SLIDER


Mujeres Vestidas por Mujeres

Notas de Autor por Lorena Pérez

Bloc de Moda es un medio digital fundado en 2006 que promueve prácticas y temas de manera pionera en latinoamérica. Coberturas, crónicas, entrevistas y reseñas que ponen en contexto a la moda en la cultura y su impacto en la sociedad.¡Bienvenidos!
Fashion Revolution
Mostrando las entradas con la etiqueta Fashion Revolution. Mostrar todas las entradas

La tecnología que garantiza la transparencia total

 

La Gestión del Ciclo de Vida del Producto no es un concepto que acapare los titulares de la semana de la moda, pero es necesario entender que se trata de la estructura vertebral que utilizan las empresas para organizar y controlar el viaje completo de sus productos. ¿Por qué nos interesa a nosotros? Porque la entendemos como una respuesta tecnológica vital a la tan nombrada crisis de sostenibilidad en la moda. El Product Lifecycle Management (PLM por sus siglas en inglés) es el cerebro digital y custodio de la memoria de un producto. Es el sistema que lo acompaña desde el impulso inicial de una idea hasta su destino final. 

El fin del post it 

Antes de la existencia de estos sistemas, la información de un producto (la lista de materiales, el costo de producción, los ajustes de diseño) habitaba entre borradores y documentos, como hojas de cálculo de Excel, carpetas compartidas o notas garabateadas. Por ejemplo, la fórmula perfecta de un cosmético pasaba de mano en mano entre el laboratorio y la planta de embotellamiento, arriesgándose a errores en cada paso. La Gestión del Ciclo de Vida del Producto viene a ser el antídoto a la informalidad, porque su propósito más esencial es convertirse en la fuente única de verdad (single source of truth). 

Imagen via

¿Qué implica esto en la práctica? Que si un ingeniero en París modifica un material, el equipo de compras en Nueva York y el equipo de marketing en Milán ven esa actualización de manera simultánea. Esto no es solo prolijidad y orden, sino una necesidad operativa que garantiza la coherencia y la reducción de los errores que terminan por impactar en la rentabilidad. 

El PLM gestiona el producto a lo largo de su trayectoria completa y abarca todas sus etapas, desde la concepción y el diseño, pasando por la vida y la venta, hasta la responsabilidad final (el fin de vida del producto). En esta cadena de datos interconectados, el hilo digital (digital thread) es más que un simple archivo. Se convierte en un vínculo continuo que conecta el diseño con el producto vendido y con el rendimiento en manos del cliente. De ahí la importancia del PLM como un sistema de responsabilidad: si una empresa promete sostenibilidad, el PLM es quien debe guardar los recibos digitales de la fibra utilizada, el origen del tinte y la certificación de la fábrica, por ejemplo. Lo cual podría dar las respuestas al lema "¿Cómo se hace mi ropa?" que surgió en 2013, tras el derrumbe del edificio Rana Plaza en Bangladesh, donde murieron 1134 personas y más de 2400 resultaron heridas. También haría responsables a las empresas que tercerizan su producción y se desentienden de las condiciones inhumanas en las que trabajan las personas, estableciendo un estándar inevitable de transparencia en la cadena de suministro. 

El primer desastre viralizado que llevó al consumidor a no desentenderse de por qué pagaba tan poco por su ropa

Un perchero federal en Buenos Aires


"Pensamos que es interesante sacar el diseño afuera de las sedes de MICA y en Tienda Ina Ini está bien representada toda la indumentaria de gran parte del país a través del perchero federal", presenta German Lang, responsable del Sector Diseño e Industrias Culturales del Ministerio de Cultura de la Nación, a propósito de la 5 edición del Mercado de Industrias Creativas Argentinas - MICA - el programa federal que se desarrolla entre el Centro Cultural de la Ciencia, el Centro Cultural Rojas y la Casa del Bicentenario y que funciona como plataforma de negocios y vínculos. El espacio off se levantó en Tienda Ina Ini, ubicada en la Galería Patio del Liceo y curada por Silvina Bolognini, donde están manifestadas las regiones de gran parte del país a través del #PercheroFederal.


Así fue como se presentó Ser(es) Sustentable(es), una instalación entorno al diseño consciente. "Se trata de proyectos que se dan alrededor del país y que buscan dar respuestas y alternativas para resolver esta temática internacional que tiene que ver con cómo somos sustentables y cómo podemos hacer proyectos que sean sostenibles en el tiempo", dice Celeste Nasimbera de Crónicas de Modaperiodista que junto a Lola Monteiro y Bianca Sifredi fueron las anfitrionas de la tarde helada y lluviosa en la galería de Avenida Santa Fe 2729.


