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El uniforme de la moda

El uniforme de McDonald's diseñado por Stan Herman en 1976. Acompaña la inspiración de Moschino FW 2014 y un traje Chanel FW 2015.

Hace un par de semanas visité la muestra "Uniformity" en el museo del Fashion Institute of Technology (FIT) de New York. Este espacio busca narrar a la moda desde su contexto histórico en cada exhibición que presenta y resulta de visita obligada para entender la cultura de la moda.

"Uniformity" traza el vínculo entre los uniformes y la moda. Hay un desarrollo histórico en la muestra y puntualiza en ese encantamiento que revela la moda al tomarlos como inspiración en las colecciones y sus tendencias como organizadoras de las temporadas. La exposición ofrece varias miradas, como también una manera de pensar los uniformes y la uniformidad de la moda.

Uniformarse opaca la individualidad y expone el estatus social y de clase. Da información acerca de quien lo luce, tal como fue pensado el traje en los orígenes de la moda: las personas vestían de acuerdo a la función que desempeñaban en la sociedad, regla que con el tiempo modificó su representación.

Hay una noción de autoridad tras un uniforme y la moda, al tomarlos como tema, busca desafiar esa función de orden.

Las tendencias que reflotan cada temporada, como lo deportivo, la estética militar, laboral o del look de escuela dan cuenta de esto. En la exposición del museo del FIT se refleja a través del uniforme que diseñó Stan Herman para McDonald's y como Jeremy Scott se apropió del significado cultural de esta cadena de comida rápida para la colección Otoño / Invierno 2014 de Moschino. Incluso pienso en cómo se puede anclar el uniforme en denim que hoy tiene esta empresa americana, tomando ellos al tejido más democrático para vestir a los empleados.

Uniforme del fútbol americano en los años 20'. A la izquierda el vestido de Geoffrey Beene del Otoño 1967 y a la derecha un look de Stella Jean del Spring 2015.

Aquí algunas de las postales que celebro en esta muestra. Por ejemplo el desarrollo del estilo deportivo y como fue registrado por los diseñadores y la prensa femenina.

En "Uniformity" está la portada de Harper's Bazaar de 1967 donde Geoffrey Beene diseñó los vestidos de seda y lentejuelas, que Tom Ford refrescó para su Otoño / Invierno 2014. También hay referencias al look brasserie logrado por Karl Lagerfeld para el desfile de Chanel Fall 2015 y su anclaje con la historia de la maison francesa creada por Coco Chanel, quien se inspiró en uniformes masculinos para componer el guardarropa femenino.

La rica historia del uniforme militar se percibe a través de portadas y otra vez cito a Bazaar, con Lauren Bacall fotografiada por Louise Dahl-Wolfe durante la Segunda Guerra Mundial. También hay diseños de Claire McCardell que remiten a la estética militar y el "speed suit" de Vera Maxwell, con print camuflado en jersey para hacer una falda midi, una camiseta manga larga y su lazo, todo ensalzando una feminidad de la que carece en su molde original.

Uniformes laborales: la enfermera (1918), el traje de la Cruz Roja en la Segunda Guerra Mundial y un diseño de Martin Margiela Fall 1998. De fondo cuelgan 2 portadas de Harper's Bazaar publicadas durante la Segunda Guerra Mundial.

Uniforme militar usado por los americanos durante la Segunda Guerra Mundial y a la izquierda un diseño de Claire McCardell (1947/1950).

Uniforme diseñado por Mainbocher para las mujeres voluntarias del "U.S. Navy's W.A.V.E.S.", en 1942. Por detrás asoma un traje de Chanel (1960).

El Speed Suit de Vera Maxwell (1976).

Aquí más reseñas de La Moda en el Museo

#Uniformity puede visitarse hasta el mes de noviembre en el museo del FIT (7 Ave y la W 27St.). La entrada es libre y gratuita. 
La exhibición puede mirarse online.

En sus zapatos

Artículo publicado en la edición de agosto de la Revista Watt

Los zapatos son uno de los grandes símbolos femeninos y tienen el encanto de hacer sentir diferente a una mujer. Es reconocido el don que se le otorga a un par de tacos. Resultan poderosos porque son capaces de hacer sentir especiales y un sin fin de pretensiones que se depositan en su uso. Por qué no la honestidad de un par de chatitas y la magia de lograr que rimen con las actividades de quien las luce, representando el confort como premisa.

En el mercado local existe una ruta del zapato de autor que canaliza estas aspiraciones. Diseño que se aleja de la propuesta de la moda masiva, pero no la desconoce. De lo general a lo puntual, no todo lo que se repite en las vidrieras es lo que manda en el look, sino que para volver a lo artesanal, la edición limitada y originalidad de los diseños hay que agendar algunos nombres claves.

