SLIDER

Newsletter

Notas de Autor por Lorena Pérez

Bloc de Moda es un medio digital focalizado en la cultura moda, en movimiento desde 2006, que apuesta al periodismo de calidad. Historias plasmadas en un reportaje online, donde se observa, se pregunta, se escucha y se escribe la moda como fenómeno social. ¡Bienvenidos!

La practicidad del trapo de cocina hecha ropa


“Hace unos años, cuando empezaron a surgir cada vez más vendedores ambulantes, me agarró una necesidad urgente de hacer algo con eso. Compraba todo lo que podía: carilinas, medias, paltas y también trapos. ¡Pero no podía comprar trapos todas las semanas! Así que pensé en darles un uso”, dice Carola Besasso sobre la colección que colgó en el shop online de DAM con prendas hechas con trapos de cocina. “Me gusta provocar, no desde la confrontación, sino desde lo lúdico. Usando molderias super clásicas, que habían sido históricamente destinadas a materiales solemnes”, dice. Los trapos fueron comprados a vendedores ambulantes antes de la cuarentena. Una colección de vestidos, faldas y remeras construída con el trapo de la cocina. "El proceso de llevar trapos destinados a limpiar, como ropa, implican todo un desafío.”


DAM es una de las primeras etiquetas que llegaron a Palermo Viejo, cuando el barrio aún era adoquines y talleres mecánicos. Al volver de Holanda, Carola Besasso se instaló en 1998 en la calle Honduras y 15 años después se mudó un par de cuadras, a Thames 1780. DAM es una marca de espíritu lúdico, con estampas aniñadas, y desde sus comienzos operó por fuera de las estructuras de la moda. La idea de Carola siempre fue vestirse como quisiera sin las limitaciones de lo que marcaba la tendencia de la temporada.
Todavía faltan derribar muchas trabas que nos impone vivir en sociedad, tanto mujeres como hombres estamos muy condicionados de ir por dentro de ciertos márgenes de lo "permitido" y son justamente esos márgenes los que a mí me interesa interpelar."


La formación como artista de Carola le da también la sensibilidad para hacer más de lo esperado para una marca. En este caso, le da uso a un textil de poco valor para otorgarle otra funcionalidad. Convierte estas prendas en una experiencia estética que hace visible lo que antes no e invita a un nivel distinto de lectura, pues es un textil hecho para limpiar. Esto implica la investigación de materiales, técnicas y procesos productivos.

“Lo nuevo que estoy armando para el verano es una colección hecha de paños de patchwork. Usando también restos de prendas de DAM que desarmé en otros tiempos, y de materiales no convencionales como pañuelos, repasadores antiguos y delantales que fui acopiando a lo largo de los años en diferentes viajes. Por supuesto seguiré explorando con los trapos y con todo lo que el mundo me ofrezca como inspiración”, comenta la diseñadora.


Testimonio en cuarentena:
“Yo creo que el panorama ideal después de la pandemia sería que la gente se vuelva más consciente del mundo que habita. Y como consecuencia, el consumidor estará más confrontado a una decisión ética a la hora de consumir. Ya está ahí afuera y está bien clara la información de que el mundo tal y como está, está colapsando. Entonces intuyo que van a haber grandes cambios sobre qué y cómo consumimos. Mi ilusión es que tal vez haya una vuelta a lo artesanal, el pequeño productor, y tal vez haya un poco más de resistencia a elegir grandes marcas, con todo lo que ellas representan. Por mi parte, en estos 4 meses que estuve en casa, tuve una experiencia super nutritiva e inspiradora al tener tiempo de reencontrarme con mis raíces en mi taller. La vida nos hizo detener y no sólo a mí me pasó, creo que fue algo general, que nos tuvimos que poner a trabajar con lo que hay. Y eso fue un gran regalo. Se nos quitó el mundo tal como lo conocíamos, pero se nos ofreció un tiempo.”