Entre los proyectos que componen el Perchero Federal y cuelgan en la instalación en Tienda INA INI se encuentran Entretejidas, Mauro Pesoa, Garcia Bello Juliana, Thañí /Viene del monte, María Laura Cuella, Proyecto HABITO/HABITAT por Milagro Tejerina junto a estudiantes de la Tecnicatura Universitaria en Diseño de Indumentaria y Textil de la UNT y Graciela Perez de UNSJ (Innovart), Proyecto Afinidades textiles y vínculos territoriales a cargo de Moriana Abraham y estudiantes de Posgrado FAUD/UNC e Hilandería Warmi, Jujuy.
Trabajo con historias propias. Lo mío es conceptual y es la forma de tomar la decisión de replantearse las formas que existen, rehacer la ropa y aprovecharla."


Vestir saberes y oficios
"Actualmente, en Argentina hay 15 maestros mimbreros, entonces es mi responsabilidad aprender muchas de las técnicas e implementar todo lo que pueda en mi diseño", cuenta el Mauro Pesoa, el diseñador formoseño que proviene de una familia minbrera. La marca tiene varias unidades de negocio, como objetos, que fueron presentados en la feria Puro diseño, la línea de indumentaria, otra de calzado y accesorios que toman la artesanía de este material o lo resignifican. Otro de los proyectos que se presentaron fue el de la ropa reciclada de Juliana García Bello. La diseñadora oriunda de Tierra del Fuego dice que le interesa abordar la sustentabilidad con lo que ya existe y está en desuso. "Trabajo con historias propias. Lo mío es conceptual y es la forma de tomar la decisión de replantearse las formas que existen, rehacer la ropa y aprovecharla, más tomando en cuenta la situación económica que atraviesa el país. Muchas veces etas cosas surgen de las crisis", dice.


El indumento como portador de mensaje
Consciencia Entretejida resulta una cápsula compuesta por tres proyectos que utiliza algodón sin agrotóxico: Uno, Velasco y Atico de Lu. Ellas lograron un textil a partir de semillas no transgénicas que fueron cultivadas por comunidades originarias chaqueñas. El resultado es una colección de denuncia. Sus vestidos o remerones llevan un mensaje de algo que está sucediendo en un territorio: están contaminando la población.


Hasta aquí una mirada sobre un momento sucedido en Buenos Aires. En la ciudad es posible participar de la moda repensando los modelos existentes, replanteándose las cosas y buscar las formas para cambiarlas. En el local 45 del Patio del Liceo está la chance de hacerlo todos los días, todo el año.

Chequeá la programación de MICA 2019.

Fashion Revolution: Cómo se hace mi ropa

El jueves 30 de marzo de 2006, un incendio en un taller textil ubicado en Luis Viale 1269, en el barrio de Caballito, ocasionó la muerte de cinco chicos y una mujer embarazada. 10 años después, el juez Baños condenó a los talleristas a 13 años de prisión y ordenó investigar a los dueños de las marcas que allí que confeccionaban la ropa. En medio de estos sucesos, el 24 de abril de 2013, el edificio Rana Plaza, ubicado en las afueras de Dhaka (Bangladesh) se derrumbó y 1129 personas murieron. Esta implosión evidenció los modos de producción de occidente, justo en el momento de esplendor del fast fashion y cuando el modelo de cadenas de retails como H&M y Primark eran elogiados por acercar las prendas de la temporada semana a precios accesibles.


Desde campañas hasta acuerdos para financiar y garantizar la seguridad laboral aparecieron tras el derrumbe en el complejo textil de Bangladesh. También el movimiento "Fashion Revolution", creado por Orsola Castro y Carry Somers, que incentiva a preguntar a las marcas - en la semana del 22 al 28 de abril - #WhoMadeMyClothes. En Argentina existe el Fashion Revolution, pero el movimiento no recuerda a las víctimas del incendio del taller de la calle Luis Viale, tampoco a Rolando y Rodrigo, los nenes que murieron en 2015 tras un incendio en el taller de Flores. En su programa 2019 no hay mención al incendio sucedido en diciembre de 2018, en Mataderos, donde Mariana, una nena de 11 años, murió.