Esta es una lista con 4 estilos de diseñadoras tan diferentes entre si como amplia posibilidades de gustos femeninos existen:

Luz Príncipe es una de las pioneras en el mercado zapatero de autor. Sus colecciones son temáticas y se inspiran en la mujer de esta época, aquella que busca resolver rápido su look y direcciona la mirada a sus pies. Mix de texturas y hormas generosas componen zapatos protagónicos.

The French Factory se especializa en las ballerinas. Josefina Pagani diseña para la mujer que escapa a la ferocidad de los tacos y encuentra el sentido de la belleza en lo simple y cómodo, tal como lo pensó la creadora del guardarropa moderno: Coco Chanel.

Victoria Hache tiene la capacidad de mostrar como novedad aquellos zapatos que nos resultan conocidos. De modo personal imprime identidad a modelos tradicionales en un amplio inventario que incluye el modelo para todos los días, el necesario para destacar el outfit, el de la noche y el que sigue los códigos de la imagen de la temporada.

Quiero June cuenta una historia romántica, que hace del retro su esencia hipnótica al vestir los pies. Los nuevos modelos se suman al repertorio que siempre está presente y lo que cambian son las combinaciones y texturas que presenta cada modelo que fue pensado por Silvana Barrios, la creadora de esta marca de zapatos de mujer.


Click a la ruta del Zapato de Autor que traza Blocdemoda.com

Garza Lobos se despide


Garza Lobos se despide. Constanza von Niederhäusern y Rubén Troilo, sus creadores, dejan huella en el diseño argentino. Ellos dinamizaron la moda, sintonizaron con la mujer de su tiempo dotándola de siluetas novedosas y piezas básicas, manteniendo una mirada moderna para un guardarropa de feminidad absoluta. Tan contundente fue su aparición en la escena local que, para los premios Tijeras de Plata de 2011, la Cámara Argentina de la Moda customizó mención para premiarlos: Revelación.

El look Garza Lobos es una mujer moderna llevando camisas de seda, le pone actitud a los recortes de un vestido, exalta en lanas puras los sweaters o pavonea las curvas en pantalones que caen etéreos. Garza Lobos se expresa en una idea, la fija y luego la resignifica, apoyándola en una identidad bien evidente.

La marca acompañó sus colecciones con puestas de desfiles de nivel internacional. Vistieron los pies con zapatos de Rudbeckia, la firma de Lorena Pafundi. En alianza con Lázaro ofrecieron carteras y gafas junto a Carla Di Sí. Detectaron su aroma con "Amplificador", la fragancia que lanzaron con el laboratorio de perfumes Fueguia 1833.

Garza Lobos llegó a la moda en 2011 y se presentó en sociedad durante esa temporada Otoño / Invierno de Bafweek, la misma pasarela que sirvió de plataforma para mostrar al diseño de autor. Una década después recibía el impulso y convicción de dos creadores que sacaron, por un momento, el letargo en el que suele caer esta insigne semana de la moda.

También refrescaron Palermo Viejo, punto neurálgico y referencia ineludible en las guías para encontrar diseño y barrio donde la oportunidad de camuflarse en el prestigio ajeno está a la orden del día. Es allí donde la vanidad controlada de Cuti y Rubén ensalza la marca. Ellos supieron capturar la actitud de la mujer que busca un sentido más amplio al gesto de vestirse cada día. Garza Lobos se adaptó a una nueva generación... y eso se va a extrañar!


p.d. Durante 2 semanas, en la tienda de El Salvador 4734, Garza Lobos ofrece sus colecciones bajo el lema "Good Bye Kiss: "Todas las colecciones. todo lo que querías a precio de despedida".

Perfume de mujer

 YSL Beauty está disponible en perfumerías Juleriaque y en Falabella

Yves Saint Laurent vio el encanto de la rebeldía y la elegancia para vestir a la mujer en movimiento. Diseñó con osadía, practicidad, expresión y fue esta misma idea que materializó al lanzar, en 1978, YSL Beauty, acompañada por fragancias con estatus de ícono. Su sello está en dotar a la mujer con productos que ella pueda hacer propios, mientras que el espíritu de esta casa francesa narra la actitud.

El perfume adecuado es como la joya correcta, la prenda con la que nos sentimos cómoda o los zapatos que nos sientan especiales. Es una proclamación personal, deja huella al anunciar la llegada o estimula el recuerdo.

Con el tiempo nuestro estilo va evolucionando. Las elecciones indumentarias cambian, los accesorios van rotando, pero lo que seguro nos acompaña es el mismo perfume, un complemento capaz de darle vigor a esa fibra de magia, misterio y seducción que provoca un aroma personal.

"Opium" resulta una saga encantadora. Apareció a fines de los 70' con intenciones adictivas y que a mi se me hace con "Belle d' Opium" poseedora de un encanto sexual, como esa estética "glam rock" que no pasa desapercibida en "Black Opium".
Picante, sofisticado y delicado, un perfume con poder femenino y que también se corporiza en un fluído hidratante con brillos para iluminar la silueta, siempre con actitud sexy y sofisticada.