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por Lorena Pérez

Observo, cubro y escribo sobre la moda como el reflejo del espíritu de cada momento. En esta página vas a encontrar notas de moda y estilo en un contexto de cultura. Registros de historias en un gran reportaje online. ¡Bienvenidos!

Estamos en movimiento: Mujeres Maravilla


Muchas veces sentí que había crecido con los logros del feminismo sin haber participado en sus luchas. Siempre respaldada en sus ideas fundamentadas, en otras tantas oportunidades - muchas - naturalicé los gestos machistas que me rodeaban, desde publicidades a actos cotidianos y dichos donde consideraba de quién venía, más que tomarlo como una ofensa.

Ser adolescente en los 90' s definió mi personalidad, con todo el movimiento cultural que impregnó mi vida. Algunos son recuerdos nítidos, otros vienen a mi memoria por las fotos y grabaciones que registraba de todo lo que me rodeaba, pero hay una imagen que jamás olvidé: el momento en que Bersuit Vergarabat cantaba "Hociquito de ratón", un tema donde las chicas eran invitadas al escenario a sacarse el corpiño ante el arengue de la voz cantante del Pelado Cordera: "A ver quién se anima", "Vos no", "Esa morocha, ni hablar" y "Las que suben tienen que pelar"... Nadie condenaba tal abuso. Me quedó siempre dando vueltas las caras de esas chicas, parecía que se sentían aceptadas porque su ídolo las tocaba y algunas de ellas, en vez de volver al público, eran elegidas para esperar el fin del show tras bambalinas. Lo veía con horror y sentía que era la única, porque la prensa rockera de la época solía agradecer ese final.

Los tiempos cambian, por suerte, y en 2016 el Pelado Cordera, ya solista, tuvo que anunciar su retiro de los escenarios tras su participación de una clase de periodismo en TEA, donde dijo cosas como:"Hay mujeres que necesitan (porque son histéricas) para tener sexo ser violadas" y un repertorio de pensamientos machistas que 20 años atrás no parecían molestar.


Por eso marco que algunas mujeres crecieron acostumbradas a muchas libertades y se sienten desconectadas al término feminismo, pero muchas más salen a las calles a marchar. En Argentina estamos unidas en #NiUnaMenos, y ahora mismo, en Washington como base, las calles de 57 países proclaman #WomensMarch, una marcha feminista que sale a confrontar los principios de Donald Trump, el nuevo presidente de Estados Unidos que traspasó los límites éticos imaginados, el mismo hombre que 2 años atrás era un empresario deudor, millonario y figura farandulezca, hoy gobierna el país más poderoso del mapa y tiene miles de personas en las calles, alzando la voz por los derechos de las mujeres.

La palabra feminismo sigue generando picor, acaso ignorando lo difícil que fue llegar hasta acá para otras mujeres. Sin salir de nuestro territorio, se puede mirar el corto "El mundo de la mujer" de María Luisa Bemberg para entender cómo era valorada la mujer en los 70'.

  

Sin el feminismo no sería posible la transformación y las posibilidades de vida que tenemos. Aquí es donde vinculo con "Mujeres Maravilla: Sexo, poder y la búsqueda de la perfección", el libro de Debora L. Spar que toma el legado del feminismo y cómo la búsqueda de la igualdad también nos llevó a la necesidad de la perfección para sentirnos seguras: podemos disfrutar de la moda, ser profesionales, madres, esposas, sexys, entre tantos roles, y en "esa posibilidad de poder hacerlo todo, nos convencimos de que debíamos hacer todo", dice la autora en el libro que nutre la biblioteca de Blocdemoda.com y que me resultó revelador.

Click para seguir las lecturas .

1 comentario

Anónimo dijo...

Hola Lore !
Muy buen post!Como me alegro que lo hayas escrito : )

Tambien crecí en los 90 y estuve en incontables recitales y también recuerdo que en ciertos boliches bailaban chicas con el torso desnudo para "atraer" a un público masculino de evidente bajo nivel. La última vez que ví a la Bersuit y que fui a Obras salí espantada hacia la calle durante esa canción, lo recuerdo como hoy... Me brotó un odio tal hacia el grupo y hacia el público (cómplice, en ese típico transe digno de una de cancha de fútbol), no podía entender esa situación. Me fui con un sabor muy amargo y juré no verlos nunca más, como no volver a aquellos boliches.


Me alegro que hoy esas situaciones sean expuestas y se las repudie a viva voz por las redes, espero que este movimiento siga y a las mujeres se nos valore cada vez más por la creatividad, inteligencia, capacidades y cualidades.

Recordemos poner un freno ante ciertos comentarios y salir a tiempo de situaciones incómodas que no avalamos.
Saludos,
Zin