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Mujeres vestidas por mujeres

Notas de Autor por Lorena Pérez

Bloc de Moda es un medio digital pionero de América Latina fundado en 2006 por la periodista Lorena Pérez, enfocado en analizar la relación entre el estilo, la cultura, el arte y la sociedad ¡Bienvenidos!
Politicos
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La caída en Tech Fleece: Crónica de un colapso estético y político


En la madrugada de este 3 de enero, una operación relámpago de la Fuerza Delta de Estados Unidos, ejecutada por orden del presidente Donald Trump, culminó con la detención de Nicolás Maduro en Caracas, Venezuela. Aunque los cargos judiciales en Nueva York se centran en el narcoterrorismo, Trump, en su conferencia de prensa, desplazó el foco: no hizo hincapié en el narcotráfico, sino en el petróleo. Sorpresa cero. El mandatario afirmó que Estados Unidos "dirigirá" Venezuela temporalmente para hacer una transición segura. 

Podemos celebrar la caída de un dictador, pero el derecho internacional no está para validar éticas, pero si para frenar el abuso de poder. Al priorizar el petróleo sobre la justicia, Trump revela que la legalidad es algo molesto y el riesgo es que la "liberación" de Venezuela no sea más que una excusa. 

Hay momentos en la historia en los que la ropa deja de ser una elección estética para convertirse en un documento judicial. Lo vimos con la chaqueta de cuero de Saddam Hussein y con las camisas de seda de "El Chapo" Guzmán. Hoy, en la fotografía de Nicolás Maduro capturado y publicada por Donald Trump, el objeto de estudio es un conjunto Nike Tech Fleece en gris jaspeado. 
 

Radiografía de una tendencia: Los datos que salen de Google 

El anuncio de la captura de Maduro disparó un 410% en clics hacia el equipo Nike Tech Fleece gris que vestía el dictador y un pico vertical del 520% de interés en búsquedas, según Google Trends. 

La intención de búsqueda también mutó: las consultas para la compra del jogging aumentaron un 280%. Pero no es solo curiosidad, hay una clara intención de consumo. Los Real-Time Analytics de los principales minoristas de streetwear muestran que el usuario no solo busca "noticias de Maduro", sino activamente "precio conjunto Nike Maduro" y "comprar Nike Tech Fleece gris". En plataformas de reventa, el precio del modelo ya sufrió un incremento del 15%


Estética de la captura: Status vs. Realidad 

El Uniforme de la Caída es ese equipo que despoja al líder de sus charreteras y camisas de lino para desnudarlo en su estado más doméstico, vulnerable y, paradójicamente, globalizado. Durante su gestión, el vestuario de Maduro intentó proyectar una mezcla de formalidad estatal y fervor revolucionario. Pero en el buque USS Iwo Jima, la realidad se impuso sobre el relato. El uso de la línea Tech Fleece de Nike, una marca que simboliza el capitalismo estadounidense más aspiracional, es una ironía absoluta. 

El conjunto confeccionado con poliéster reciclado y algodón orgánico, con al menos un 10% de fibras recicladas y 50% de materiales sustentables, utiliza un tejido fleece de doble cara que ofrece calidez sin añadir volumen. Sus bolsillos laterales con costuras selladas, visibles en la foto del líder chavista, funcionan en este contexto como una señal de rendición visual: el hombre que desafió al imperio viste sus fibras más populares. 
 


De Fidel a Maduro 

¿Recuerdan cuando Fidel Castro comenzó a mostrarse con joggings de Adidas, Nike y Puma? El contraste con Maduro es el reflejo de cómo cambió el consumo de la información. En el caso de Fidel, existía una curiosidad ideológica; en el de Maduro, un consumo transaccional

La intención de búsqueda para Fidel era puramente simbólica y de salud ("Fidel Castro enfermo"). En cambio, la lectura de Maduro es distinta debido a la inmediatez de la compra online. El usuario actual no solo mira la foto, busca el producto. Mientras las búsquedas de Fidel generaban notas de opinión “¿Por qué un comunista usa Adidas?”, las de Maduro son de acción: clic, carrito y compra. 

Al final del día, la ropa es el espejo más honesto. Mientras que el jogging de Fidel Castro simbolizó una jubilación ideológica, el de Maduro señala el colapso de un relato: en su última foto oficial, terminó vistiendo el uniforme del sistema que juró combatir.

4 años, cientos de looks: Cuál fue el aporte de Juliana Awada como Primera Dama


La actitud llevada con poco artificio, sin necesidad de extrema decoración, es posible resumir así los días de Juliana Awada como Primera Dama.

La compañera del Presidente Mauricio Macri tiene una presencia colmada de estilo que la distingue. Su look está asociado al chic, la categoría estética que enmarca una elegancia descontracturada, rápida y que parece fácil de conseguir. En casi cuatro años en su rol, Juliana no alzó su voz de manera elocuente y más bien los comentarios hacia ella estuvieron referidos a su evidente belleza, su manera de vestir y, a modo de informativo, el valor de las prendas que usó. La mujer que llevó etiquetas de lujo mientras la economía implosiona. Pero la indignación que estallaba cuando la expresidente Cristina Fernández de Kirchner usaba joyas o carteras de logo evidente nunca se acercó a lo que Juliana podía provocar con su vestuario.


La ropa puede ser profundamente simbólica y la moda acostumbra a estar asociada a la frivolidad, se la señala como indiferente o superficial, pero en verdad eso queda para las personas que la usan. Copió a Michelle Obama pero no hizo un uso político de la vestimenta como la exprimera dama estadounidense, quien priorizó el “Hecho en New York” como condición de uso, entre tantas cosas. Juliana está vinculada más a la imagen de Jackie Kennedy, la mujer que creó un estilo en 3 años.


Esta es quizás la época más emocionante para ser mujer, porque se transita un proceso histórico de liberación. En el momento de mayor intensidad, Juliana cumplió sus funciones de Primera Dama, pero dejó pasar la oportunidad de ser recordada por algo más que sus looks, se mostró como esposa y madre, a pesar de ser una empresaria. Tampoco estuvo en su agenda soluciones hacia la industria textil, entendiendo también que ella misma proviene de una familia de textiles.

Fiel asistente a los desfiles, en los últimos años no se dejó ver por ninguna de las presentaciones, pero sí fue una habitué de las del mundo de las artes plásticas. Usó algunas piezas del guardarropa local, como LyU, Roma Renom, Javier Saiach, Gabriel Lage y sobre todo Ménage à Trois, una etiqueta que pertenece al sistema de la moda de boutique que replica la imagen de moda propuesta por marcas europeas. No fue una elección astuta.