Los modos de producción están en cuestionamiento a nivel mundial. En otras ciudades, las marcas se comprometen a revisar su trabajo mientras que en el mercado local las empresas textiles se niegan a publicar cuales son los talleres con los que trabajan. Tampoco se habla del tema.

Entrevistada para Revista Almagro, la socióloga Susana Saulquin dijo que los talleres clandestinos aparecen en Buenos Aires a fines de la década del 80' y recién en 2005 se comenzó a hablar de los problemas de la industria textil con respecto a la explotación de personas. Las denuncias aparecen con la tragedia de Cromañón y 3 meses después toma visibilidad la problemática a través del incendio del taller de la calle Luis Viale. Las primeras denuncias las hizo la Dra. Alicia Pierini, a cargo de la Defensoría del Pueblo. También comenzó a actuar La Alameda y se creó #JuicioLuisViale, un grupo de militantes por los derechos de los costureros, familiares y amigos de las víctimas.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires relevó la existencia de más de 5000 talleres informales y en el Gran Buenos Aires hay más de 15.000.

*Lectura que te puede interesar: La etiqueta de la moda barata

Los integrantes de Juicio Luis Viale manifiestan que la esclavitud en los talleres comienza en la década del 80', cuando las marcas tercerizan su trabajo y generan un vínculo informal con los costureros y costureras para ahorrarse los aportes patronales, cargas sociales, vacaciones y aguinaldo y sólo pagar por el trabajo entregado. Los defensores de los derechos de los trabajadores reconocen que el uso del concepto "talleres clandestinos" es equivocado, pues la culpa recae sobre el taller / tallerista y desvincula al fabricante y las marcas responsables. Ellos sugieren el uso de "talleres de sudor" (sweatshop) para definir las irregularidades en el sistema laboral de los costureros.


El acto de consumir es una experiencia positiva. Quizás por ese motivo a los consumidores, sobre todo de Buenos Aires, les cuesta darse por enterados cómo se hace su ropa. Es muy importante sumarnos al Fashion Revolution para sentar nuestra postura contra estas prácticas nefastas, pero sin olvidar nuestra historia. Sería muy honesto.

Cuando la moda se muda del taller al laboratorio: Qué son los biotextiles

"Me junté con el diseñador Franco Nencini a través de una inquietud por el desarrollo de los textiles de hongos de Stella McCartney. Los textiles que nacen en el laboratorio hacen que la moda se mezcle con la ciencia, la biología y la tecnología. La indumentaria va a terminar por ese camino, no enfocarse tanto en el diseño de las prendas sino en el desarrollo de la materia prima", dice Romina Cardillo, la diseñadora de Nous que tras pasar por el formato tienda, en pleno corazón de Palermo Viejo, vuelve al showroom, en la zona del Botánico, donde cuelga algunas de sus prendas y sin la urgencia de novedad en los percheros. Ella está experimentando con los biotextiles, los materiales alternativos para el diseño de piezas donde la moda se muda al laboratorio para su biofabricación con organismos fermentados y cultivados.

Reciclar y no contaminar está muy bien pero el futuro de la moda, para mi, es el biotextil. Diseñamos un traje en bio textil a base de té negro, azúcar y un puñado de microorganismos que fermentan y crean celulosa y desarrollado a partir de la kombucha.
El traje de Nous Etudions desarrollado en biotextil 

Romina Cardillo es una de las diseñadoras de mayor proyección internacional, ella busca generar un cambio de raíz en la industria de la moda. Nous Etudions es la etiqueta que la encuentra al frente de esta revolución: desde la experimentación con los biotextiles a modificar el modelo de negocio. Pionera en la moda sin género, su marca comercializa en Europa a través del grupo Net-a-Porter. Fue elegida por la editora Sara Maino para Vogue Talents y se presentó en Milan Fashion Week, también en la feria Pitti junto a los argentinos Lucía Chain, Matias Hidalgo, Vanesa Krongold y 12 NA. Pasó por el London Fashion Week a través de Fashion Scout, una plataforma que acompaña el diseño emergente de todo el mundo.

~ ¿De qué manera llegás a la sustentabilidad? 
Surge como una filosofía personal. En Grupo 134 (su primera marca) también trabajé en lo sustentable. Como diseñadora, mi trabajo está a la vista de todos, y mis errores también. Fui evolucionando, intentando informar y darle un giro a mis proyectos. Empecé a tomar medidas en cuanto a mi proceso de producción como forma de identidad. Cuando estudiaba Diseño me sentía vacía. Mis referentes eran Martin Margiela, Comme des Garçon que no eran marcas sustentables pero sí tenían esa cosa del mensaje.

