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por Lorena Pérez

Observo, cubro y escribo sobre la moda como el reflejo del espíritu de cada momento. En esta página vas a encontrar notas de moda y estilo en un contexto de cultura. Registros de historias en un gran reportaje online. ¡Bienvenidos!

La belleza de la moda según Jessica Trosman

Una entrevista en profundidad con Jessica Trosman, una creadora vanguardista y muy personal. Sus inicios en la moda, cómo desarrolló su identidad y la estrategia comercial que la tiene presente en 30 puntos de venta de todo el mundo. 
"Sentí que tenía que hacer algo diferente para poder triunfar", se sincera ella.

“JTbyJT fue después de muchos años. ¿Viste cuando tenés una idea desarrollada desde antes? Tenés que trabajar desde el logo hasta la etiqueta, la bolsa... la colección, las telas. Estuvimos mucho tiempo para generar la marca. Y acá estamos, con mucha fuerza. Acabamos de abrir nuestro tercer local, el de Recoleta (Posadas 1317)", dice Jessica Trosman una mañana fría de otoño en una de las mesas de ‘Yeite’, el café que forma parte de la experiencia urbana JT, con una boutique y un laboratorio textil anclado justo enfrente a la cancha de Atlanta.

Minutos antes de la entrevista, la tienda está cerrada y el laboratorio textil está en plena producción. La soledad del garage de Villa Crespo devenido en un concept store colmado de modernidad y despojo, mixturado con la dureza del piso de cemento y una isla cuadrada levantada con espejos que resguardan a los probadores y custodiada por bancos de madera.

De los percheros cuelgan prendas ensambladas con evidente creatividad. Todas las ropas tienen posibilidades de uso y resaltan algo fascinante que las convierten en creaciones artísticas. Estos diseños se relacionan con el cuerpo de una manera que es escultural y dinámica. No se trata de una vestimenta extravagante, sino que se dirige a una mujer que desafía las reglas con un punto de vista y una libertad única. 
Llega Jessica Trosman y aclara el enigma: “ A mi me inspira mucho lo japonés, me inspira lo que es genuino, lo que es arriesgado, lo que es una construcción que no se entiende bien cómo se hizo pero está interesante, que no tiene que ser sumamente loco ni tiene que tener un 3D exagerado, sino algo que me parece interesante a mi ojo y me da placer ver. Algo que no entiendo muy bien cómo está construído, esa es mi forma de ver la moda. Obviamente es algo más escultórico.

Me inspiro en todo lo que sea la creación de un cuerpo, todo lo que sea el esqueleto, desde las ciencias naturales a la arquitectura. Todas esas situaciones de construir una pieza me gustan y me parecen interesantes.”


Hay una marca registrada en las colecciones de JT...
~ Hay un sello que es lo más importante y cuando vos entendés que la gente ya sabe que sos vos está buenísimo porque estás haciendo bien las cosas. Vas cambiando porque es una colección cada seis meses y tenés que renovarte para que los clientes no se aburran, pero sin dejar de ser vos mismo. A mi me apasiona y lo sigo viviendo como el primer momento, no se hacer otra cosa.

¿Cuál es el concepto tras JT?
~ El concepto es no estar en los shoppings. A mi no me divierte, me enclaustro. Después de estar tantos años ahí, ahora quiero estar en la calle, con todo el riesgo que eso implica. No me quejo como nos está yendo porque la gente que quiere comprar JT sabe que nosotros no estamos en los shoppings y vienen hasta Villa Crespo, que no es la parte más linda de la ciudad, pero yo lo amo. Este lugar es de mi familia, acá sucedió toda mi vida.

Tenés una identidad muy fuerte, pero la experiencia 'Trosman / Churba' siempre está vigente, no?
~ Empecé sola y cuando lo conocí a Martín yo ya hacía ropa y exportaba a Estados Unidos. Tenía una marca que se llamaba “Gelatin”, nunca comenté el nombre de la marca. Vendía en Estados Unidos. Había de todo, pero básicamente era una colección de remeras. Antes de Martín ya trabajaba con Ona Saez, tenía mi estampadora en mi casa, yo ya existía. Cuando lo conozco a él la verdad es que fue amor a primera vista, fueron 5 años espectaculares. La gente todavía se confunde, pero me divierte que se sepa que soy JT, mi proyecto del cual estoy enamorada, que es mi proyecto actual y el más maduro.