En los pantalones chupines, sandalias, blusas, blazer y clutch se reconoce su uniforme de mujer moderna. Vestidos de ensueño que pueden venir de la alta moda o armado de los percheros de Zara, Juliana nunca desentonó o desacertó, como diría la prensa especializada en la apariencia, más bien dio una imagen hermosa y repetitiva de sí misma.

El pelo fue otra seña particular de distinción. Largo, un castaño en tono chocolate algo artificial que aferrado al brushing dejaba caer el trabajo de la buclera sobre los hombros, media cola o un rodete cerrado por sus mismas mechas para encuadrar un rostro siempre sonriente y maquillado muy natural.


La presencia amable de Awada está significativamente asociada al estilo de las mujeres argentinas y también conectada al espíritu estético de la moda global. En sus apariciones públicas como oficiales, la Primera Dama y empresaria usó y repitió marcas como Prada, Stella McCartney y nunca faltó Céline. Incluso, el repertorio de carteras ideado por Phoebe Philo, la ex directora creativa de esta casa francesa, pasó por la mano de Awada. Y en esta elección es posible establecer una explicación y valor a su vestir. La diseñadora inglesa Phoebe Philo manejó la moda con ropa cómoda y pensada para trascender el tiempo y distinguir a quien la usa. La noción de vestuario por sobre la idea de moda entendida como tendencia y renovación de prendas. Así se define el espíritu de la moda de esta época al que Juliana en estos 4 años sentó base.


La simpleza lujosa marca el zeitgeist estilístico de esta época y es capaz de expresar ideas, entronizar con sustancia el semblante de la apariencia, tan asociado a lo femenino. El vestir en el poder es importante porque articula intenciones y significados. En Juliana, entonces, percibimos una imagen bella. Para saber si en sus días como Primera Dama esta mujer de 45 años y metro 73 hay una herencia de estilo que marque un momento, hay que esperar.

Políticos | El estilo de Pedro Sánchez


"Este gobierno está comprometido con la igualdad de manera inequívoca", dijo Pedro Sánchez Pérez - Castejón al suceder a Mariano Rajoy, destituido por una moción de censura, como Presidente de España. Carmen Calvo es la vicepresidente y también Ministra de Igualdad. Así, el flamante presidente español comenzó en junio un mandato con un cupo femenino que supera al de hombres: 11 ministras y 6 ministros marcan ya la historia española.

El recorrido histórico comenzó meses antes, cuando el tribunal condenó a exmilitantes del PO por una causa de corrupción, donde el presidente Mariano Rajoy estaba nombrado. Entonces Sánchez anunció que lanzaría una moción de censura, la 4 en 40 años de democracia española, que culminó con la aprobación para que Rajoy fuera expulsado y Pedro Sánchez proclamado nuevo presidente. “Por la dignidad de la democracia”, celebró.


Pedro Sánchez se acercó a la política en la década del 90’, cuando se afilió al PSOE tras la victoria de Felipe González.

Aunque no era conocido, en 2014 fue lanzado como secretario general del Partido Socialista Obrero. En 2015, la edición española de la revista Harper's Bazaar lo lleva a la portada como uno de los referentes de la nueva generación de políticos. La tapa replicó la histórica pose que 50 años antes había protagonizado Steve McQueen. Fotografiado por Richard Avedon, éste actor se convirtió en el primer hombre en salir en la primera plana de la revista femenina 1965. En la nota se destacó a la nueva generación de políticos españoles por la "frescura, ideas propias y personalidad: entienden que las fórmulas de comunicación 'a la americana' pueden servir también aquí para vender sus programas".


Pero la historia del actual Presidente cuenta también otras cosas. Sobre Sánchez cargan los peores resultados en las elecciones del inventario español. En 2016 fue destituido como secretario General del Partido Socialista aunque 7 meses más tarde volvió a encabezar el PSOE.


Entre las singularidades que destacan al nuevo presidente es que nació un 29 de febrero. También su postura feminista que muestra en sus decisiones gubernamentales y acentúa en sus redes sociales, como la necesidad de regenerar la vida política para atender las urgencias de los españoles, dice. Semanas atrás volvió a ser noticia cuando dos hombres gays juraron como Ministros de Cultura y Deporte, tal el caso de Máxim Huerta, y Fernando Grande-Marlaska, al frente del Ministerio del Interior. Así se escribe la igualdad en esta época.

Pedro Sánchez tiene 46 años y una dependencia a los trajes azules. Está casado con María Begoña Gómez Fernández y son padres de dos hijas: Ainhoa y Carlota, de 9 y 7 años, respectivamente.


Su metro noventa destaca una silueta entallada sin variar en trajes de color azul prusia (un tono más oscuro que el marino), siempre acompañado por camisas blancas y azules y una sonrisa que recuerda al actor George Clooney. Corbatas delgadas y tonalizadas en bordó, violeta o azul dan el toque de color de un guardarropa que no se inmuta. Tiene un estilo que armoniza su presencia, con prendas que no distraen. Pedro Sánchez resulta bien vestido, repetitivo, pero nada aburrido.

Los primeros pasos para un cambio en la política se están dando. Resta esperar si es ésta la nueva generación de políticos que movilizarán los cambios, con Pedro Sánchez a la cabeza.

Una versión de esta nota fue publicada en Clase Ejecutiva, la revista del diario El Cronista.

Brigitte y Emmanuel Macron, la esencia del estilo


"Si yo hubiera sido 20 años mayor que mi esposa, nadie habría pensado por un segundo que no podíamos estar legítimamente juntos. Esto dice mucho sobre la misoginia en Francia... Cómo ven el lugar de una mujer", comentó Emmanuel Macron, el Presidente de Francia, ante los comentarios recurrentes sobre la diferencia de edad con su compañera: Brigitte tiene 64 años y él 39.

A pesar de su rol fundamental, esta no es la única frivolidad que el presidente francés debe atender desde el Palacio Élysée, también el aspecto y las elecciones indumentarias de Brigitte Macron mantienen activas las noticias. 64 años, una cabellera rubia con el brushing al día, bronceado y las rodillas al descubierto: parece que la minifalda sigue revolucionando sociedades.

