Calendario de desfiles de BAFWEEK otoño invierno 2026
BAFWEEK emergió en sintonía con la renovación del diseño en Argentina, consolidándose como la plataforma que acompañó el nacimiento del movimiento de autor. Con su próxima edición Otoño/Invierno 2026, el evento celebra 25 años de trayectoria del 2 al 6 de marzo en La Rural, un hito que marca su permanencia en el calendario regional.
Iniciada durante la crisis de 2001, la cronología de BAFWEEK funciona como una bitácora de los vaivenes económicos y la metamorfosis en los hábitos de consumo. A través de distintos comandos, el objetivo se mantuvo invariable: posicionar a Buenos Aires como capital de la moda. La edición fundacional, titulada "Sofisticación Latina", presentó 19 desfiles y un dato de archivo: TrosmanChurba lideró la apertura tras una unión de último momento que los dejó fuera de la gráfica oficial.
Aquella grilla inicial que "invitaba a la presentación de colecciones de jóvenes diseñadores argentinos" delineó el mapa del diseño contemporáneo con nombres como Vero Ivaldi, Florencia Fiocca, Pablo Ramírez, Mariano Toledo, Marcelo Senra, Mariana Dappiano, María Marta Facchinelli, Cora Groppo, Araceli Pourcel, Nadine Zlotogora y Lucía Blanco. El bloque comercial, con Jazmín Chebar, Benito Fernández, Rapsodia y UMA, aportó el pulso del mercado bajo el estilismo de Eugenia Rebolini, la asesoría para las colecciones de Vero Alfie, la pluma de Susana Saulquin y la firma de Javier Lúquez en las invitaciones. Fue un debut de alto impacto que contó con las crónicas de Isabella Blow para el Sunday Times, la visión de Stephen Gan para Visionaire y el registro de Michael Roberts para The New Yorker.
Hacia 2006, la pasarela se convirtió en un espacio de militancia creativa. Ante el crecimiento de las marcas de shopping en el evento, los diseñadores presentaron una proclama en forma de camiseta: "Somos un grupo de diseñadores con nombres propios, formados en las aulas y empresas, propulsores del fenómeno denominado de autor".
Hoy, esa convivencia se percibe natural. Si bien algunas ediciones resultaron más memorables que otras, BAFWEEK preserva su magnetismo como testigo fiel de las idas y venidas de una industria que, más allá del talento innegable, demanda políticas y estructuras que trasciendan el aplauso.
