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por Lorena Pérez

Bloc de Moda es un medio digital focalizado en la cultura moda, en movimiento desde 2006. En estas páginas se observa, se pregunta, se escucha y se escribe la moda como fenómeno social que refleja la época. Periodismo de calidad en notas de moda, belleza y estilo: Registro de historias plasmadas en un reportaje online. ¡Bienvenidos!

Desfiles: Aquí el calendario de la moda argentina

La temporada Otoño / Invierno 2018 se presenta. Mientras la semana de la moda de Milan se prepara para celebrar el aniversario número 40 de Versace y Paris ajusta su grilla para comenzar los desfiles el próximo lunes, en Buenos Aires se sabe que Bafweek tendrá lugar del 1 al 8 de marzo, con el desfile inaugural de Rapsodia en La Rural.

Designers BA toma la posta del 12 al 19 de marzo, con su ritmo de locaciones itinerantes y mayor organización en su grilla. Aquí están, estos son los diseñadores convocados para celebrar la segunda semana de la moda de Buenos Aires: Jessica Trosman, Tramando, Laurencio Adot, Juan Hernández Daels, Marcelo Giacobbe, Dubié, Evangelina Bomparola, Fabián Zitta y Kostüme.


Quienes también desfilarán son Alen, Nous Etudions, House of Matching Colours, Blackmamba, Boerr Yarde Buller, Pablo Bernard y Vanesa Krongold reunidos como "United Creators". "Nos unimos con el fin de exportar, debido a que el panorama es complicado y necesitamos nuevas oportunidades. El plan es juntos abrir un showroom en París para abaratar costos y para que nuestro producto sea competitivo en otros mercados. Somos una nueva generación, no competimos entre nosotros sino que compartimos", me dijo Carmen Alen en una entrevista para el diario La Nación. "Nos parece importante salir de la Argentina y mostrarnos como la nueva generación de diseñadores latinos."

Otra de las novedades de la edición número 12 de Designers BA será el desfile de Paule Ka, la marca francesa de prêt-à-porter fundada por Serge Cajfinger.

Hasta aquí las novedades de la semana de la moda. Las coberturas pueden recibirlas en el mail, a través del newsletter de Bloc de Moda o seguir los adelantos en las redes sociales.
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Cómo iluminar el rostro

El Soho es uno de esos barrios coherentes con su fama. Es un lugar bonito para pasear, para encontrar cosas distintas y con cafecitos y librerías donde perderse es un disfrute. Bares con mesas en las veredas que ofrecen mantas para apaciguar los 2 grados que hacen en New York y un par de bolsas transparentes que dejan ver el "Pink Pouch" de Glossier aceleran el paso por la calle Lafayette, a pocos metros de Chinatown y el departamento de 'Friends'.


Entre los carteles como banderas que cuelgan más cerca del cielo que de la vereda, como todas tiendas de esas calles que cortan o van en parelelo a Broadway, se ve el de Glossier. Una entrada al edificio donde dos chicas de sonrisa embalsamadas apilan cajas y bolsas que deben distribuirse, mientras direccionan al penthouse. Allí es el showroom de esta marca fundada en 2015 por Emily Weiss, la periodista detrás de Into the Gloss, un blog de belleza de gran innovación, pues presentó un estilo distinto para reseñar productos en un mercado de emoción permanente, como el cosmético, donde todo el tiempo se celebran lanzamientos que poco tienen de novedoso, pero que prometen solucionar la rutina beauty.


Allí llego para comprar el 'Haloscope', un iluminador dúo con un un halo externo colmado de cristales que iluminan la piel y un núcleo formulado con aceites de almendras, coco y ricino y vitamina E que mantienen hidratada la piel. Es nutritivo y fácil de aplicar: se raya cerca de los ojos y se esparce con los dedos. La iluminación es inmediata y no deja la cara pegajosa.


La experiencia de compra es encantadora. Si bien el showroom de Glossier es pequeño y está colmado de personas, cada espacio tiene una tablet donde se puede buscar información y leer los comentarios de los clientes sobre la compra en cuestión (las vendedoras preguntan cómo te gusta lucir, nada de cargoseo). Todo se puede probar. Desde los limpiadores, que están cerca de dos lavatorios, hasta los maquillajes, las cremas y bálsamos. Sabe a poco el repertorio de productos y tampoco hay demasiado para emocionarse, pero la idea es genial. Glossier está dedicada a las millennials y en su inventario se gestiona como una Valija Juliana sin mucha más pretensión que aferrarse a un producto que sea especial para su usuaria.