Brigitte Macron en el desfile de Louis Vuitton, la maison le presta sus productos a la Primera Dama

Esos comentarios nunca mencionan la personalidad ni el nivel intelectual de la Primera Dama francesa, sino su apariencia. Chupines de cuero, jeans, blazers y chaquetas ofician de uniforme. Poleras, vestidos cortos y sin mangas, zapatos en punta y largos tacos o botitas cortas, aquí el repertorio de ropas que hacen que Brigitte Macron se parezca a la mujer que ella se siente, que evidentemente no necesita de la aprobación del otro para amar a un hombre más joven y hacer de la jovialidad su estilo. "Hay momentos en la vida donde tomas decisiones vitales. Y para mí lo fue. Así que, veinte años de diferencia... es mucho, por supuesto. Desayunamos, yo con mis arrugas, él con su frescura, pero es así. Si no hubiera hecho esa elección, habría perdido mi vida", declaró la primera dama cuando protagonizó la portada de la revista Elle Francia.

2018, meeting en Washington

En mayo pasado Emmanuel Macron se convirtió en el presidente de Francia. En 2004 se graduó en la escuela de administración (Ecole Nationale d'Administration) y comenzó su labor en el sector privado como asesor en finanzas. Como funcionario lanzó su carrera ejerciendo como Secretario General Adjunto de la Presidencia, cargo que abandonó al ser nombrado Ministro de Economía, Industria y Digital del expresidente Francoise Hollande.

Actividades que sintonizan con su estilo de vestir monotemático: traje entallados comprados en los percheros de Jonas et Cie a $370. A veces negros, pero sobre todo azules, el look repetitivo de Emmanuel Macron muestra que es modesto en su vestir.
De proporciones envidiables, los dueños de Jonas et Cie, Jean-Claude y Laurent, una empresa familiar lanzada en 1996, aseguran que hacen pocos ajustes en los trajes del presidente Macron, pues este hombre tiene las medidas de un modelo.

Retrato Oficial de Emmanuel Macron

"Él tiene una preferencia por los azules, que se ajusta a su función. No hay nada demasiado extravagante en sus trajes, sino que se puede cambiar el número de bolsillos, le gustan las corbatas delgadas, pero no tan finitas. Pero aparte de eso, es consistente en lo que busca", dicen padre e hijo a cargo de Jonas et Cie, una etiqueta sin tradición ni historia, a diferencia de lo que se le reconoce a las casas francesas, pero si se presentan con una proclamación, la de magnificar la silueta del hombre con elegancia. En Emmanuel Macron resumen esa imagen.


Brigitte y Emmanuel Macron se conocieron cuando ella fue la profesora de teatro de él en el colegio. Se enamoraron, pero la diferencia de 24 años los distanció hasta que en 2006 ella se divorció y en 2007 formalizaron su relación con una boda. Apodada "Jane Fonda" por el estilo similar al ícono del cine y la vida saludable, Madame Macron también proporcionó otro debate, el de empoderar a las mujeres de más de 60 años. En ella se refresca el término 'WHIP" (Woman Hot and Intelligent in her prime) que reemplaza a los nefastos "Cougar" (puma o mujer a la caza de hombres jóvenes) y MILF ("Mother/Mom/Mama I'd Like to Fuck"). Las WHIP representan a la mujer inteligente en el mejor momento de su vida, eliminando, de a poco, los estereotipos de juventud eterna como sinónimo de felicidad.

El estilo de las Primera Damas Brigitte Macron & Melania Trump

El debate permanecerá encendido y cada generación relanza sus referentes. Por lo pronto, desde la cuna de la moda hay un presidente que no se viste a medida ni en casas con tradiciones y una mujer que revoluciona las claves del vestir. Otro ejemplo de que la moda refleja lo que sucede en la sociedad. Parece entonces que hay movimiento.

* Una versión de esta nota fue publicada en la columna de moda y política de Lorena Pérez en el diario El Cronista. | Imágenes: Getty, The New York Times, Palacio Elysee. 

Anuario 2017: Facundo Moyano, político en carrera


El escenario político argentino rara vez se renueva con algún personaje interesante. Cantidad de pedidos de cambio, pero siempre son los mismos rostros los que decoran con palabras y presencias en loop por cuanto programa televisivo los reciba. En este contexto - repetitivo y aburrido - aparece en escena Facundo Moyano, hijo del líder sindical Hugo Moyano. Primero aportó una nueva mirada al moyanismo: Facundo se presentó como una versión educada y bien vestida de una familia que genera más resistencia que simpatía.

Facundo Moyano comenzó su carrera política como dirigente sindical y político a los 19 años. En 2010 creó la Juventud Sindical y en 2011 juró como Diputado Nacional por el Frente para la Victoria, partido del que se aleja cuando la CGT comandada por su padre se distancia del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. De allí partió a las huestes de Sergio Massa, espacio donde también juró como Diputado Nacional y cumple un nuevo período por el Frente Renovador en el congreso hasta 2019.


Pero este hombre de 33 años también atrajo la atención por los coqueteos con el mundo del espectáculo y por contar con, nada más y nada menos, que con el apoyo de la diva de los teléfonos, Susana Giménez, acentuando que la otra diva de la televisión, Mirtha Legrand, lo tiene abonado a sus 'mesazas'. Tiene un repertorio de participaciones en los programas de espectáculos y suele ser nota de color en los noticieros por sus posibles romances: a Facundo Moyano parece encantarle esa novedad amorosa permanente pero, como todo político, dice otra cosa y hasta logra mantenerse en las noticias incluso sin emitir declaración sobre su situación sentimental de manera clara.

La estela que iluminó este año fue su romance con Nicole Neuman. Ella es una de las modelos más fotografiadas y que la prensa acompaña en su carrera y vida personal, pero en esta relación parecía Nicole la más interesada que lo que un reticente Facundo Moyano podía aceptar. El punto máximo del estratega del silencio fue cuando viajó a España por actividades oficiales por el Sindicato de Peajes, rol que luego dejó para dedicarse en exclusiva a la política, y oficializó su noviazgo, con fotos, con la modelo argentina. Muchas palabras para explicar nada, pero suficientes para las revistas, la relación siguió y cuando los flashes escasearon, ahí fue el ex jefe gremial y publicó una imagen, la primera, en su cuenta de Instagram junto a Nicole. El texto fue un emoticón en forma de corazón.


Ese modo esquivo para blanquear sentimientos suele ser, en un primer momento, un gesto atractivo para algunas mujeres. Por eso son varias las damas que han pedido micrófono solicitando ser reconocidas, mientras tanto, Facundo sonríe. ¿Qué tiene Moyano, además de esa sonrisa? Su estilo no difiere de su manera de actuar. Se viste con pretensión de elegancia, la que alude al estar bien, muy bien, vestido.

