diseñador entregó en mano retazos de tela a modo de invitación para descubrir la colección en Loro Negro, el espacio gourmet / cultural de Humberto Tortonese. En esas paredes, las fotografías de Batato Barea, Alejandro Urdapilleta y el mismo Tortonese enmarcaron la presentación. Esta estrategia de difusión personalizada apartó el proyecto de la frialdad de las pantallas y generó un encuentro íntimo. SICH se aseguró una recepción cálida y diferenciada. Este recibimiento da cuenta que, aun en las complejidades de un mercado definido por la crisis, los diseñadores tienen siempre una historia valiosa que contar.



Olivier Theyskens: El diseñador belga que anticipó el jogging couture volvió a desfilar en Paris

 


Con las palabras “Anoche estuve en el reino de las Sombras, donde rayos grises del sol atravesaban un cielo gris”, Máximo Gorki describió en 1896 el asombro y la extrañeza que sintió como espectador durante la primera proyección del cinematógrafo de los hermanos Lumière. Algo así es lo que genera Olivier Theyskens, el diseñador belga con una visión gótica del romance magistral. 

La noche del domingo, en la víspera del inicio de las colecciones otoño invierno 2026/207 Haute Couture, puso en pasarela en París la primera colección de Boloria, una etiqueta de moda emergente con sede en Amberes, respaldada por We Are One World, la empresa que organiza los festivales de música electrónica Tomorrowland. El talento de Theyskens quedó en evidencia a sus 21 años, cuando Madonna lució un vestido negro de satén con su firma en los Óscar de 1998. Después siguió en Rochas y Nina Ricci como director creativo. Más tarde se hizo cargo de Theory. Lo de Olivier Theyskens es talento en modo anticipatorio. Quizá por eso no llegó a ubicarse en las grandes ligas en este sin fin de cambios de nombres que se iniciaron en la década de 2010. 


Algún tiempo atrás, en 2007, el diseñador belga escandalizó a las burguesas cuando subió a la pasarela de Nina Ricci su visión deportiva de la alta moda y le dio una nueva visión al jogging. "Theyskens brindó una gran cantidad de tonterías en un momento en que la moda se centró más en los negocios y la creación de ropa hermosa", decía una crítica del momento. 


El tiempo que ordena los contextos, da cuenta de la sensibilidad de Olivier Theyskens para proclamar la moda. En esta era de nichos, qué mejor que sumar a esta generación de diseñadores / modistos que defienden el hacer sobre el entretener.

Identidad en construcción: Las miradas que proyectan el vestir contemporáneo en Argentina se exhiben en una sala cultural

 

En el sexto piso de lo que fue el CCK está montada la muestra Construir Moda, del siglo XIX a la actualidad, pensada y realizada por el equipo del MNHT. En la sala 605, el acervo de la Colección Histórica del Traje Argentino examina el pasado a través de los desarrollos y procesos creativos impulsados por las innovaciones tecnológicas de los últimos dos siglos. La exhibición de estas piezas en este espacio se da luego del Decreto 862/2024, que eliminó la independencia operativa de la institución original y trasladó su patrimonio al Museo Histórico Nacional. 

La propuesta suma otra dimensión en la sala 604. Ahí es donde la moda contemporánea de nuestro país se encuentra en un diálogo que refleja la diversidad de miradas de los diseñadores locales para pensar el vestir contemporáneo. El eje está puesto en la expresión individual conectada con las tensiones de la sociedad. 


El sábado pasado, las tres generaciones de diseñadores que forman parte de la muestra se sentaron a charlar y reflexionar sobre sus proyectos. Min Agostini estuvo por la década de 2000. Vanesa Krongold y Luz Ballestero representaron a la camada de 2010 y la urgencia post-2020 quedó en manos de Luján Haeder de Haeder y Gonzalo Andrade de Gone. Con su presencia, transformaron una sala institucional en un espacio vivo. Lo valioso de este encuentro es la total ausencia de distancia histórica. 

Analizar la moda en Argentina en tiempo real, interactuar con los creadores mientras abren sus procesos y muestran cómo piensan sus prendas en el aquí y ahora, con sus dudas y tensiones, es un ejercicio de registro de la actualidad. Es una lectura directa de nuestro presente, sin filtros documentales ni nostalgia, que tiene un valor cultural enorme. 

Construir Moda, del siglo XIX a la actualidad se puede visitar hasta el mes de septiembre en el Palacio Libertad (sarmiento 151). En la cuenta de Instagram de los trabajadores del museo pueden chequear el cronograma de visitas guiadas y las charlas que se arman alrededor de la muestra. O visitarla de miércoles a domingos de 14 a 20h. La entrada es libre y gratuita.