Glossier salió al mercado con la firme intención de apoderarse de un nicho que estaba desocupado y respondiera a los valores de la belleza de hoy. Emily Weiss no tuvo la idea de poner a la venta decenas de productos, sino presentar aquellos que las consumidoras sientan imprescindibles o mejorar aquellos que no las satisfagan en otras marcas. De hecho, la marca comenzó la primera línea en base a las ideas que las seguidoras de Into the Gloss dejaron en los comentarios y respondieron en las encuestas.

Si los blogs de moda desestructuraron un sistema de expertas que dictaminaban las modas de la temporada, los de belleza ofrecieron una nueva visión de consumo, inspirado en la experiencia personal. Es una comunidad comprometida, pero también fácil de convencer y fanatizar... todos los días, desde las mismas cuentas, se publican rutinas que hacen zapping de productos y lo que ayer no era tan bueno comienza a serlo cuando la marca se lo acerca a la blogger. Glossier le encontró la vuelta a este mercado que no tenía una marca joven como referente. Supo mantenerse en las noticias, sea porque las periodistas de moda e influencers usan como clutch la bolsita rosa acolchada, con pelotitas para explotar, donde te entregan los productos o porque recibió una nueva inversión, esta vez de 52 millones de dólares. La noticia fue levantada hoy por los sitios especializados, pero antes le llegó a la clienta en formato de newsletter.

Un nuevo concepto en marcha y que muestra que la calidad siempre es mejor que la cantidad.


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La historia de la semana de la moda de New York

Una charla entre críticas de moda en una fría mañana de miércoles oficiaba de bisagra entre el fin de las colecciones masculinas y el inicio a la semana de la moda femenina.

La cita fue en la hermosa NeueHouse, un espacio de coworking ubicado en la zona del Madison Square. Allí, Robin Givhan, la crítica de moda del Washington Post, esperaba por una conversación con Botth Moore, la directora de moda y estilo de The Hollywood Reporter, y anfitriona de la jornada: American Runway, su libro sobre la evolución de la semana de la moda de New York se presentaría en sociedad.

Una imagen de la colección Otoño / Invierno 2009 de Diane von Furstenberg ilustra la portada de este nuevo libro de moda. 

Planificado junto al CFDA (Council of Fashion Designers of America), American Runway examina los 75 años de la pasarela newyorkina.

Lanzada en 1940, New York Fashion Week fue creada por Eleanor Lambert para promocionar la industria de la moda estadounidense y ubicar a Estados Unidos en el mapa de la moda, a propósito del declive del dominio de Paris en tiempos de la Segunda Guerra Mundial.

La moda y la política no es un tema que haya nacido con Jackie Kennedy, pues la Primera Dama Eleanor Roosevelt aterrizó desde Washington para la gala inaugural.
El American Made estaba en marcha.

Estas son algunas de las historias que reúnen las 252 páginas de American Runway: 75 years of Fashion and Front Row y que contemplan entrevistas con diseñadores y profesionales de la industria e ilustrado con imágenes de la pasarela newyorkina de diferentes épocas.

Booth Moore y Robin Givhan conversan sobre American Runway, disponible en Amazon

* Lectura que te puede interesar: La cobertura de las colecciones masculinas en NYFW

* Lectura que te puede interesar: El futuro de las semanas de la moda

Emblema del diseño estadounidense, la fotografía de la colección de Donna Karan Otoño / Invierno 1992 acompaña como postal el lanzamiento de "American Runway".
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La cultura de la zapatilla

Las zapatillas se volvieron una obsesión global. Un producto que comenzó como subcultura y pasó al mercado global. De pieza elite, un signo de estatus a ícono urbano que tomó la estética de la calle y que las casas de moda moldearon al aspecto de la época.

La historia es así: en las colecciones Spring Couture de 2014 tanto la maison Chanel como el Dior que comandaba Raf Simons calzaron zapatillas en los looks de alta costura.

La legitimación se había consumado.

Así aparecieron en el mercado las zapatillas Gucci, zapatillas Céline... hasta Carolina Herrera tiene el mismo producto que se consigue en New Balance, Adidas, Nike, Vans o Converse o en las tiendas de culto KithBodega, Flight Club o la marca que abrió comunidad: Supreme.

Reporte de vidrieras
Estos registros del Soho de New York dan cuenta del cambio de época; la estética de la calle ganó:

La vidriera de Chanel luce sneakers de la colección Spring 2018. 

La vidriera de Prada, de joggineta y zapatillas.

El pop up de Valentino en Spring Street gestiona el sportwear al aspecto de hoy. 