Es moderno y del club del slim fit y los tonos azules. Ambo azul, camisa blanca y acordonados marrones ofician como su uniforme de político. Remeras básicas, de un talle menos, ajustan sus abdominales y brazos disciplinados en el gimnasio. Jeans, zapatillas y camperas completan la fórmula informal que Facundo Moyano usa sin más aspiración que un guardarropa sencillo y cómodo para vestir con actitud.


Con su misterio, él personifica una nueva idea del político y se aleja de aquel que expone su vida y equilibra lo público y lo privado con tal de ser aceptado y mostrarse creíble. El nuevo Moyano, por ahora, no desmiente ni confirma. Sonríe.

Una versión de este perfil fue publicado en la edición de diciembre de Clase Ejecutiva, la revista del diario El Cronista. 

Perfil de estilo: Kim Jong-un


Es el líder supremo de Corea del Norte y la mayoría de los países, medios de comunicación y organizaciones mundiales lo consideran un dictador, pero Kim Jong-un siempre sonríe.

Las imágenes de este hombre de 34 años lo muestran en movimiento y acompañado, probando lanzamientos de misiles y enfocado en el armamento nuclear, propaganda que pertenece a una práctica política que continúa la comunicación que hasta entonces ocupaban las estatuas omnipresentes del fundador de Corea del Norte, Kim IL-sung, su abuelo autoproclamado "Gran Líder" y quien fue seguido en el poder por Kim Jong-il, el padre del actual líder coreano. Es decir que Kim Jong-un es la tercera generación de una dinastía que empobreció, desde finalizada la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad, a Corea del Norte convirtiéndola en "el peor lugar de la tierra", según sentenció Victor Cha, el Director de Asuntos Asiáticos en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

En este contexto de prohibición, las imágenes son la interpretación del mundo para los norcoreanos, pueblo creído que la calidad de vida en otros países no es mejor que la propia, pues la herramienta más poderosa del régimen sigue siendo el control sobre las mentes, así lo reporteó la revista Wired cuando entrevistó y fotografió a los activistas que ingresaron al país USB con capítulos de las series "Friends" y "Desperate Housewives", más la firme intención de mostrar el mundo real a esta porción de la comunidad asiática que tiene, por ejemplo, prohibido internet y los fusilamientos y encarcelamientos están a la orden del día.

La imagen endosada a la noción de poder de Kim Jong-un y la apariencia de bienestar es su representación personal del mundo que le da al pueblo, aquí postuladas como necesarias para mantener el régimen. Este líder está representado como un hombre joven, sonriente pero fuerte, todopoderoso que puede cubrir el vacío simbólico de la falta de información fuera de los límites de la península de Corea... Sin embargo, si algo no puede controlar el joven déspota son las noticias sobre su sobrepeso, los problemas de salud y el titular por cada vez que vuelve a fumar, considerando la campaña antitabaco que promueve este país que limita con China, Rusia y Japón.

Desde su llegada al poder en 2011, Kim Jong-un aumentó alrededor de 40 kilos y el servicio de inteligencia atribuye la "condición física incómoda" a los atracones del líder por la falta de descanso y el temor a ser asesinado, a lo que la prensa agrega diabetes y gota. Este exceso de peso sumado a las largas caminatas que da por las fábricas y bases militares lo han llevado a quebrarse los talones. Una zoom en las fotografías que publica el régimen deja en evidencia también el uso de plataformas para parecer más alto y disimuladas con los ruedos de los pantalones. Un combo que asegura que esas piernas seguirán en el hospital y al omnipresente como gran ausente en las fotografías emitidas a diario.

Casado con Ri Sol-ju, excantante de la popular orquesta Pochonbo Electronic Ensemble, también muy parecida a su abuela Kim Jong-suk (considerada la madre de Corea del Norte desde su muerte en 1949). La pareja tuvo una hija en 2012 y desde entonces las apariciones públicas de la mujer se redujeron, generando la ausencia todo tipo de dudas.

No solo copia al fundador de Corea del Norte cuando busca un rostro similar al de su abuela para elegir esposa, Kim Jong-un también se mimetiza con su abuelo en los trajes que luce y hasta en el corte de pelo, estilo que supone quiere imponer entre los jóvenes coreanos.

Del culto a la personalidad y la imagen para controlar a su pueblo a desafiar a Estados Unidos con sus prácticas militares y un arsenal balístico que lo mantiene en el centro del escenario político internacional, así se compone el estilo del "Muchachito Nuclear".

Reporte: El guardarropa de Eva Perón

Eva Perón luciendo un modelo de Marcel Rochas
Muchas sentencias y más anécdotas se cuentan detrás de las prendas usadas por Eva Perón como dirigente política y Primera Dama, rol que ejerció entre 1946 y 1952. Se conmemora el 98 aniversario del nacimiento de Evita y esas historias están presentes en museos, pero también como indicador del estilo de las argentinas: a Eva Perón le gustaba la moda y la mirada estuvo tras las sugerencias de Europa en materia de estilos.


En 1947 la moda quedó rendida ante Christian Dior, el modisto lanzó la colección Otoño / Invierno "La Corolle", estilo que Carmel Snow, la editora de Harper's Bazaar, inmortalizó con el nombre de "New Look". Evita fue una de las seguidoras del nuevo modo de representar la elegancia. Trascienden los dichos en el tiempo y se sabe que el modisto también la adorada y consideraba que "era la única reina a la que había vestido". Incluso comentan que en su atelier de la Avenue Montaigne había un maniquí con las medidas de la dama del pueblo.


Que pudo hacer más por la moda local, que se mandaba a comprar los accesorios a Saks de New York, que suspiraba por Jacques Fath y los zapatos de André Perugia (el zapatero que confeccionó los zapatos para Monsieur Dior), además de contar con un grupo de mujeres que cosían a medida. La manera de vestir de Eva Perón en los actos que dirigía nada tenían que ver con la pobreza que ella representaba.
Aquí, un recorrido por los vestidos que llevó en su gira europea y quedaron expuestos en el "Museo Evita" de Buenos Aires:

Perfil: El estilo de los Trump


Un nuevo capítulo se prepara para ser escrito tras la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos. A menos de dos meses para asumir la presidencia, el extravagante magnate tiene un nutrido inventario de frases impresionantes - en muchos aspectos - que se contradicen con sus actos. Sus declaraciones son irritables y durante la campaña electoral exacerbó el machismo, la xenofobia, la discriminación y el racismo, pensamiento que luego suavizó en el discurso de la victoria, con un tono moderado y un llamado a la unidad. Todo en boca de quien sobrepasó los límites éticos, pero algo que no cambió entre la campaña y su triunfo es el estilo Trump.

