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Notas de Autor por Lorena Pérez

Bloc de Moda es un medio digital focalizado en la cultura moda, en movimiento desde 2006, que apuesta al periodismo de calidad. Historias plasmadas en un reportaje online, donde se observa, se pregunta, se escucha y se escribe la moda como fenómeno social. ¡Bienvenidos!

Next in fashion: Cimone


Next in fashion es el reality de moda original de Netflix, con la conducción de Alexa Chung y Tan France, cuya trama reúne a un grupo de diseñadores que compiten por un premio de $250.000 y la comercialización de sus diseños en Net-a-porter.

El participante que en un capítulo es un hit, en el siguiente puede ser el eliminado. Así las cosas en los realities. Cada desafío permite conocer el perfil de los talentosos más la interacción con los jurados invitados en cada episodio on demand en Netflix.


En la primera parte de Next in Fashion los participantes trabajan en equipo. El tándem Daniel w. Fletcher y Carli Pearson es interesante.

Hace un año, Daniel w. Fletcher tuvo su "momento de moda" en Instagram cuando Harry Styles usó una de sus camisas, una prenda que formó parte de su desfile de graduación para Central Saint Martins. Ahora mismo es el director creativo de la línea masculina de Fiorucci. Carli Pearson es la diseñadora de Cimone, una marca con base en Londres fundada en 2016. Carli comenzó su carrera junto a Stella McCartney, fue directora de diseño en Alexander Wang y hasta lanzar Cimone recorrió los estudios de Emilio Pucci y McQ Alexander McQueen.

Uno de los diseños de Cimone participó de la muestra “Heavenly Bodies: Fashion and the Catholic Imagination” y otro terminó inspirando la colección Primavera / Verano 2020 de Maison Margiela. Infeliz coincidencia, dijo la diseñadora.


Muchas de las prendas que diseño tienen proporciones inesperadas pero equilibradas. A menudo combinamos texturas que no necesariamente reunirías, o uso elementos cotidianos para hacer prints. Me gusta desafiar la percepción de buen gusto", dice la diseñadora egresada de CSM.


Los trabajos de Carli Pearson en Next in Fashion de Netflix son frescos, exquisitos, ofrecen una nueva mirada a la moda. En época de redes sociales es lógico que sus looks en las intervenciones del programa generen la consulta intermitente ¿cuánto sale?, ¿lo tenés en otros colores? de los seguidores: ella misma se convirtió en modelo de sus diseños.

En Cimone, Carly separa sus colecciones en "Ediciones" en rechazo a la estructura estacional del calendario tradicional. "Los productos se lanzan en "números", cada uno consiste en una selección de nuevos productos y con un rango de tamaño variable", aclara la diseñadora que cuenta con un plan de negocios craneado como marca global, motivo por el cual no aplica Otoño / Invierno y Primavera / Verano y sí la fluidez entre temporadas para llegar a su consumidor.


Imágenes: Cimone | Issue 2

Mujeres Sastre: El tiempo contado en puntadas


Coco Chanel divisó las posibilidades del guardarropa masculino para vestir a una mujer con aspiraciones a una vida moderna, en rechazo a la frivolidad de la estética de la burguesía. Chanel no fue la primera en usar traje pero sí la que sentó las bases del guardarropa que hoy vestimos. Por este lado, el disparador de ideas que surgen del vestuario del hombre. Por el otro, dejar huella en un mercado manejado por los hombres. Aquí entra la historia de Flora Lemes, una sastre que baja los códigos sartoriales para la mujer.


Una historia en Buenos Aires
Flora Lemes estudiaba Diseño Textil en la FADU UBA cuando indagó en las técnicas de la Alta Costura. Una investigación más profunda la llevó a introducirse en el mundo bespoke, donde se encontró con el sastre Natalio Argento. Se capacitó y más tarde, en 2016, se lanzó en este mercado regido por el sentido de la tradición. "Cuando explicaba lo que hacía mucho no se entendía porque no se sabía que se podía hacer tal cosa para la mujer también", cuenta la sastre.

Cuando la palabra sastrería empezó a salir en las revistas noté que mi trabajo comenzó a tener visibilidad y venían mujeres por el pantalón o el saco sastrero."


El código sartorial 
Flora trabaja con pruebas y un mes - mínimo - de trabajo. En su mesa hay muestrario de telas inglesas y un direccionario de los locales de la calle Alsina. Está el alfiletero, el dedal y el metro, una máquina de coser y múltiples moldes que guarda como memoria de un cuerpo: hay uno por clienta porque de eso se trata esta técnica artesanal, de confeccionar a la medida de un cuerpo en particular. "Con la moldería actualizo la silueta de la mujer de hoy y los cuerpos reales, así llego al calce que se necesita. La moldería en general se enseña por talles y yo no trabajo por talles, entonces el desafío es trabajar sobre un cuerpo único", dice.