El diseño que Romina Cardillo llevó a London Fashion Week está desarrollado a partir de la kombucha. 

Romina comenzó su carrera en la empresa familiar María Vázquez, pero era el sueño de su mamá, no el de ella, dice. Comprometida con el slow fashion, la diseñadora sostiene que tomar conciencia sensibiliza mucho, que a la industria alimenticia le fue más sencillo que a la moda : “Si te cuidas en lo que comés, también te fijás lo que te ponés. Tiene lógica.”

~ ¿Qué es lo que funciona hoy en la moda? 
Lo que me funciona es lanzar colecciones cápsulas. Alguien que lo hace de esta manera es Stella McCartney, aunque sigue dividiendo sus colecciones por temporada y se presenta en la semana de la moda. Con las colecciones de entretiempo surgen otros espacios para presentarse que permiten romper un poco el calendario. Pero igual la industria de la moda es difícil de cambiarla, aunque ni ellos pueden sostener el ritmo. Fijate que el fast fashion dejó mucho en evidencia y expuso a los consumidores y diseñadores con cosas que no estaban buenas. Hasta H&M se está tratando de replantear las cosas y está bien que lo hagan los que están arriba. Zara destronó a los reyes del fast fashion porque creo que dio con el consumidor fashionista que no les cerraba el modelo de comprar una remera a dos euros.

Moda sustentable: El diseño 100% biodegradable de Nous Etudions

~ ¿Fue fácil acostumbrarse al ritmo de trabajo de Europa? 
Me acostumbré a trabajar con anticipación. 4 o 5 meses antes tienen que estar los bocetos, las fotos de los looks, la propuesta de make up. Hay un gran manejo de la previa. En cambio acá, a lo sumo, los desfiles los definís en 1 mes. Nosotros somos muy profesionales también, me refiero a que en Europa hay una industria que funciona. Aún se siguen mostrando colecciones que se van a vender recién dentro de un año.

~ ¿El sistema de temporada aún no está reestructurado?
Un poquito si. El resort o la pre-colección son inmediatas Yo, como estoy en el slow fashion, trato de no trabajar temporadas sino en colecciones cápsulas .

Nous Primavera / Verano 2019

~ ¿Tuviste que adaptar tu manera de trabajar?
 La misma colección que manejo allá es la que presento acá, pero cambié mi negocio. Con Nous venía trabajando como marca, temporadas cada seis meses, pero cuando decidí que me iba a volcar más al mercado internacional, restructuré. Entonces surge el pre-order, dejar el local y centrarse en el showroom y trabajar a pedido. Manejarme con lo mayoristas de todo el país como lo hago con los buyers y con el 30% de adelanto para que la colección no se pague de mi bolsillo. Es una forma de implementar stock cero y no estancarte con remanentes. Ni hablar de los desperdicios que dañan al medio ambiente.
Dos argentinas en Italia: ‘Sostenible Things’ es el nombre de la muestra que abrirá en el Museo Ferragamo, en Florencia, en abril de 2019. Las diseñadoras Romina Cardillo y Lucía Chain fueron invitadas por la editora de Vogue Italia Sara Maino y la casa Ferragamo a exponer sus diseños en esta exhibición que durará 1 año.
Imágenes: Gentileza Nous Etudions

Cómo se construye una marca de diseño sustentable

Por Carola Cornejo | Diseñadora

Creamos  acciones y las aplicamos a todo el proceso creativo, productivo y comercial. Ideamos un entramado de tareas sustentables que atraviesan toda la producción con transparencia y compromiso real a cada objetivo que cumplimos.

Las prendas tienen diseños que optimizan el uso de los materiales,  que fueron concebidas para usarse superpuestas y a lo largo de todo el año, como colecciones atemporales. Los materiales a partir de los que diseñamos son descartes de la industria textil masiva. Casi el 100% de las prendas están cortadas a mano.
Carola Cornejo es la creadora de la marca homónima y Sustentable. Mamá de 3. Abogada por profesión y Diseñadora por vocación. Carola emprende en 2010 su sueño de desarrollar y diseñar prendas de estilo bohemio, folk y romántico. Se trata de vestidos soñados, únicos y originales, blusas, faldas, abrigos y accesorios. 


Todos los recortes y retazos se reutilizan, hasta el más mínimo, para lograr el compromiso #ZeroWaste o Basura Cero, es decir bajar el nivel de desperdicio y el impacto ambiental.