Una cabellera enmarañada (¿rubia? ¿anaranjada? ¿platinada?), trajes que caen sin gracia y un sinfín de corbatas de seda cortadas por la maison francesa Hermès y la casa italiana Brioni, donde resuelve gran parte de sus outfits, son las señas de identidad de su look. En palabras del sucesor de Barack Obama, “son los mejores trajes, porque se pueden comprar en las tiendas y usar enseguida. Hay personas que piensan que es mejor tener ropa confeccionada a medida. Pero no lo recomiendo, a menos que tengas mucho tiempo libre”, ha aconsejado sin inmutarse. Hay que decir que Brioni se encargó de vestir al James Bond interpretado por Pierce Brosnan y apostó a modernizar sus percheros con la imagen de los músicos de Metallica, pero también era la debilidad del expresidente Carlos Menem... Así de amplio es el público masculino de esta etiqueta de sastrería que acompaña al empresario y presidente electo desde su época como protagonista del reality show "El aprendiz".

“Es un hombre que asumió, desde los años ‘70, el rojo en la corbata como signo de poder. Funciona para él. Se siente cómodo con un traje y una corbata, que ya es su uniforme y parte de su marca”, declaró Roger Stone, político, lobbista y exconsulor del futuro mandatario estadounidense, conocido por su gusto por la moda.


Algo similar –por lo repetitivo– sucede con Melania Trump, la próxima Primera Dama: los tonos pasteles y el blanco definen la paleta que manda en su guardarropa. Y a pesar de que durante la campaña buscó alargar las faldas y suavizar los escotes, la exmodelo de 46 años sigue siendo híper sensual con cualquier atuendo que escoja.

Con menos sustancia que Michelle Obama, a quien le copió hasta un discurso, Melania también llenó páginas de la prensa especializada a la hora de referenciar su estilo, incluso revelando diálogos de las prendas ante situaciones específicas: desde lucir la blusa fucsia Pussy de Gucci tras la difusión del escandaloso audio de su marido en la recta final electoral hasta vestir un jumpsuit de seda blanco de la colección otoño 2016 de Ralph Lauren durante el discurso de la victoria, un tono y diseñador totalmente asociados a la imagen de Hillary Clinton, la gran rival en las urnas.

En tanto, para su primera reunión con Michelle Obama escogió un little black dress sin mangas –detalle que identifica a la esposa del presidente saliente– y unos stilettos de Christian Louboutin, zapatero francés que calza en toda ocasión. A pesar de que Melania estaba correcta, quedó claro que le será muy difícil equiparar, en términos de look, a la compañera de Obama, quien hizo de su ropa una plataforma de comunicación poderosa durante los 8 años en que ejerció su rol.  Para esa visita compartida por los rincones privados de la Casa Blanca, Michelle formuló un statement por demás elocuente: eligió un vestido púrpura (el mismo que usó al llegar a Buenos Aires), color relacionado conceptualmente a la unión y utilizado por Hillary Clinton en el discurso de concesión, y además firmado por Narciso Rodríguez, el diseñador hijo de inmigrantes cubanos.

Lejos de esa actitud comprometida, el closet de la tercera esposa de quien será el 45o primer mandatario estadounidense incluye ítems como la cartera Birkin de Hermès, y la 2.55 de Chanel, emblemas de una mujer con buen gusto y presupuesto sin límites.


Con respecto a Donald Trump, entre algunas de las incoherencias que se encontraron en sus speeches de campaña hay una estrechamente vinculada al fashion business, ya que prometió proteger los productos made in USA cuando, entre su portfolio de empresas, figura una marca de indumentaria que confecciona en México, China y Turquía.

Resta esperar, entonces, si su anhelo expresado en el lema Make America Great Again incluirá el apoyo a la industria textil, tal como hicieron los Obama, grandes comunicadores de los valores estadounidenses a través de sus acciones para fomentar, apoyar y lucir las propuestas tanto de las etiquetas masivas como de los diseñadores independientes de su país.

Nota publicada en 'Clase Ejecutiva', la revista del diario El Cronista

Perfil: El estilo de Justin Trudeau


"Porque estamos en 2015", respondió Justin Trudeau cuando una reportera le preguntó, al asumir como Primer Ministro de Canadá, la razón por la cual su gabinete está integrado por 15 mujeres y 15 hombres. Y así se legitima como uno de los políticos que de manera global es examinado y reseñado por un pensamiento moderno, comenzando por decir que está "orgulloso de ser feminista".
Este gesto se condice con su participación en el World Economic Forum (WEF) celebrado en enero en Davos, cuando en un panel junto a Sheryl Sandberg, la directora de operaciones de Facebook, remarcó la importancia de la igualdad de género en política y negocios.

Mensajes en redes sociales que se viralizan (el grado de furor lo logró con el video donde cuenta qué es la computación cuántica con la misma certeza que un científico y la simplicidad de un vecino), bucles en un corte de pelo que termina en un artículo de The New York Times (y también en una nota al estilo del Huffington Post de "Los momentos memorables del pelo") y hasta una portada en la revista GQ, no sin antes pasar por la pluma de la revista Vogue americana... Pero qué tiene este político de 44 años que llama la atención? Según el NYPost, Justin Trudeau es el JFK de Canadá. Será por lo guapo y también por representar los valores que expresan la necesidad de la época.


El Primer Ministro es políticamente correcto, sí, pero contenido en un carisma pocas veces visto en un político. Durante la campaña electoral ya se percibía optimista y muy cercano a su audiencia específica, pero comenzó a conectar con el gran público al usar las redes sociales como una herramienta eficaz para viralizar mensajes. Incluso este hombre de 44 años llamó la atención de Barack Obama por el modo en que acentúa su identidad política a través del poder de las imágenes. Jenna Brayton, la directora de contenidos de la oficina de estrategia digital de la Casa Blanca, dijo que resalta en Trudeau "la capacidad de reconocer un momento potencialmente viral".

Hijo de Pierre Trudeau, exprimer ministro de Canadá -entre 1968 y 1979, luego reelecto para el período 1980-84'- que impulsó el multiculturalismo como patrón de identidad en esa monarquía parlamentaria federal-,  y antes de llegar a la política fue actor (trabajó en la serie "The Great War"), instructor de snowboard y boxeador amateur. Cada profesión es ilustrada y acompañada en la web con fotos que ensalzan con la misma imagen que, desde noviembre de 2015, como Primer Ministro de Canadá, lo mantiene como un hombre cercano, actitud que todo político anhela.