El traje encierra misterio y tiene una flexibilidad que lo mantiene intacto en el tiempo, sinónimo - quizás - del vestidito negro. Pero qué busca una mujer cuando llega a hacerse su vestuario sastrero a medida? Moda, responde Flora.
Los catálogos de tejidos para sastrería están pensados para hombres, desde los colores que son neutros, nunca un verde o turquesa. Por eso trabajo con sederías donde se pueden encontrar otras telas y más variedad de colores."


"Las mujeres llegan con la foto de Pinterest, quieren algo que ven en una imagen. Lo que más piden es el saco cruzado, la camisa oversized, el blazer y el pantalón pinzado. Vienen con la idea de lo que se usa", cuenta sobre los pedidos recibidos para diseñar una prenda con pretensión atemporal. La sastre cuenta que escucha las necesidades de la clienta y, luego de sugerir cambios, su labor es trabajar sobre los detalles y ofrecer lo que visualmente espera su clienta.

En los inicios a Flora le solicitaban vestidos, hasta que el pantalón sastrero acaparó los estilismos de la década pasada y entonces las mujeres comenzaron a pedirlo otra vez. Siguieron los abrigos y la camisa blanca. Uno de los hits es el pantalón con pinzas, pues el secreto de calce perfecto es que la pinza se haga al entalle de la cintura de la mujer que lo va a usar. "Así cae divina", remata.


De Savile Row a Buenos Aires
Flora transita un mercado signado por el buen vestir y es pionera en instalarse como sastre de mujer en Buenos Aires. Esta historia de manos femeninas es reciente. En Londres está Savile Row, emblema y hogar de los masters tailors que protegen el vestir británico, incluso la organización Savile Row Bespoke Association se ocupa de proteger este oficio centenario. La sastre Kathryn Sargent se convirtió en la primera mujer en ser nombrada Head Cutter en Gieves & Hawkes, luego fue la primera en abrir una tienda en la calle de los sastres, en 2012. El otro caso de una mujer al frente de una casa sastrera es el de Anda Rowland, directora de Anderson & Sheppard.


Cómo comercializar en tiempos de redes sociales
La tradición llevada al momento actual, Flora Lemes usa Instagram como herramienta de visibilidad. "Instagram te da la posibilidad de contar cómo se hace y cómo presentar tu trabajo", y cuenta que ella es su propia modelo. Indaga sobre su silueta y cuelga esas muestras en los percheros para mostrar diferentes opciones de prendas, caídas, formas, bolsillos, armado y el tipo de cuello, por ejemplo. "Intento hacer algo nuevo con un detalle diferente, esa es mi forma de presentar", dice desde la tranquilad de su atelier de la Avenida Mosconi, en Devoto, donde la noción del tiempo está marcada por puntadas.


Imágenes: Gentileza Flora Lemes

Oscars: El negro siempre estuvo de moda, Chanel también


Las celebridades ofician de embajadores de las casas de moda durante la temporada de premios cuyo momento culminante es la gala de los Oscars. En tiempos de feeds veloces, la alfombra roja que se expande por Hollywood Boulevard sirve a las maisons para prestigiar su nombre, mantenerse viral e impulsar su imagen pública. Como fenómeno de la cultura popular, la red carpet cambió sentido y sustancia en las últimas temporadas: menos vidriera frívola y mayor espejo de los tiempos que corren. Campañas y hashtags hicieron repensar el rol del estilista, el profesional a cargo de crear la imagen a comentar, genera en esta época la necesidad de interpretar el pensamiento del cliente. En esta caminata, los participantes emplean la moda como lenguaje y las elecciones indumentarias son su vocabulario.


En el Dolby Theatre se desarrolla la edición número 92 de los premios Oscars. Entre brillos y peinados que remiten a la golden era de Hollywood, en la previa a la entrega de los premios que ofrece la academia coincidieron dos elecciones vintage Chanel: Margot Robbie y Penélope Cruz fueron las protagonistas de traer la década de los 90 a los Oscars.


Margot Robbie, nominada como actriz de reparto por su actuación en "Bombshel", llevó a la ceremonia una adaptación del vestido de la colección Couture Spring 1994 de Chanel. En su rol como presentadora, Penélope Cruz usó una reinterpretación de un vestido de la colección Couture Spring 1995 de la casa. En la construcción se perciben varios de los hits de Chanel: los bolsillos, las perlas y la camelia.