Imágenes: Gentileza Carola Besasso
Click para ingresar al shop online de DAM

Coloquio de Investigadores: El periodismo de moda en la era digital


Un periodista tiene el sentido innato de curiosidad. Se motiva y explora porque está detrás de encontrar algo nuevo para contar una historia. La era digital potenció una transición dificultosa a las redacciones. Entre dividirlas e integrarlas, el rol de internet frente al papel, para los que manejan los medios tradicionales, tenía como claro perdedor a los formatos digitales. Un gesto inentendible por parte de aquellos que tienen que anticiparse y entender los consumos y nuevos hábitos del lector. En el recorrido aparecieron  nuevos actores que refrescaron la escena periodística, los modos de comunicar y acercar la moda: los fashion blogs. Esta transición quedó reflejada en la investigación académica "Observar y consumir moda. Nuevas formas de comunicación digital" que escribí para los estudios de moda de la Universidad de Palermo y el próximo jueves 30 de julio a las 10 h voy a presentar en el Coloquio Virtual de Investigadores 2020.

¿Papel o web? El periodismo de moda no quedó excluido de esta conversación. Por ejemplo, la preocupación de las revistas de moda se centraba en la pérdida de la pauta publicitaria y cómo generar valor a la edición de papel: en el proceso de transformación mantuvieron prácticas comunicaciones que trasladaban el lenguaje del papel a la web.

La  edición francesa de la revista Elle fue la primera en llegar a la web, pero fue Style.com el medio nativo digital que nació bajo las reglas de internet. Aquí se marcaron las nuevas formas de coberturas y una forma novedosa para contar historias. Su importancia es ineludible aunque frente a la producción artesanal y fresca que ofrecían los blogs, éstos tuvieron la oportunidad de ser inevitables por unos cuantos años. Los blogs de moda dominaron la escena entre 2005 y 2011. Nativos digitales, los nuevos actores dieron la transformación sin lamentarse por el nuevo lugar que ocuparía el papel: la información se encontraba entre los dedos.

Aquí el aporte de los blogs de moda al periodismo. Asumieron un nuevo rol donde los lectores se identificaron con pares, pero en tiempos de herramientas digitales y la comodidad de la laptop y la funcionalidad de los smartphone, ¿cómo estimular al periodista a no aislarse con la tecnología? La opción no es quedarse sentados frente a la computadora sino afuera, descubriendo temas de primera mano. Ese es el gran desafío que enfrenta el periodismo de moda en Buenos Aires.


Agenda: Jueves 30 de julio, 10 AM
Click para participar del Coloquio (Comisión Proyecciones de la Moda C14).
PARA BAJAR: "Observar y consumir moda. Nuevas formas de comunicación digital"

Imagen vía New Yorker

¿Existe la Alta Costura en Argentina?

Archivo Bloc de Moda - Muestra "De Gino Bogani al diseño de autor" (2013)

En el ciclo de entrevistas que la Cámara Argentina de la Moda realiza a través de Instagram Live, el sábado pasado tuvo lugar una conversación necesaria e interesante que definen una de las categorías de la moda argentina que genera confusión: ¿Hay Alta Costura en Argentina? Francisco Ayala, diseñador y presidente de la CAM, recibió a Jorge Moragues, titular de la cátedra de Diseño de Indumentaria de la FADU, quien hacia el final de la entrevista dijo que en Argentina no hay Alta Costura, mientras Ayala argumentaba que sí. Si bien “Haute Couture” es una designación legal registrada en Francia, en Argentina hay una tradición de diseñadores, diseñadoras y modistas de presentar su trabajo bajo la denominación Alta Costura. ¿Por qué?


Un poco de historia
El nacimiento de la Haute Couture está relacionado a Charles Frederick Worth, un vendedor de textiles que en 1858 fundó la primera casa de Alta Costura en la rue de la Paix, la calle donde se instalaron, luego, las casas de moda en París. En Francia, la moda es parte del patrimonio y es el segundo sector más rentable, con un valor estimado de € 150 mil millones. Desde la época del Rey Luis XIV, el sistema comenzó a forjarse como una política de Estado con apoyo constante, que siguió con María Antonieta y su “Ministra de la Moda”, Rose Bertin. La Alta Costura se convirtió en sinónimo de París porque estaba organizada e institucionalizada. A mediados del Siglo XX comenzaron a regir normas: para ser miembro aceptado por la Fédération de la Haute Couture et de la Mode, la organización de la industria de la moda francesa, había que sentar base en París, confeccionar los diseños allí, presentar la colección en la ciudad más respetar una cantidad de modelos y horas de trabajo para mostrar las creaciones a medida. El Ministerio de Producción revisa periódicamente qué casas de diseño pueden usar la nomenclatura y solo aquellas maisons y compañías que son aprobadas cada año por una comisión de la Chambre Syndicale de la Couture pueden participar de la semana Couture que se lleva a cabo en enero y en julio en la Ville Lumière. Por ejemplo, las maisons italianas Valentino y Giorgio Armani “Privé”, el libanés Elie Saab y los holandeses Viktor & Rolf son aceptados como miembros extranjeros mientras que Iris van Herpen y Guo Pei son invitadas y se suman a los 16 miembros oficiales. Chanel, Dior, Maison Margiela, Schiaparelli, Givenchy y Jean Paul Gaultier son algunas de estas maisons.