Justin Trudeau se viste siempre de traje azul y zapatos acordonados marrones. Las medias son otra seña particular de su estilo súper chic y nunca pasan desapercibidas. Con rombos, rayas gruesas y colores que desentonan en el look dan la certeza que se viste desajustando detalles y colma la mirada ajena de realidad. Si bien el resultado es impecable, este Licenciado en Literatura Inglesa y Educación se deja ver con la camisa arremangada hasta el codo, siempre en corte slim - como el traje - en jean junto a la camisa blanca y tonalizando su guardarropa en azul celeste, dejando la variedad de color para las corbatas. Así se compone el guardarropa laboral de este padre de 3 hijos y compañero de Sophie Grégoire, una expresentadora de TV también involucrada en temáticas de género.

Con mensajes acorde a este tiempo, Justin Trudeau logró armonizar su estilo en el vestir y de actitud valiéndose en el poder de internet, un espacio donde las redes sociales usadas de manera inteligente se convierten en una estrategia que lo legitima como figura a tener en cuenta.

Una versión de esta nota fue publicada en la revista "Clase Ejecutiva", del diario El Cronista

Perfil: Los Obama, el estilo de una nación


Barack Obama llega a la Argentina para encontrarse con Mauricio Macri, marcando el regreso de un presidente de Estados Unidos al país luego de 19 años. En la comitiva integrada por más de 800 personas - que arriba desde Cuba a Buenos Aires - se encuentra su esposa Michelle Obama y sus hijas Sasha y Malia.

Gran parte de la audiencia expectante por esta visita encuentra en la pareja presidencial americana algo similar a la curiosidad que generan las celebridades de Hollywood: la imagen que emanan es poderosa (y bella) y sus mensajes son contundentes. Pero hay una construcción que acompaña la notoriedad originada en que Obama haya sido el primer político afroamericano en ejercer un cargo presidencial en Estados Unidos, sino que está asociado con el estilo de la pareja. Mucho tiene que ver el punto de vista con el que la Primera Dama interpreta la moda como forma de mostrarse ante el mundo, pero no como marca personal, sino asumiendo la representación de un país.

#LetGirlsLearn Michelle Obama en el Centro Metropoitano de Diseño
Mientras Obama simplifica su vestir con el mismo corte de traje y paleta de colores, Michelle Obama hace su declaración nacionalista al usar solo diseñadores y marcas que producen en el mercado americano. En 2009, al tomar posesión de su cargo, “Flotus” lució un vestido y abrigo amarillo de Isabel Toledo. La diseñadora de origen cubano recuerda: “Eligió una diseñadora chiquita, que trabaja de modo artesanal, latina, pero que produce todo en New York. Eso es una proclamación, ella dijo mucho con esta elección", mientras rescata que esta abogada de 52 años compró el vestido en una tienda de Washington junto a otros atuendos de su etiqueta, en cuanto comenzó la campaña presidencial.

Otra anécdota que Toledo rescata de ese momento fue cuando en una cena en la casa de Calvin Klein, quien sería la primera dama americana había acordado nutrir su relación con la industria textil americana. Para esa reunión con los magnates de la moda también llevó un vestido de Isabel Toledo. Este gesto no fue el único, además ayudó a potenciar los nombres de Jason Wu, Thakoon, Mimi Plange y hasta mejorar las ventas de J. Crew. Desde un cinturón hasta una falda tubo del retail quedaron sold out en cuanto aparecieron las imágenes de esos looks. En los mensajes que emite la ropa de la señora Obama queda vinculado la feminidad, el poder y el estar en movimiento. Todo made in USA.


La moda se comunica con la vida mirando la sociedad y la revista Vogue siempre supo acompañar cada época donde surgen esos estereotipos de belleza y no fue casual que, en 2009, Anna Wintour haya puesto en portada a Michelle Obama, pues ella era el nuevo emblema de estilo de los americanos. Según pronosticaba la nota que acompañó la tapa: “Michelle Obama está a punto de convertirse en la Primera Dama más transformadora de la historia.” Para su segunda portada en Vogue, en 2013, la First Lady revelaba: "Siempre digo que las mujeres deben usar lo que haga sentirlas bien consigo mismas. Creo que si se sienten cómodas en su ropa es fácil conectar con la gente. En cada interacción que tengo quiero mostrarles mi yo más auténtico", como respuesta de la interpretación visual de su personalidad.

Los Obama en la cena de honor celebrada en el Centro Cultural Kirchner
Su figura para la industria textil es relevante y la diferencia con Jackie Kennedy, otra de las primeras damas más estilosa que representó a la nación, es la inteligencia y el pragmatismo en su modo de vestir, guiño que comparte, desde otro punto de vista, con el presidente. Su look es monótono y el propio Obama lo aclaró en la revista Vanity Fair: “Usted verá que solo uso trajes y grises y azules. Estoy tratando de recortar decisiones”, mientras repite en su repertorio los impecables trajes hecho a medida por el sastre Martin Greenfield, logrando un uso perfecto de la imagen que Pete Souza, el fotógrafo oficial de la Casa Blanca, registra para la prensa como en el día a día en su cuenta personal de Instagram, donde se ve al presidente demócrata quitándose el saco o con la camisa arremangada, según lo requiera la situación a comunicar.

Fitbit a la vista: Obama en la Usina de las Artes
Mientras Michelle Obama resulta embajadora de la moda americana, Barack Obama emite otros mensajes con su aspecto. Por ejemplo cuando intencionalmente queda en evidencia el uso de un smartwatch de Fitbit. Para el caso, los diarios americanos analizaron que el presidente buscó asociarse con los atributos de saludabilidad, modernidad y el estar en movimiento que genera el uso de la tecnología wearable.

A diferencia de lo que sucede en Argentina, la cultura americana tiene al patriotismo como uno de sus símbolos más destacados y el gran logro de los Obama está en cómo han posicionado mucho más que un estilo, sino ensalzar la productividad de Estados Unidos y no solo para la foto.

Una versión de esta nota fue publicada en la edición de marzo de 'Clase Ejecutiva', la revista del diario El Cronista

#Mujeres El estilo de María Eugenia Vidal, Gobernadora de la Provincia de Bs. As.

La Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires confirma que los básicos son un comodín siempre seguro. Con un repertorio simple, de pantalones oxford y camisas de buen corte, ganó en prolijidad. Su afán por ser identificada como una mujer de acción se expresa con esos ítems tan previsibles como elocuentes.