Entre sus "Testimonios", la escritora Victoria Ocampo - vestida por la propia Coco Chanel en Paris - iluminó la importancia del guardarropa siempre actual de Chanel y el gesto moderno de sus ropas. "Esto es lo positivo de ella, el tailleur que llevé puesto en las carreras de 1913, lo podría usar en 1946 sin parecer disfrazada. Esto es lo valedero del trabajo de Chanel, se la siga o no en nuestro momento: podía ponerse un tailleur después de 33 años sin que se notara", escribió la escritora argentina sobre la identidad que luego legó Karl Lagerfeld y hoy continúa Virginie Viard.

Chanel Couture Spring 1994

Las embajadoras de la casa Chanel van de negro en los Oscars 2020, entre discreto y deslumbrante, los vestidos representan a las mujeres que los usan. Y las dos damas lo hacen sin esfuerzo, mientras que Chanel cumple su misión.

imágenes: Getty

Moda sin género: Cómo es el proceso de armado de una colección genderless

La última década presentó una camada de diseñadores que marcaron la pauta para el siglo XXI. Son aquellos creadores que entendieron los cambios de la sociedad y acompañaron a la moda a una evolución natural. Cuestionan, ofrecen, ellos dan ideas audaces y las convierten en ropa para usar. Gonzalo Villamax vivió y diseñó en Tucumán. Hace 2 años se fue a vivir a Valencia, España, donde acaba de abrir una tienda de ropa sin género. Es diseñador e ilustrador y desde el inicio su perfil fue de proyección internacional. Lo suyo es la sastrería interpretada en prendas prácticas transformadas por el cambio de paradigma que atraviesa la moda.


Villamax llegó a Buenos Aires en 2013 presentado por el Observatorio de Tendencias del INTI en la pasarela de BAFWEEK, también participó en la feria Puro Diseño y siguieron presentaciones en Londres, Milán, Tokio, Colombia y Chile. La propuesta de Villamax inspira la individualidad dejando el género masculino / femenino de lado.

Dejé de pensar en el hombre o la mujer como si fueran solo una fuerza femenina o masculina, todos tenemos ambas y cuando más cómodos nos sintamos, más cerca estamos de saber quiénes somos, eliminando el prejuicio. 


* Cómo es el proceso de trabajo y la tabla de talle que sutiliza en su tienda, que también funciona de taller. La entrevista completa en el diario La Nación.

Los inicios del zapato de autor en Argentina


La joven historia de diseño argentino rememora los inicios de Palermo Viejo como barrio en el que se convocó a la camada 'de autor': los diseñadores adoptaron este espacio para comenzar una nueva página en la moda argentina. Esta etapa tuvo espacio a fines de la década de 1990 y se consolidó hacia 2003, tras la crisis económica y social de 2001.

Aquí un repaso por las diseñadoras de zapatos:


Para entender este período corresponde mirar el recorrido previo. En 1989 fue fundada la carrera de Diseño de Indumentaria y Textil en la FADU UBA. La primera mitad de los 90’s encontró a los flamantes diseñadores y alumnos aún buscando su lugar en las empresas textiles y creando también sus propias etiquetas. Palermo Viejo aún no era una zona comercial atractiva sino un barrio cuya vida social la aportaron los bares que estaban en los alrededores de la Plaza Serrano. Fue justamente en esta placita donde los fines de semana se armaron ferias; los nuevos creadores llevaron sus diseños realizados según una mirada propia y sin copiar a las marcas internacionales.


Luz Príncipe levantó bandera así en el barrio, antes de ser señalado como el Soho porteño, en sintonía a la refundada área sur de Manhattan devenida en distrito de lo nuevo. Luz Príncipe había intervenido un par de ojotas con piedras y bordados para uso personal. Tal el impacto que comenzó a levantar pedidos entre amigas, así se decidió a armar una pequeña colección para comercializar en las ferias de Palermo. Era 1999. Ese mismo año también fue el elegido por Valeria Leik para hacer base en el barrio. En la esquina de El Salvador y Armenia, Valeria armó la tienda, levantó la fábrica y abrió su oficina. En ese entonces, “las Leiks” ya eran sinónimo de zapatos de moda. Pero con los cacerolazos de 2001 decidió cerrar el local y concentrarse en su maternidad.