¿En Buenos Aires también?
En Argentina hay una tradición iniciada el siglo pasado de casas de moda y modistas que confeccionaban ropa respetando las reglas de la Haute Couture, pero vale contar que en Buenos Aires no hay Alta Costura: esta nomenclatura es exclusiva del sistema francés.

La Primavera 1989 de Gino Bogani

Las casas de moda de Buenos Aires
“En Buenos Aires no se pedía originalidad sino que un diseño pueda replicar los estándares de París, que pudieran ser iguales a Chanel y Dior”, dice el diseñador Francisco Ayala, actual presidente de la Cámara Argentina de la Moda. Para entender la razón de nacionalizar una tradición foránea es preciso saber que en Buenos Aires era posible encontrar este arte del vestido a través de las comisionistas que viajaban de París para tomar los pedidos de las argentinas y las propias mujeres que viajaban a Europa y compraban los vestidos a medida para ellas y sus amigas. Es decir, las argentinas eran clientas de las casas de París y, además, no estaba mal visto copiar un diseño. La clase alta compraba y encargaba los diseños originales y la clase media se vestía con modistas que trabajaban los diseños al detalle y siguiendo los moldes de las creaciones auténticas. Madame Suzanne, Henriette, Bernarda de Meneses, quien llegó de España para dirigir la casa Paquin en Buenos Aires y luego abrió su casa en Viamonte y Rodriguez Peña: allí se confeccionó el vestido que Evita usó para su visita al Vaticano - como parte de su viaje a Europa en 1947-, Ana de Castro, Carola de Renieri y Jacques Dorian son algunos nombres que hacen a la historia de una ciudad encandilada por los designios de Paris. Vanyna de War es una de las creadoras más recordadas, incluso por ser una de las pioneras del prêt-à-porter en Buenos Aires. Hija de argentinos, esta francesa abrió a sus 16 años una casa de moda en Paris que sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial. Trajo sus diseños a Argentina en la década de 1940 y dada la repercusión, en 1950 se instaló con su casa de moda en la esquina de Arenales y Talcahuano.

Archivo Bloc de Moda. De la última colección de Rosina Corradini (2011)

Dos clásicos
Una de las pioneras en destacarse en la Alta Costura en Argentina fue Rosina Corradini, una italiana que llegó a Buenos Aires en 1949 escapando de la Segunda Guerra Mundial. “Fue una época hermosa y éramos pocas las modistas", recuerda a sus 87 años y levantando bandera de ser la única en hacer Alta Costura en el país. En la década de 1960 abrió su maison y mantenía la novedad en sus diseños viajando dos veces al año a París. "Iba a mirar los desfiles y sabía pescar lo que sería novedad la próxima temporada. En cuanto volvía a Buenos Aires se lo ofrecía a mis clientas y después resultaba ser la última moda", me contó Rosina en su casa, algunos meses atrás.

Gino Bogani afirma que en Argentina no hay Haute Couture pero sí una confusión total. Que alguien confeccione un vestido largo no significa que haga Alta Costura, dice. Bogani se lanzó en 1958 y su nombre comenzó a sonar diez años después, en ese momento se convirtió en sinónimo de Alta Costura, el mayor refinamiento en la moda argentina cuya experiencia estética encontró en la década de 1980 su momento de esplendor.