Foto de Guillermo Adami  / Clarin

En la provincia de Buenos Aires seguramente habrá miles de María Eugenias. Pero Vidal es la única que resultó la revelación de las elecciones 2015. A pesar de que se define como una persona común y corriente, es la primera mujer elegida como gobernadora de la provincia de Buenos Aires, lo que la destaca individualmente al tiempo que potencia ese empoderamiento femenino en la política vernácula que comenzó con la elección de Cristina Fernández de Kirchner como primera mujer votada para la presidencia del país.

Sorpresa y batacazo. Así definieron los medios, encuestadores y analistas el triunfo de Vidal, quien le ganó la pulseada a los barones del conurbano y a Aníbal Fernández, su contrincante por el Frente para la Victoria, quien había dicho: “Of course, le gano por 10 puntos”, pero el 39,5 por ciento de los bonaerenses decidió lo contrario y la noche del domingo 25 de octubre pasado, la gobernadora electa por Cambiemos subió al escenario de Costa Salguero y resaltó que “estamos haciendo historia: hicimos posible lo imposible”.

En ese contexto, solo su notoria delgadez logró competir en protagonismo con su logro. El uniforme de campaña de esta politóloga de 42 años está compuesto por un repertorio de blusas y jeans. Cuando los mitines partidarios y los meetings periodísticos la convocan, ahí está la coequiper de Mauricio Macri en la ciudad de Buenos Aires, luciendo los jeans acampanados de Paula Cahen D’Anvers, un hit que se refresca en el inventario de esta marca argentina desde que Victoria Beckham, en 2007, relanzó la tendencia como contrapropuesta a los chupines y al modelo boy- friend. La ex Spice Girl y empresaria de la moda es una gurú fashion, y logró imponer el regreso de los oxford, esta vez siguiendo los códigos de la época.

El secreto del éxito de este ítem es, sencillamente, un tema de proporciones. En este caso, el fetiche de Vidal logra ajustar por debajo del vientre y hasta las rodillas, equilibrando las caderas con el vuelo del ruedo del pantalón, truco visual que el asesor de imagen de la gobernadora electa potenció al sumarle un cinturón importante para darle prolijidad a un look de lo más simple, aunque contundente.


Al señalar vestuarios posibles a futuro, esta es la mejor versión de Vidal, porque muestra algo más que el acto despreocupado de arreglarse para salir de su casa cada día que denotaba en sus primeros tiempos como funcionaria pública. Así, donde antes se percibían remeritas insulsas con escotes redondos o en ve (de esos que ni siquiera logran sugerir sin querer), ahora se imponen camisas de buen corte y a prueba de arrugas en una paleta de colores que va del blanco al rojo y el azul, lo cual se traduce en una imagen esplendorosa y vivaz en sus apariciones mediáticas.

Una vez más se confirma la regla: los básicos del guardarropas siempre son un comodín. En el caso de Vidal, son llevados sin ninguna pretensión de elegancia. Muy por el contrario, se apuesta a simplificar su vestuario para identificarla con la mujer en movimiento que camina por la calle en plan multitasking. Esa decisión establece sintonía con su estilo de vida: se muestra sencilla cada vez que aparece rodeada por su marido, Ramiro Tagliaferro, electo como intendente de Morón, y Camila, María José y Pedro, sus “tres soles”, como los nombra, cual mami del cole, en su página web.

Uno de los hallazgos de la campaña, en materia indumentaria, fue cuando Vidal se calzó las botas de lluvia para visitar a los afectados por las inundaciones. Tan propio del accionar político, y mucho más potenciado como estrategia de comunicación del PRO, los flashes siempre están en el momento justo. En esa ocasión, fue evidente: Vidal se embarró, con gesto de preocupación, mientras las veredas próximas asomaban secas. El único acierto fue dotarla de un chupín que, junto con la campera inflable por debajo de las caderas, se traducía en una silueta estilizada y prolija.

La imagen comunica y la indumentaria colabora en ese diálogo. María Eugenia Vidal construyó un discurso acorde a su ideología política, que supo potenciar cuando decidió pulir su look. La flamante gobernadora ya tiene su guardarropas para entrar en acción.


ACIERTO La elección de las blusas, el corte del pantalón oxford y los complementos redundan en un estilo armonioso, potenciado por su notorio descenso de peso.

DESACIERTO El constante fluir de las imágenes de gestión y campaña hace que su pelo lacio y la repetición de su uniforme sea decodificado como reiterativo, simple al punto de ser aburrido.

SUGERENCIA Evidencia una piel saludable y hace un culto al skin nude y el brillo labial. Lograría precisión en su mirada con el delineador de ojos y un modelado que busque una forma más expresiva para sus cejas.

Columna publicada en "Clase Ejecutiva", la revista del diario El Cronista.

#Mujeres El estilo de Juliana Awada, la nueva Primera Dama

La sencillez que caracteriza a la nueva Primera Dama: Cola de caballo, camisa de seda blanca (corpiño de encaje) acompañado por pantalón sastrero y cinturón

Juliana Awada es la nueva Primera Dama. La esposa de Mauricio Macri, Presidente Electo de los argentinos,  es una mujer que se destaca por sus looks siempre acertados e impecables.

Juliana Awada tiene un estilo que la distingue y apela a la elegancia rápida como seña que caracteriza al chic, valor estético que necesita de discernimiento para poder concretar esta idea de elegancia descontracturada, rápida y fácil.

Chic viene de schick - "actitud" en alemán - y Awada lleva muy bien este concepto de ir bien vestida con poco artificio y sin necesidad de extrema decoración.

Días atrás escribí sobre ella estas señas de estilo personal y que hoy fueron retratadas al salir a acompañar a Macri en Costa Salguero, cuando fue proclamado como el nuevo Presidente de la Nación: Juliana Awada es una empresaria textil y en su imagen personal se la percibe como alguien que recorre las tendencias con un paso muy propio, ella es capaz de hacerlas suyas.

Su estilo varía entre el colmo del chic, amparado con actitud, y lo romántico. Jeans, camisas, blusas, blazer, stilettos, chatitas y una melena que se destaca suelta, como en una prolija cola de caballo y que suma un make up natural que resalta los rasgos de esta morocha de 41 años.

#Elecciones2015 Juliana Awada luce un look de Awada Primavera / Verano 2016 

Nota: Juliana Awada comanda la marca familiar Awada, lanzada en los años 60' por su mamá Elsa Esther Baker de Awada y tanto esta firma como Cheeky, a cargo de su hermano Daniel Awada, fueron denunciadas por trabajo esclavo.
Ni ella como el Jefe de Gobierno Porteño y Presidente Electo se pronunciaron sobre el tema.