Incorporamos al proceso creativo materiales vintage y recortes de otras textiles (como Aguasfuertes) de este modo también logramos piezas únicas, originales, puro arte, reusando, reciclando, aprovechando todo: géneros, encajes, retazos, puntillas, galones, cuentas de collares, algunos descartes de tejidos.


Recuperamos y adaptamos técnicas como el patchwork, bordados a mano y teñidos naturales a fin de la reutilización de retazos y llegando a utilizar casi el 100% de los materiales.
Se instruye a las costureras y talleres que confeccionan para aplicar técnicas de aprovechamiento intensivo de las telas y retiramos todos los sobrantes porque son reutilizados (por ejemplo los souvenirs del evento Horse Parade en el Hipódromo de Palermo en 2017 fueron hechos con retazos de chaquetas aterciopeladas).

El más importante de los logros es generar positivo impacto social, por ser fuente de trabajo digno para mujeres que son sostén económico de su hogar, como las costureras de la Fundación MediapilaCosiendo Redes.
Consideramos que cada acción y decisión puede aportar algo positivo en la vida de las personas. A la luz de esta premisa, elegimos empoderar de todas las formas posibles a las mujeres de toda edad y condición. Somos seres resilentes, multitareas, de gran empatía, adaptables y con mucha energía. Nos falta hacerlo consciente, creerlo y aplicarlo en beneficio de un mundo más amoroso.


Trabajamos junto a talleres libres de explotación. También con emprendedoras y proveedores locales para reforzar el empoderamiento regional, especialmente de mujeres de todas las edades. Logrando un intercambio muy rico de saberes y técnicas. Creamos conciencia sobre la belleza de la mujer real, contemplando una tabla de talles reales y especiales, que abarca a niñas, adolescentes y mujeres, con el objetivo de transmitir la sustentabilidad a las nuevas generaciones.

El packaging y gráfica es sustentable. Diseñamos y producimos en forma personal nuestras propias bolsas de géneros, totalmente reutilizables y las proveedoras de etiquetas gráficas son diseñadoras / emprendedoras de pautas sustentables.

Por la aplicación de la técnica de arrugue artesanal y correcta confección, los diseños son 100% lavables, versátiles y no requieren planchado, logrando optimizar el uso de agua y electricidad.


La formación de nuestros precios y comercialización adhiere a las pautas del Comercio Justo. En nuestro atelier y showroom de Ramos Mejía, acompañamos momentos especiales, diseñando vestidos únicos y personalizados para Novias Eco y 15 años.

Cada diseño es la fusión del arte y técnicas trabajadas a mano, como el patchwork, logrando una impronta tan propia como versátil, con detalles que representan mucho del trabajo 100% argentino que las crea. Los diseños están concebidos en base al Slow Fashion para que sean duraderos y puedan acompañar a sus usuarias en un ciclo de vida prolongado, trascendiendo las temporadas y tendencias. Las mujeres que eligen Carola Cornejo son activas, naturales, creativas, comprometidas, profesionales, soñadoras, valoran su tiempo, son curiosas y quieren sentirse plenas y cómodas.

Carola Cornejo es una marca orgullosamente Argentina, aprobada por PETA como marca vegana libre de crueldad animal #crueltyfree.

Conocé a Laura Layana, la diseñadora que aborda la sostenibilidad desde la lana merino

Por Gaby Ratner

Ganadora de la segunda edición del Concurso Terma Bafweek, la diseñadora Laura Layana, egresada de la FADU UBA,  le pone nombre propio, voz, corazón y alas a su marca; un paso importante en este camino que para ella no es lineal, sino un ir y venir que lleva al diseño como una forma de comunicar.


¿Cómo comienza tu relación con el diseño?
Fue en el secundario que supe que quería diseñar, en realidad mi adolescencia siempre estuvo ligada a lo creativo. Sacábamos fotos con amigos, nos disfrazábamos y en ese acto lúdico armábamos de un modo espontáneo el estilismo y la producción. Soy de Bariloche, y allá no existían lugares para estudiar propiamente diseño; yo quería aprender a cocer y a los 16 años sin dudarlo me anoté en una escuela nocturna de corte y confección; entonces de mañana iba al secundario y de noche disfrutaba las clases junto a mujeres mayores, dando mis primeros pasos. Cuando terminé el secundario me vine a Buenos Aires, me gustaba mucho leer y estuve a punto de anotarme en Letras, pero cuando fui a la FADU y vi el programa de la carrera de Diseño de Indumentaria, se combinaba a la perfección el marco teórico con la energía del hacer.