Hernán Fragnier Otoño / Invierno 2014

La nueva Alta Costura

En la actualidad hay un grupo de diseñadores que trabajan sus diseños según los parámetros de la Alta Costura: Gabriel Lage es uno de los referentes de ésta época. El diseñador lleva más de 25 años en el mercado de la alta moda y tiene su propio atelier donde interviene las telas, las borda y cada vestido se hace a la medida de la clienta. Un rumbo similar es el de Francisco Ayala, quien además involucra a artistas plásticos en la creación de sus diseños y realiza vestuarios para ballets. Hernan Fragnier comenzó su carrera como aprendiz junto a Jacques Dorian, luego pasó por la casa Greta Markowics, Rosina y Sylvie Burstin, todos nombres que son referentes de lo que conocemos como alta costura argentina.

La colección de Gabriel Lage

En las últimas tres décadas, la relación con la tradición Couture ocupa el mercado de las novias, pues los hábitos cambiaron, los tiempos se aceleraron y las mujeres ya no requieren de un guardarropa tan exclusivo. Sin embargo, hay una nueva generación que refresca el panorama, como la etiqueta Bouquet y la diseñadora Pía Carregal.

Imagen vía BAAM - De la colección Otoño 2014 de Hernán Fragnier

Qué es hoy la Alta Costura argentina
Fundada en 1905, la Cámara Argentina de la Moda está trabajando en un proyecto que busca redefinir qué es Alta Costura en Argentina. En los bocetos sobre la recategorización de esta tradición francesa se propone que para ser contemplado como tal, el diseño debe ser producido en el país, presentar al menos una colección por año con 15 prendas artesanales como mínimo y utilizar la máquina de coser solo para hombros y laterales. Confeccionar una toile y utilizar materias primas nobles y también propias de nuestro país, como lana de vicuña, camélidos, lanas cardadas e hiladas a mano, alpaca, plata, rodocrositas más la incorporación de materiales innovadores. El acuerdo que se está redactando propone reglamentar la intervención de los oficios en los diseños hechos a medida, como joyería artesanal, tocados, bordados, plisados y zapatería Couture.

Un diseño de Vanyna de War en la portada de Elle Francia

La moda hoy
Con el nacimiento del prêt-à-porter y luego la cultura del fast fashion, a la Alta Costura le pronosticaron muchas veces su desaparición.

Las grandes maisons que se presentan en Europa, también las nuevas etiquetas de la escena local, muestran un enfoque renovado en una artesanía pensada a medida y no destinada al mercado masivo. Incluso, las marcas jóvenes transitan la noción de “Alta Costura lista para usar”, “Modern Couture”, “Demi Couture”, categorías que buscan alejarse de los vestidos de alfombra roja o del ideal de la alta sociedad y modernizar los conceptos y explorar nuevas técnicas que traducen esta experiencia entre la mujer y el vestido.

Fashionable Men: Dante Spinetta


La moda masculina refleja más sentido común que las colecciones pensadas para mujeres. Los diseñadores entienden qué quieren usar los hombres. Ademas de concentrar menos desfiles y volumen de oferta, la moda para hombres baja la idea a prendas que realmente se vayan a usar: marcas y diseñadores miran a sus clientes y resuelven la necesidad. No se perciben grandes innovaciones sino dar un aspecto moderno a costumbres que ya estaban instaladas en la vestimenta del hombre. Más tarde, esas ideas se instalan e inspiran a la ropa femenina.

En tiempos de pandemia por COVID-19 y pasarelas digitales, analizamos estilos de un músico que viste ropa urbana: Dante Spinetta.


Dante Spinetta muestra una actitud desafiante y tomó las ropas clásicas del repertorio hiphopero para reflejar su identidad. Hoy es uno de los referentes de este sonido que no siempre gozó de tanta notoriedad, mucho menos las prendas que los raperos hicieron propias, tanto que crearon un estilo. Aunque ofrecen un discurso que muestra al aspecto como algo intrascendente, los músicos argentinos invierten en su apariencia y la ropa es parte del vocabulario con el que arman el look. Utilizan y repiten las prendas que los definen, puede ser un uniforme de zapatillas, jean y remera, como Chizzo de La Renga, la campera de cuero y el pañuelo hippon de Andrés Ciro Martínez, hasta el más exquisito vestuario comprado con conocimiento en la historia de la moda, tal el caso de Andrés Calamaro. En Dante Spinetta es posible establecer una conexión en cómo su vestimenta acompañó su evolución: el guardarropa deportivo establecido en los 90 y rechazado con la misma fuerza por la industria que no aceptaba como moda a la ropa urbana, pero MTV legitimaba en videos que terminaron por definir uno de los perfiles de la década.