Imágenes: Cambiemos
Pueden mirar más looks de Juliana Awada en la pizarra de Pinterest

#Mujeres Perfil de estilo de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner

La ropa como herramienta de comunicación política. La habilidad para adaptar etiquetas premium internacionales y diseños de autor argentinos. La actitud de estar a la moda sin reconocerlo. Después de tres años de luto y de su licencia médica, la presidenta volvió a escena con los colores, texturas y detalles que la posicionaron como una jefa de Estado coqueta.

Imagen Presidencia

La evolución del estilo de Cristina Fernández de Kirchner es tan contundente como su carrera política. La primera mujer elegida presidente de la Argentina comenzó como diputada de la provincia de Santa Cruz, cargo que ejerció durante tres períodos consecutivos, y luego como senadora. Durante la primera magistratura de Néstor Kirchner, CFK dotó de un nuevo perfil al rol de Primera Dama. Fue entonces, como activa y estratégica representante del país en el exterior, que su look dio un giro radical. De aquel estilo informal de jeans y suéteres –acompañado por un flequillo sin gracia– con el que se dejaba fotografiar junto a su familia en la Patagonia, evolucionó con su protagonismo.

Paradójicamente, los hitos que la caracterizan se identifican con los gustos de la mujer argentina promedio: preferencia por el color negro, maquillaje teatral, abundantes accesorios. Y una actitud: estar atenta a la moda sin reconocerlo.

Su silueta admite prendas de la diseñadora argentina Susana Ortíz como de la firma italiana Prada, vestidos y camisas de Pablo Ramírez y Marcelo Senra. Esa es la síntesis del estilo CFK: adaptar cada etiqueta a su punto de vista, gesto que denota una convicción personal muy marcada en materia de imagen. Su guardarropas siempre dio que hablar, demostrando su habilidad para apelar a la indumentaria como herramienta de comunicación política. En los últimos años, el debate giró en torno a dos elecciones tan premeditadas como polémicas. Primero, su opción por el negro, asociado al luto y a la tristeza, que vistió rigurosamente desde la muerte de su marido, en 2010, y hasta hace pocas semanas.

De la frivolidad en la que despista a la platea periodística en su interpretación de la moda, los que adoran a Cristina la ven como una bella dama de la novela gótica, los que la critican la describen como una Lady Macbeth, en el medio hay una mujer que sabe comunicar con la ropa.

Imagen Presidencia

Pasado el tiempo, CFK se ocupó de aclarar que lo seguía vistiendo como un homenaje a Néstor, ya que era su color preferido. Como sea, es indudable que el negro está cargado de significados, por lo que también es válido asociarlo a la simplificación de la silueta así como a la resolución de anular la vestimenta como foco de debate. Es imposible que a CFK se le haya escapado que un total black genera mayor impacto dramático en una escena dominada por hombres de traje. El segundo tema de discusión se suscitó durante la campaña de las PASO, cuando se animó a lucir calzas, desafiando todas las reglas con un ítem impensado en el protocolo presidencial. Justo cuando los análisis de su estilo vivían una nueva primavera, su imprevista operación y posterior reposo obligó a una pausa no exenta de conjeturas sobre las condiciones en que volvería al ruedo, siendo su indumentaria uno de los tópicos. Efectivamente, para su reaparición mediática, transmitida a través de las redes sociales, Cristina maquilló un juego semántico acercándose al blanco, identificado simbólicamente con lo nuevo.

Ya sin las transparencias, lentejuelas y brillos con los que matizó el negro en los últimos tiempos, frente a la cámara comandada por su hija Florencia, la Presidenta apeló a los básicos: un cárdigan, un pantalón sastrero y una camisa blanca. Así llegó la primera señal de que, finalmente, la presidenta cerraba un período de tres años de outfits negros.

La saga del new look presidencial siguió con una falda midi de estampado floral gris y fondo blanco para tomarle juramento al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y continuó en la mirada pública en blanco total para la jura de la ministra de Seguridad, María Cecilia Rodríguez y el sacerdote Juan Carlos Molina, a cargo de la Sedronar, reincorporando inclusive esos toques que siempre la destacaron: drapeados, brillos y encajes que colman de detalles sus conjuntos y la han posicionado como una jefa de Estado coqueta.

Imagen @Blocdemoda

Un acierto: Carente de iluminación, el negro es un tono relacionado con un estado de ánimo apagado. La reaparición pública de Cristina, tras su licencia médica, matizó el total black de los últimos tres años con una camisa blanca, señal de actitud positiva, intención de cambio y fin de un luto que parecía permanente.

Un desacierto: CFK siempre fue fiel exponente del modo de vestir de las argentinas. Implementar las leggins fue un gesto para acercarse más, en tiempos de campaña, a lo que sucede en las calles. Aún siendo una situación excepcional, cruzó un límite vedado a su investidura.

Una sugerencia: Con el papa Francisco lució vestido de Pablo Ramírez y sombrero de Florencia Tellado. Su opción por diseñadores argentinos en eventos de semejante exposición mundial debería ser más frecuente para aprovechar la difusión de la marca país textil.

Publicado en Clase Ejecutiva, la revista del diario El Cronista.

#Mujeres La sobriedad y el encanto para vestir a Karina Rabolini y Juliana Awada en la noche del Primer Debate Presidencial


Evangelina Bomparola resultó ser la etiqueta elegida para vestir a Karina Rabolini y Juliana Awada, las compañeras de los candidatos presidenciales Daniel Scioli y Mauricio Macri, ayer por la noche, en el primer debate presidencial.

Sin sobresaltos y más de lo mismo, no sólo los aspirantes a suceder a la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner siguieron por la línea con que se los reconoce en su vida política, en campaña permanente, sino que sus compañeras impulsaron en sus looks las señas de identidad propia que acentúa el buen gusto en sus estilos personales.

Mientras Karina Rabolini se acercó a la Facultad de Derecho de la UBA con un look de la colección Primavera / Verano 2016 de Evangelina Bomparola, Juliana Awada lució un traje blanco, haciendo de la imagen de moda su flash tendenciero para deleite de la mirada ajena: traje y escote.

Son mujeres bellas y conocen su estilo. Rodete Vs. cola de caballo. La sobriedad y la aspiración a la elegancia constante frente a la belleza natural que emana del chic y el logro de un look desestructurado y totalmente encantador.


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