¿Cómo fue evolucionando tu camino dentro de la carrera?
Cuando uno empieza tiene muchos sueños, en lo personal, tal vez no le ponía un nombre a modo de etiqueta, pero por el hábitat donde me crié y teniendo tan naturalizado el cuidado del medio ambiente, sabía que quería trasladar de alguna forma mi estilo de vida a mis diseños. La prendas outdoor, de alto rendimiento siempre me gustaron, lo sostenible, esto de poder hacer una pieza que esté buena y dure años.

Es cierto que la aspiración del proyecto propio se vuelve algo lejano y pesado. Esa idealización del emprendedor que va solo por la vida, es mucho – afirma la diseñadora-. Es una mirada vieja pensar que sos “el” creador de esa “gran” idea, es una ficción."
En vez de mirar todo el tiempo afuera, como ese aspiracional de siempre querer parecerse a alguien; cuando en realidad es más sencillo o debería serlo. Es preguntarte: ¿Quién sos? ¿Qué tengo a mano? y a partir de ahí puede surgir un punto de partida interesante. Así sucedió con mi tesis y posteriormente con el concurso de Terma.


¿Qué materiales seleccionaste para la colección que se presentó en Bafweek?
Llegué al concurso con el material que había trabajado en mi tesis, y si me preguntas cómo fue mi acercamiento a la lana merino (ultímate merino, tejido oriundo de la Patagonia), la respuesta es a partir de observar aquello que me rodeaba, saber encontrarle el valor. Para mí esa es la clave entre tantos puntos desde los que se puede abordar la sostenibilidad.
En ese momento trabajaba en 'Ultimate Merino', una empresa de producción y venta textil donde comercializaban las piezas cerradas de ese tejido. Los rollos con fallas -como sucede habitualmente-, quedan arrumbados e inutilizadas, así que me dispuse a investigar el material que estaba quieto, separar las fallas y recuperar esa fibra increíble para comenzar a trabajarla y darle vida. La lana merino es el tejido matriz de la colección y lo elegí por la caída y por la mano, ya que tiene un tacto muy suave, contrario al imaginario de que la lana pica. A la vez, es un buen aislante térmico ya que no solo abriga, sino que en caso de transpirar no sentís que estás mojado ya que por sus propiedades retiene la humedad y mantiene la temperatura corporal.

También realicé prendas con descartes de material impermeable de campera, la punta de rollo que rescaté de una fábrica que realiza prendas de outdoor. Al final incorporamos el denim de Santista, una gabardina denominada e-Kolores, que en su proceso de teñido utiliza hasta un 92% menos de agua, y también su denim Flourish de la Familia Sakuna, un tejido que no contiene poliéster y con acabado natural a base de manteca del Cupuaçu, fruto proveniente de la amazonia brasilera.


¿Cómo fue el proceso de trabajo previo a la presentación?
Trabajé junto a Luz Ballestero – reconocida diseñadora y jurado del concurso- que fue mucho más que la curadora de mi colección. Luz me acompañó en cada etapa del desarrollo y en nuestros encuentros en su estudio (se reunían cada 15 días aproximadamente), me ayudaba a organizarme y muchas veces ejercía el rol de contenedora. Ella es muy práctica y tenía muy claro la forma de guiarme para llegar hacia donde yo quería. El trabajo con ella era acompañarme es ese ir y venir, equilibrar la colección, ver los tiempos; inclusive el mismo día del desfile ella estaba ahí, conmigo, sobrevolando, atenta a cada detalle para potenciar cada uno de los conjuntos (detalle no menor, el entusiasmo llevó que de 14 conjuntos que tenía que presentar, terminarnos desarrollando 24 piezas). Lógicamente el financiamiento del concurso por parte de Terma implicó abordar con mayor tranquilidad todas las pruebas y errores que son necesarias y parte del trabajo de todo diseñador.