¿Cómo fue ese proceso de maduración hasta llegar a 2014, cuando lanzaste JT?
~ Le compro la parte a Martín y me quedo con Trosman. Fueron muchos años de estar sola y de desarrollar una marca a un nivel internacional, después la vendo en 2011. Trabajé un año adentro y me fui. Ahí comencé a trabajar en el desarrollo de textiles hasta que pude armarme y lanzar JT.

Cuando empiezo a dedicarme al desarrollo textil fui en la búsqueda de nuevos horizontes. Una amiga, que sabía que me gustaba mucho la idea de trabajar con Rick Owens (un diseñador californiano con base en Paris y similares formas de diseño a las de Jessica) le mostró las fotos de lo que yo hacía. Él me llamó y me preguntó cuándo podía ir a verlo y yo le dije ‘me saco un pasaje y me voy a tu fábrica’. Y así empezamos. En eso pienso que están buenas las experiencias en la vida, que no se detengan por nada, ni por la distancia. No era un momento en que yo estaba para gastar en un pasaje ni nada, pero sin embargo de ese pasaje salieron un montón de negocios después, como trabajo con diseñadores franceses y Chanel. No es solamente la plata, sino la experiencia de poder trabajar con otros colegas y ver de qué se trata, como lo hacen y lo sorprendente de ver que es muy parecido a lo que vos hacés. A Rick Owens le desarrollé una línea de cueros con una estampa especial que él utilizó en billeteras y en todo tipo de accesorios. Hasta ahora sigo yendo a sus desfiles, quedó el vínculo.


¿Cómo se fue generando tu estructura de trabajo?
~ Yo empecé con las remeras, con cosas raras que tenían a la estampa como protagonista. Después fui incursionando en la construcción de prendas. Uno empieza a desarrollar el gusto y sentís por dónde querés encaminar tu marca y creo que después de muchos años lo empecé a lograr.

Me inspiraron mucho viajes a Japón, porque tenía un convenio con una compañía japonesa (ellos me producían la ropa) entonces recorrer Japón tantas veces me dio una libertad en el diseño y me encontré con mucha paz conmigo misma, ahí empecé a realizarme yo creo. Pero siempre fui muy inquieta y sentí que tenía que hacer algo diferente para poder triunfar. Me salía del alma, es genuino, no es que lo tengo que hacer y no me sale. No. Fui muy arriesgada. Y ser arriesgado, perseverante, muy trabajador, eso te lleva a un buen camino.
¿A qué mujer viste JT?
~ La clienta JT es moderna, atrevida, tiene personalidad fuerte. Desde las jóvenes hasta las más grandes. Gente que tiene ganas de tener algún cambio y cuando pisa JT sigue viniendo porque pertenece a esta tribu que se genera con mi marca. En verdad ya no importa la edad porque tiene que ver cómo se toman la vida, como se paran y quieren caminar, como quieren ser vistas. No creo que venga una persona con miedos, que no se atreva a hacer cosas. JT viste a una persona fuerte.


3 locales en Argentina y 30 puntos de venta en el mundo, ¿Cómo es trabajar en el mercado internacional?
~ Tenemos la suerte de vender al lado de las mejores marcas y eso es lo que a mi me nutre: apuestan a una marca de Argentina - con las pocas condiciones que uno tiene para exportar - que es mucho más cara mientras podrían comprarle a un vecino europeo que no paga impuestos. La gente que nos compra paga muchos impuestos y nos siguen eligiendo. Presentamos las colecciones dos veces al año en un showroom de Paris. Ahí, los multimarcas de Europa, Asia y Estados Unidos compran JT. A Japón le vendemos directamente a los locales. Mi ropa es bastante japonesa, pero no deja de ser la visión de una argentina que mis clientes aprecian. Algo bueno debo estar haciendo, no?

Imágenes: Bloc de Moda 
* La diseñadora presenta la colección JT Primavera / Verano 2018 este jueves en la cancha de Atlanta, en el marco de los desfiles "Designers BA".

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