Los diseños atemporales y sofisticados de Josefina Ferroni hicieron ancla en la zona en 2002. Antes de abrir su tienda en la calle Armenia, Ferroni vendía sus zapatos en las marcas que estaban en el barrio, como María Cher. Así fue como la diseñadora construyó su marca y hasta tuvo su propia fábrica: Ferroni absorbió la época dorada de Palermo Viejo, entre 2003 y 2008.

Hoy Josefina se mantiene en el barrio, Luz abrió una tienda en microcentro, en Paraguay y Esmeralda, y Valeria Leik mantiene dos modelos, las botas que popularizaron su nombre se consigue en la temporada otoño / invierno y zuecos para la primavera / verano.


Tres mujeres ejerciendo un oficio vinculado al hombre fueron la piedra fundante para el concepto de zapatos de diseño en la moda argentina. La tecnología modificó el consumo y la comunicación, por lo que en un click es posible recrear esta escena sin la necesidad de señalar un barrio para encontrar calzados que no se rigen por las tendencias de temporada.

* Nota publicada en el catálogo Efica 2020

Textiles sustentables: la innovación lograda con la fibra de la cáscara de banana


"Mis principales clientes son extranjeros, de Argentina nadie aún", dice Nana Metanjian sobre el destino de las prendas producidas con desechos y etiquetadas como Alenkie. La cáscara de banana, la fibra de eucalipto y la piña se convierten en tencel, piñatex más el reciclado de nylon o poliester. "La idea es reciclar la basura que generamos y convertirla en algo positivo", cuenta la diseñadora armenia instalada en Buenos Aires hace 6 años.


La flamante Alenkie está instalada en el Pasaje Russel, a pasos de la calle Thames, en Palermo. Unos salpicones de pintura sobre la vereda y la puerta dan la bienvenida al showroom. Dos percheros con ropas oversized y silueta simple con una etiqueta evidente que relata los cuidados que requiere la prenda más los materiales recuperados para la confección ofician de prólogo de lo que sucede en el primer piso. Un taller con rollos de telas y muestrarios están listos para usar.

"Tengo padres en Alemania y Moscú así que paso tiempo allá buscando telas, del mercado alemán sobre todo. Moscú no es muy diferente a Argentina, incluso las personas no quieren pagar por algo que fue hecho con basura", cuenta.


Alenkie es una marca de moda sustentable que reutiliza los desechos. Al lanzarse al mercado, Nana quiso ofrecer algo distinto y dado que en Argentina se trabaja con fibras naturales, tintes y algodón orgánico, ella pensó en dar algo novedoso pero sin invadir la naturaleza. "Así que pensé en usar cosas que ya utilizamos y tiramos. Tenemos plástico al que podemos darle otra vida, por ejemplo. En eso consistió mi investigación", dice del método de trabajo que fundamenta no contaminar y generar daños mínimos. La diseñadora habla de la piñatex, una tela que surge de lo que se desecha de la piña y que al producirse como textil es muy parecido al cuero. El tencel se logra con la fibra de eucalipto y de la cáscara de banana aparece un género muy suave al tacto.


Las colecciones de Alenkie siempre van a ser pequeñas, básicos presentados en remeras y dibujos, el fuerte de Nana. A la diseñadora de Alenkie siempre le interesó la moda y el arte y a través de su etiqueta busca concientizar. "La moda es una palabra muy mal usada y la industria hace un daño que después es difícil de reparar", reflexiona mientras se entusiasma en ofrecer un producto con una alta innovación tecnológica y mínimo impacto para el planeta.


Imágenes: Gentileza Alenkie

Haute Couture lista para alquilar


Ellas dicen que lo suyo es la alta costura funcional. Virginia Molina, Lucrecia y Pía Barberis hacen una oda a la prenda única. Bouquet nació hace dos años como una experiencia: en el atelier de la calle Uriarte, en Palermo, Bouquet te viste, te perfuma (Virginia es la encargada de crear la fragancia inspirada en los gustos de la clienta). También se ocupan del calzado y los accesorios. A eso se dedica esta etiqueta que lanza colecciones temáticas que son presentadas en exhibiciones: su métier las lleva a relacionar la moda con el cine y el arte. La última retrata a la Bauhaus en versión Couture y Prêt-à Couture. Este año estrenan la línea de novias.


El vestido a medida de hoy: se alquila y se recicla

Las diseñadoras de Bouquet trabajan el vestido a medida, se dedican a la sastrería y las piezas que surgen de las colecciones que proponen, algunas de ellas, salen al perchero para alquiler. Cuando la pieza vuelve al atelier, se recicla, se reutiliza para convertirse en otro diseño. De hecho, la colección que lanzarán en marzo estará hecha con materiales de su archivo. "No compramos telas", dicen.