¿Cómo definirías ese momento de soltar y decir “termine”, que salga a la calle?
Es difícil dar un cierre al diseño, siempre me costó, pero cuando el tiempo apremia hay un momento donde decís ¡ok, ya es el tiempo! Es entender que esta colección es un estado de la cuestión, seguirá, será mejor. Existe una etapa necesaria en la cual querés colgar las prendas y disfrutar lo que hiciste. Y así estaba ese día, feliz, tranquila, disfrutando. Esto es lo que hice, con estos recursos y con este tiempo, tratar de aceptar, ser mas amorosa conmigo misma. Puedo decir que a partir de ese momento me dije: esto es serio, se mostró, fue reconocido y ahora me tengo que hacer cargo. Esa sensación real de que alguien lo miraba, que estaba bien lo que había logrado hasta esa instancia. Necesitas eso, enfrentar el afuera mas allá de nuestros jueces internos. Eso sin duda me lo día mi paso por el concurso. El proceso de soltar es que otro se adueñe y disfrute de eso que hicimos. Es la reinterpretación de la prenda en quien la lleva.


¿Cómo describirías esta primera colección?
Es una colección que termina de materializar lo que trabajé en mi tesis, pero que me viene acompañando a lo largo de mi vida. Cada prenda refleja el modo en que a mi me gusta estar que esencialmente es cómoda. Ese confort que mezcla lo oversized con el estilo pijamero y habla de una mujer que no necesita ceñir la silueta para ser femenina, porque envolver el cuerpo no significa la pérdida de elegancia, todo lo contrario.

Me encanta pensar el diseño desde esa mirada más real, donde no nos vestimos para gustarle a un hombre, eso es un concepto muy viejo - comenta Laura con una sonrisa-. Esta bueno moverse con libertad y si bien la paleta de color y el conjunto de prendas tiene cierta solemnidad, siempre se transforman en base a la actitud de quien las lleva. De hecho, si mañana le pongo estas prendas a un hombre y saco fotos, tiene la versatilidad suficiente para convertirse en una colección masculina o genderless."

¿Qué proyectas de ahora en adelante para Layana?
Hoy la marca lleva mi nombre y eso no es un dato menor; implica hacerme cargo y asumir mis elecciones, eligiendo las formas de comunicar y cuidando el producto que de algún modo habla de mi mirada hacia el mundo. Me gusta pensar el diseño como un camino que va y viene, no como procesos cerrados que al terminan limitándonos. Mis prendas son atemporales, por lo tanto con algunas quiero continuar, otras modificarlas, sumar otras tantas, siempre manteniendo el concepto de tiradas cortas. Sería extraño pensar que terminó en BAF entonces eso necesariamente implica que tenga que hacer borrón y cuenta nueva desechando todo lo anterior. Lo que uno hace tiene un sentido mirando para atrás y para adelante. Eso es parte de la sustentabilidad, darle tiempo al producto de ser.

En enero viajo al sur y voy a llevar mis prendas a boutiques. Me encantaría que se comercialicen en locales de concept o donde conviven los textiles junto a objetos y donde cada pieza es seleccionada a través de una curaduría. La lana como material principal de trabajo es abordado de esa forma y por la paleta de color y el estilo, mi puede convivir muy bien con los materiales de diseño.

Nos despedimos con un abrazo, un hasta luego; porque sin duda Laura es de esas diseñadoras que nos cruzaremos a lo largo del camino. Una persona para conversar y aprender a partir de su forma orgánica de transmitir su mirada y aportar al diseño argentino. Una invitación a volar.

Imágenes: Laura Layana | PH: Clara Cohen - Martín Pisotti .

El origen de los talleres clandestinos en Argentina


Heredera de las corrientes rupturistas de los años 60, Susana Saulquin, la socióloga que dedicó su vida a estudiar la estructura y sistema de la moda, dispara contra la “inseguridad” estética de los argentinos que, asegura, se traduce en una falta concreta de identidad. Tras decretar, no sin polémica, la “muerte de la moda” y de la “cultura de masas”, augura un cambio radical del universo textil, con la llegada de la robótica, la eliminación de los talleres clandestinos y el consumo consciente de la mano de la sostenibilidad.

Aquí el link de la entrevista que le realicé a la socióloga Susana Saulquin para Revista Almagro y destaco un párrafo, donde cuenta sobre la aparición del trabajo esclavo y los talleres clandestinos en Argentina:

El trabajo esclavo y los talleres clandestinos aparecen a fines de la década del 80’, cuando llega al país una inmigración coreana. Ellos son los trajeron por primera vez una metodología de trabajo que incluía la esclavitud y la clandestinidad. En 2005 se empieza a hablar de los problemas en cuanto a la industria textil con respecto a la explotación de personas y en marzo de 2006 se produce el incendio del taller clandestino de Luis Viale donde murieron 6 personas. Ahí toma visibilidad la problemática. Las primeras denuncias las hace la abogada Alicia Pierini porque detecta problemas con algunos inmigrantes en los talleres. Pero antes de los 80’ no existía esta metodología en el país. "