Las zapatillas no son una tendencia, son moda, pero se reinterpretó su significado.
En los años 80' comenzó la revolución con las Reebok blancas que se volvieron parte del uniforme femenino en ámbitos profesionales. El hit histórico lo marcó la película de 1989 "Secretaria Ejecutiva", con Melanie Griffith vestida para el puesto que aspiraba y calzada con zapatillas.

Ese momento de película que registraba la época pasó a ser una postal recurrente.
En la actualidad cualquier ciudad está repleta de ropa callejera, deportiva, y zapatillas sobre las veredas y las vidrieras.

Varios mundos se reúnen en esta pieza: la moda, la música, el deporte, entornos que facilitan su crecimiento. Distintos públicos, diferentes personas que antes no usaban zapatillas, hoy las calzan.
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Postales de viaje: New York Vintage

New York Vintage es una lección de historia de la moda. Parece un salón de una casona antigua y tiene una iluminación amarillenta que acentúa la idea de estar en otra época. Hasta la web es de otra era, pues para entrar hay que usar Adobe Flash Player.

La tienda está ubicada en el W117 de la calle 25, en el Garment District. Un recorrido estrecho sucede a una vidriera con una imagen teatral de los años 20'. Los percheros que custodian el paso comienzan con prendas de Gianni Versace - faldas de cuero, chaquetas -, pantalones de Jean Paul Gaultier, las camisas transparentes de Claude Montana, jeans de Gucci y estampados que hacen sospechar que las chaquetas y las camisas son firmadas por Yves Saint Laurent. Más chaquetas y esta vez las confecciona Azzedine Alaïa. Son los modistos que determinan la moda de hoy.

Todo indica que esto es futuro vintage o new vintage.


La definición de vintage se volvió más fluída en los últimos años. Ropa que contempla 20 años de historia es considerada "vintage", quizás por el apuro de dar con una novedad en la moda, el proceso se hizo más lento para determinar una nueva apariencia que defina una década, desde el 2000 en adelante.

Las piezas que comienzan la visita por New York Vintage son de los años 70', 80' y 90'. Son bellas y hacen sentir que da gusto vestirse con prendas de época.

Unos pasos más atrás hay un espacio privado y delimitado por unas borlas y cuerdas bordeaux y doradas, como las de la alfombra roja. Un 'por favor' y una sonrisa generan el milagro: el señor que custodia la zona acepta y recuerda: no fotos, no tocar.

Sobre la mesita del área mágica hay dos revistas Harper's Bazaar de 1960 y 1962 que corresponden a las ediciones que reportan las colecciones de Paris. Hojas de textos puro que explican la silueta de la temporada anticipan una producción de moda nocturna. Al levantar la mirada, un reflejo de flor en forma de margarita sobre un mini vestido de André Courrèges (de la primavera de 1967) dice que por $3800 puede ser mío. Allá voy.

Detrás del 'Daisy motif" de Courrèges sigue otro vestido mini falda de este diseñador que revolucionó la moda de los 60' con la colección espacial y la inclusión de los pantalones, la prenda del futuro de la moda, según declaró en 1965 al diario Le Figaro. También se consiguen los vestidos de día de Norman Norell, uno de los diseñadores que crearon el look americano.

Las etiquetas avisan que las prendas van desde los $600 a los $4000 y si se pueden comprar o alquilar.

El contexto y la relevancia de estas prendas muestra que la novedad en la moda se lanzó en otras épocas.

Una experiencia de compra o una clase de historia, New York Vintage es una cita con la moda.
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#NYFW Brava

Bárbara Sánchez Kane lleva el feminismo a las colecciones que diseña para su etiqueta de ropa masculina. "Caos emocional" señala ella como disparador para componer su marca de diseño conceptual, que presenta por tercera vez en la semana de la moda masculina de New York.


El sexo fue la inspiración que esta diseñadora mexicana tomó para la colección Otoño / Invierno 2018. La sastrería interpretó la opresión sexual en México: los trajes a cuadros retoman la idea de uniformes escolares católicos y los accesorios inspirados en fetiches.


La pasarela con bailarines danzando alrededor de dos esculturas fálicas mientras los modelos desfilaban en Pier 59, una de las locaciones anfitrionas de NYFW, terminaron con "Yo nací para amar" de Juan Gabriel. El relato de Sánchez Kane se completa con la falta de educación sexual y el amor entre personas del mismo sexo como temas de "Artesanal Sex Shop", una colección repleta de fetiches y tabúes.

Una mujer que viste al hombre y toma al feminismo como canal de inspiración.

Imágenes: Gentileza Sánchez Kane | PH Irene Sekulic - Sophia Wilson
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