Cuando Illya Kuryaki and the Valderramas salió a escena, en 1991, hubo un mensaje contundente dado por la imagen integral que ofrecían Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur. Ellos mencionaron a Michael Jackson, Prince y Run-DMC como referencias mientras una idea bien marcada - llamada estilo - lo mostraba personales. Dante siempre tuvo un costado más urbano y Emmanuel fue el fashionista. Para Spinetta, esta fue una etapa lúdica, acorde a la edad y el descubrimiento individual al que invita la adolescencia. Vinchas para calmar rulos que se descontrolaron en cuanto el sampling aparecía, el torso al descubierto, una referencia inevitable a las fotografías que su padre Luis Alberto inmortalizó en los 70' con Almendra.


Las remeras, pantalones holgados y zapatillas son signos de identidad: la cultura del hip hop siempre estuvo en Dante. También el gusto por la moda. En está época, Dante y Emmanuel oficiaron de modelos para los alumnos de la novísima carrera de Diseño de indumentaria y Textil de la FADU UBA: los chicos desfilaron para las performances que los futuros diseñadores armaban en los barcitos del bajo. La agenda de actividades podía completarse con una participación en vivo del programa de Cris Morena "Jugate Conmigo" , el mensaje era el mismo y podía llegar de la imagen o de la música.

 No hay un Dante en casa y otro en el escenario, soy siempre el mismo sujeto con la misma ropa."


En 2002 inició su carrera solista. En su vestuario mantuvo las referencias hacia las vestimentas del hip hop, la cultura estadounidense donde sintetiza el sonido y el estilo a sonidos modernos y llevados al territorio cultural propio. En Dante no hay huecos ni elecciones que hagan ruido, hay evolución. En esta época congenió con Kanye West, el rapero y productor que utilizó la imagen para presentar su arte y con una evidente debilidad por la moda. Joggins, remeras XXL y zapatillas Nike, Spinetta compuso su vestuario con prendas de las marcas de culto del hip hop, como Rocawear, de Jay Z, y Sean John, de Sean Combs, firmas que definieron, varios años después, la esencia del vestir de la época actual. Para el caso, en 2015 Dante se alió con Oscar Fernández, el peluquero a cargo de Roho, para hacer Volans, una línea de ropa masculina para Garçon García. "De chico revolvía no solo el placard de papá, también el de mamá", contó Dante en aquel momento, a pesar que su look se enmarca dentro del esquema masculino.


Una carrera musical cada vez más asentada, Dante nutre de manera sustanciosa su look que no se estanca. Participa en producciones fotográficas donde aparece con las composiciones que señalan identidad - pantalones, gorritos, rulos endemoniados y siempre notoriamente expresivo. En la actualidad su estética es más convencional, equipos más pensados y rompe la urbanidad con prendas formales, como pantalones entallados, poleras o camisas atravesadas por las cadenas alrededor del cuello, gesto propio del repertorio del rap, por ejemplo en la época de Puñal (2018), pero mostrado como un ensamble simple y casual. En Aves (2020) resumen su metódica forma de personalizar símbolos de la cultura que reinterpretó como propia.

Tengo que sentirme seguro con la ropa. Me ayuda mucho a transmitir el mensaje que quiera dar.”


Imágenes: vía Dante Spinetta
Una versión de esta nota fue publicada en Revista Brando

Cómo la moda reflejó los cambios a través de la ropa


Un cambio de mentalidad, un movimiento social, una crisis financiera o estallido y hasta una pandemia. La moda espeja lo que sucede en la sociedad y sus cambios se materializan en la ropa. A lo largo del Siglo XX acontecieron diversos hechos que señalan un momento en la historia. Este es el tema del próximo curso que voy a dictar online en Laboratorio Moda. Se trata de 4 encuentros  donde se va a analizar cómo la moda reflejó los cambios a través de la ropa.


