Bloc de Moda: Noticias de moda, fashion y belleza Otoño Invierno 2015

Postales desde la fábrica de zapatos de La Leopolda


La Leopolda y la fábrica de zapatos. De aquí salen los modelos que irán a su tienda palermitana, como también los envíos del shop online.

"Se cree que a los zapatos los hace una máquina pero tiene mucho más de artesanal de los que se piensa," dice Celeste Mendoza, desde la fábrica de calzados que La Leopolda tiene en Morón. Allí opera el centro de producción que compone alrededor de 500 pares de zapatos al día.

La confección de zapatos está dividida entre el oficio del zapatero y las máquinas que median en la producción. Entre rollos de cueros y decenas de cajas etiquetadas con diseños de antaño, plantillas, recortes y herramientas que se disponen a darle atención a cada uno de los zapatos que salen de este gran taller.

Los pasos para hacer un zapato están custodiados por personas  que repetirán un gesto durante ese día, el equipo de trabajo está concentrado en el quehacer que sale de sus manos y pasan los recortes, retazos y moldes, que son lo más parecido a un zapato, por estas maquinarias que permitirán replicar en serie a cada modelo. 

En estas postales verán el proceso de confección de un zapato de producción masiva: 

El modelista es quién dibuja el diseño y su moldería ilustra las piezas que irán a formar parte del zapato.

Filas de mocasines cortados esperan para ser pegados en sus suelas.

A la horma! luego irá a una máquina que de calor y a otra que da frío.

Entre el oficio artesanal y las máquinas, aquí se pegan las tachas.


Las zapatillas siguen su reinado, aquí un adelanto de lo que presentará La Leopolda


Esta y otras coberturas pueden seguirlas en directo desde Instagram y Twitter.

La belleza para decorar el tocador y cuidar a la piel



Estuve mirando el catálogo "Vanities: Art of the dressing table", la exposición que tuvo lugar en el MET Museum hace dos años. En esta muestra se exploraba la evolución del tocador y los rituales de belleza que allí se llevaban a cabo, como oda a la vanidad.

La "vanity table", tal como la conocemos ahora, tiene su origen en el siglo XVII. En la actualidad este gesto de mirar tocadores ajenos y baños decorados con productos listos para comenzar este rito queda impulsado en imágenes digitales de ensueño, con Instagram como pantalla para exhibir la intimidad que deleita al voyeur ocasional.

Llego a este repaso luego de recibir una de las líneas de Bless, la firma argentina de productos de la industria de la belleza y cuidado personal (con producción para la marca propia y ajena, como Karina Rabolini y Ricky Sarkany).

Bless se presenta en el mercado proclamando que sus artículo retratan un espíritu libre y positivo pero también apostando al packaging para que cada producto pueda convertirse en un objeto de decoración para el cuarto de baño. Colores vibrantes, envases suaves al tacto y detalles como metales y presillos de color, los productos de Bless aspiran a crear una experiencia visual que trasciende al tratamiento de la piel.

La identidad en equipo: Vicki Otero + Finn



A las muchas modas que aparecen hoy se las viste con interpretación personal. Estar a la moda tiene más que ver con el gesto de ingenio e identidad que se le imprime el look.

Las señas que identifican al diseño argentino tiene a una camada de diseñadores que gozan con la bendición de ser todos talentosos. Es la de 2001 y dio inicio a lo que se conoce como "diseño de autor", hacedores que desconocen de las tendencias que dictaminan lo que se lleva mucho antes que esas fashion trends perdieran fuerza y hoy impulsan la identidad como marca necesaria para conformar un estilo, que aunque revuelto, es lo que destaca y valoriza a la moda en Argentina.

Vicki Otero pertenece a esa generación de creadores y sus trajes monacales se actualizan con el gesto que la moda revaloriza: el accesorio. "Buenos Aires" es el nombre de la colección cápsula que reúne el vestido de Otero y se integran con los diseños de Finn, la etiqueta de  joyería contemporánea de Paula Giecco.

Los diseños fueron lanzados bajo la premisa de compartir piezas inspiradas en elementos de la cotidianidad porteña.

La colección comenzó a gestarse en febrero, luego de que Paula, algunos meses antes, llegara a una de las ferias organizadas por Vicki Otero luciendo un vestido de una de las primeras colecciones de la diseñadora. Un mes de julio recién estrenado las encuentra a las dos vestidas por la otra y a tono cada una con el sello que las identifica, desde la galería de arte Praxis, trascendiendo el objeto para admirar en prendas para llevar la individualidad.

La familia de zapatos de Gaby Roca



Recortes de cueros desparramados en tubos dan la bienvenida en este departamento de estilo que define muy bien a la coquetería con la que se reconoce al Buenos Aires de antaño. Gaby Roca está anclada en el medio de Av. Pueyrredón, a una cuadra de Corrientes, sin embargo su esencia no puede ir más a contracorriente del espíritu que impregnan esas calles de Buenos Aires. Sus herramientas, las hormas, la Singer y pegamentos celebran el hecho a mano, la edición limitada y la originalidad que proclaman sus zapatos.

"No suelo abandonar los modelos que ya hice, no me sirve porque además tengo una estructura más chica"
me cuenta mirando los nuevos zapatos que nutren su repertorio y que ella los agrupa por familia. Mocasines de día y de noche, sandalias abiertas y cerradas, peep toes, botas y una gran variedad de botinetas muestran la versatilidad para decorar un guardarropa que aspira a la practicidad.


"Siempre decido hacer un modelo para el día, uno para la noche, otro mas para la calle y lo que quiero, pero está costando comercialmente, son los tacos. Mis clientas son más de chatas y yo siempre tuve un gran despliegue de modelos chatos, pero me falta mostrar que mis tacos altos son más funcionales de lo que creen" asegura Gaby Roca, mientras los ojos se me van a los tacones nude que desfilaron en New York Fashion Week y aunque  reconozco un tono realista en su confesión, la sencillez de esta zapatera hace que no viva de la gloria y de contar la anécdota de haber abierto, en las pasadas de Tenáz, el desfile de los argentinos en la capital de la moda que abre el calendario de la moda global. Pero se lo recuerdo yo.

No solo el delantal que lleva puesta la delata como una mujer de trabajo, el modo en que opera en su taller / showroom y compone este inventario de zapatos cómodos la afianza cada vez más como marca y un estilo que la caracteriza pule desde 2011.

"Una colección responde a una pregunta: ¿Qué soluciona Gaby Roca? porque considero al diseño como una solución de problemas, no un hecho artístico o lujo," detalla y sigue "Si mi marca da respuestas a determinado segmento de mujer, mis zapatos tienen que encajar en algo para todos los días. Otra pregunta que me hago es como el mismo modelo puede funcionar para todo momento del día, necesito que la persona no se lo saque. Por eso me resulta preparar mis colecciones sin un concepto, sino elegir los modelos de acuerdo al cliente, de esa manera sé lo que funciona y me es más fácil saber adonde quiero apuntar".

Pueden likear los zapatos de Gaby Roca en Facebook y comprarlos a través de su shop online (además del showroom)