¿Por qué alquilar un diseño que fue pensado para una mujer? Ellas respondan que sus creaciones están dirigidas a la mujer moderna y esta es su manera de acompañarla en diferentes momentos, pues las urgencias cambiaron y un vestido Couture quizás no tenga la necesidad de permanencia en un guardarropa. "Así logramos cubrir la necesidad de la clienta", cuenta Lucrecia mientras adelanta algunas telas que irán al vestuario de Fabiana Cantilo y el percheros sostiene las prendas de La Femme d´Argent.





Imágenes: Gentileza Bouquet

Capacitación: Cursos online de moda


Este año, Bloc de Moda cumple 14 años. Un proyecto que nació como una plataforma unipersonal (blog) se convirtió en página y referente del periodismo de moda en la era digital. Se diversificó en clases y seminarios, consultorías y reportes surgidos de viajes de cobertura. Comienzan las novedades 2020: ¡De vuelta a clases! Y en la modalidad online.

Aquí los temas.

* Comunicación de Moda: Cómo la tecnología impactó en el consumo de la información. El rol de las redes sociales en la comunicación de moda. Hitos & Hechos: La moda en la década de 2010 + De los 90 a 2000: Cómo la tecnología transformó la moda. La comunicación de moda de las marcas en la era digital.
Redes Sociales: Cómo crear un perfil profesional. El uso periodístico de las redes sociales. ¿Qué redes? ¿Para quién? Plataformas personales. Casos.
Escribir la moda: Herramientas para comenzar a escribir sobre la moda.
Historia de la moda en el SXX: Haute Couture. Prêt-à-porter. Fast Fashion. El nuevo sistema de la moda.
*  El mundo de las tendencias: Cómo rastrearlas. Los nuevos hábitos de consumo.  Las semana de la moda. Los desfiles. Marcas y diseñadores. 
El periodismo de moda: un recorrido por su historia. De las revistas de moda a la era digital (Fashion blogs | Instagram).

Para qué:
La moda es un lenguaje y tiene su propio vocabulario. Transitamos una época donde todos los usuarios pueden crear contenido, pues cambió la lógica: de compartir contenidos es posible generarlos y encontrar una salida laboral. Pero el entusiasmo y el gusto por la moda no se traduce en conocimiento, es necesario conocerla, analizarla y argumentar.

Para quién: 
Dirigidas al público en general y a periodistas, estudiantes de periodismo, productores de moda y todos los interesados en adquirir los conocimientos para desarrollarse como periodista en el campo de la moda o por curiosidad.

+ Información: clasesdemodaonline (@") gmail.com

Andrea Urquizu: Expresar la musica en prendas


"Es un redescubrimiento de la marca", comenta Andrea Urquizu sobre la colección Primavera / Verano 2020 donde repasa los hits de 9 años de trabajo. New School trata sobre la nueva generación de músicos locales, gesto apropiado también para hacer un repaso por el repertorio de esta etiqueta fundada en 2010.


Andrea Urquizu se especializa en sastrería rockera y bordados manuales. Comenzó diseñando para las mujeres, un año después siguió con hombres hasta que se dio cuenta que lo suyo era el unisex. El blanco y negro es la paleta que colorea las prendas atemporales y separadas por colecciones según temas rockeros. La de Verano 2020 la encontró recalculando: "Hice lo que quise", dice. "Tomé lo que más me gustó de las colecciones anteriores y las redefiní al momento actual de la marca. Empecé con una colección que tenía a Janis Joplin como inspiración y en un momento me cansé y dije basta, vamos al futuro", remarca la diseñadora que en esta década entronizó las figuras de Mick & Bianca Jagger, Jimi Hendrix, Los Beatles y David Bowie para vestir sus percheros.


Andrea Urquizu está probando. Pone en cuestionamiento el rol del periodismo de moda, cada vez menos atento al trabajo de los diseñadores y más pendiente de la pauta, también desconfía de los desfiles como plataforma oportuna para presentar colecciones. Entonces comenzó a potenciar su fortaleza: el vínculo con el rock. Así, AU recibe en su showroom, en el Edificio Bencich, a los músicos, los viste y ellos ofrecen sesiones que luego la diseñadora comparte en su blog.


Vestir personalidades es su gusto. El mundo del rock, su pasión. Cada vez más preciso el métier de Andrea Urquizu. Ready to rock.


Shop online AU | PH Maru Di Rago - Estilismo: Tam Blanco
Imágenes: Gentileza Andrea Urquizu