Historia de la Moda en cuatro módulos que observarán el inicio de la Haute Couture al esplendor del Sportswear. Los años 20, el corset y las prendas deportivas que armaron el vestuario moderno que evoluciona hasta nuestros días. ¿Cuándo se definió la noción de elegancia? En la década de 1950. La explosión en los 60 y la juventud como nuevo faro de la moda. El prêt-à-porter y los diseñadores faro que marcaron la historia de la moda y las ciudades New York, Paris, Londres y Milán como centros productores.


El recorrido histórico sigue con los 80 y el nuevo vestuario para la mujer trabajadora, iniciativa que comenzó en la década anterior. La imagen de los años 90, los diseñadores y movimientos que la representaron. Una nueva libertad, inédita e individual, en el vestir que llegó con el cambio de siglo. Algunos puntos: la calle, el fast fashion y la tecnología. La moda en tiempo presente.


AGENDA
El curso Historia de la moda: Cómo la moda reflejó los cambios a través de la ropa.
4 encuentros vía ZOOM: miércoles 22, lunes 27, miércoles 29 de julio y lunes 3 de agosto, 19 h.
Informes e inscripción: info@laboratoriomoda.com

La moda en tiempos de pandemia: Suzy Menkes anuncia un nuevo rumbo


"A menudo he dicho que el cambio es la esencia de la moda. ¡Qué cierto es eso!", escribió hace unos días Suzy Menkes en su usuario de Instagram al anunciar que, con las colecciones de octubre, deja su columna en las ediciones de Vogue. Tiempos de cambios se dice en loop en los últimos años y la pandemia del coronavirus lo corporizó en este 2020.

Suzy Menkes es una de las voces más respetadas que tiene el periodismo de moda, prestigio de enorme valor en una industria que está habituada a comentar el tema del día más que a reflexionar e investigar su esencia. Durante 25 años, Suzy Menkes fue la crítica de moda de The International Tribune - renombrado International New York Times en 2013 - que acostumbró a sus lectores a recibir textos de largo aliento al finalizar una jornada de desfiles o tras la visita a un atelier de un diseñador, pues Menkes no es de las que resuelven desde el mail o el teléfono. Así lo demostró cuando en 2014 se unió a Vogue como editora internacional y su cuenta de Instagram reflejó su ritmo de trabajo.


"Siento que este es el momento perfecto para abrazar un nuevo reto en la era digital", deslizó en el comunicado que la anunciaba como International Vogue Editor de Conde Nast Internacional en 2014. Su primera columna para todas las ediciones de la revista -menos la americana - se tituló "Fighting the bitch brigade" donde proponía una nueva fase para la crítica de moda, dejando a un costado el perfil Fashion Police y comenzar a ser más amables en los tuiteos desde la comodidad del sillón. Marcó el camino. También lo hizo el años anterior: en 2013 publicó "The Circus of Fashion" en T Magazine y puso en evidencia la escena bizarra que acontecía en la semana de la moda, cuando diversos profesionales armaban una performance con su vestuario para competir a cual más extravagante ante cientos de fotógrafos.

Descubrió diseñadores, los acompañó, realizó críticas honestas y se mantuvo expectante cuando la comunicación comenzó su transición al digital. En los desfiles es habitual encontrarla haciendo fila para ingresar acompañada siempre por su laptop.

2009: La imagen que se volvió postal del cambio de época. Aquí pueden leer la historia

"La situación global actual me ha dado, y a todos nosotros, una pausa para reflexionar. Y así que es hora de una nueva aventura que espero con entusiasmo", dijo en su cuenta de Instagram al anunciar que seguirá escribiendo desde su página SuzyMenkes.com, además prometió libros sobre su trabajo en la moda.


Charles Wintour, el padre de Anna, le ofreció el puesto de Editora de Moda en el London Evening Standard

Activa desde 1966, Suzy Menkes transita su carrera al ritmo del tiempo en el que vive. "Creo que es tremendamente emocionante comenzar una nueva vida, extender mi carrera, pero ya sabes, no hay nada como el cambio... Y la moda tiene que ver con el cambio". 

El periodismo de moda está pendiente de lo último y muchas veces olvida lo primero. Profesionales como Suzy Menkes marcan la diferencia entre los que informan y los que conocen, ejemplifican cómo es posible cubrir diversos temas y convertirlos en agenda. Esperamos su próxima aventura: la gestión de su página web. ¡Era por ahí!