En 2001 se produce el quiebre con la crisis y explota en las marcas por la necesidad de salir a solucionar como sea. Fue el sálvese como puedas, que incluía tener talleres en estas condiciones y salir de eso cuesta muchísimo. También empezó a trabajar La Alameda. En contrapartida a esto, hay una socióloga que se llama Silvia Rivera Cusicanqui, que es de la etnia aimara, que siempre defiende a los talleristas bolivianos porque sostiene que hay que tener en cuenta la cultura del trabajo, lo que llaman la escalera boliviana que dice que 'nos bancamos ser esclavos pero vamos generando un capital' y terminan trayendo ellos mismos a otros para ser explotados. Es complicado, porque los mismos bolivianos trajeron a otros bolivianos, iban a buscarlos, algunos los engañaban. Con esto no digo que los argentinos sean fantásticos, no. Estoy diciendo que aceptan e implementan esto en las marcas argentinas. La cuestión que fue una aprovechada general."

  Fotógrafa: Catalina Romero | Revista Almagro

Zapatos pensados por una mujer para otra mujer


Siempre apurado, el mundo de la moda tiene una gran cantidad de mujeres que dirigen sus proyectos. Ahí sobresale el mercado de diseño de zapatos de autor, diseñadoras que generaron su espacio en un mercado históricamente masculino.

Cada cual con sus singularidades, identidades tan diversas como enriquecidas por técnicas artesanales que desentienden de tendencias y organizan según colecciones. En este ámbito se desarrolla Quiero June, la etiqueta de zapatos que Silvana Barrios lanzó hace 6 años.

"Este año me di cuenta de que Quiero June es algo pensado por una mujer para otra mujer. Casi como un juego pensé en qué zapatos usaría, cómo me gustaría ser atendida y todo lo que con eso conlleva", dice Silvana sobre su marca que tiene al romanticismo como inspiración permanente. Los zapatos de Quiero June son atemporales, en su estilo acentúa la idea de zapatos cerrados y botas para otoño / invierno y sandalias y zapatos abiertos para la primavera / verano. "Sigo creyendo en el consumo consciente, el slow fashion y el a pedido", dice.


"Me inspiran todos los recuerdos que rondan mi infancia, la delicadeza de las piezas, la terminación, el detalle, los zapatitos de charol con botones de perla, los volados en los vestidos, las cintas. Los juguetes de madera, las telas, la gráfica. A eso lo aggiorno con las formas y los colores dándole modernidad y utilidad al día de hoy. Lo mezclo con viajes y experiencias sumadas", cuenta esta zapatera que además del shop online y formato showroom lleva sus colecciones a ferias y planta espacios en distintos lugares del país. "Comenzamos en Haedo y la recepción fue tan grande que nos dimos cuenta de que había una oportunidad desatendida. Hasta ahora visitamos Pilar, Mar del Plata, City Bell, Rosario, Santiago y Puerto Varas, en Chile, y tenemos planificado Córdoba, Mendoza y más."
Quiero June en Facebook
"Somos todas distintas y eso es lo lindo de la diversidad, con lo cual siempre van a encontrar algo que las defina e identifique, si no es un mocasín divertido, será una bota atrevida y llamativa pero usable o una guillermina más aniñada pero todas velamos por algo de estilo con comodidad."
"La idea no es todo, cuando dibujo en la horma o pienso el zapato no me da lo mismo una puntera o un corte en el cuero 1 o 2 cm mas arriba o más abajo, esas decisiones para mi son cruciales y para otros son imperceptibles, lo mismo me pasa con los colores o no me da lo mismo una cinta que un botón. Creo y diseño con pasión y sin barreras, después la realidad argentina me pega un cachetazo, porque no vuelvo a conseguir el material o se dejó de hacer el botón tal, pero sigo soñado."
"Para la colección Otoño / Invierno 2018 de Quiero June me volqué al azul, al bordó, al nude, los amarillos y los verdes, pero nunca dejé de usar los colores básicos que para mi son el negro y el rojo. El modelo estrella es la guillermina, afina y estiliza el pie, ya sea chatita, taco alto o taco medio."
Quiero June en Instagram
"Una o dos veces al año agradecemos a las clientas - o a las que a veces no se animan a probar la marca - haciendo un descuento y generando una fidelidad futura, ya que sabemos que vuelven. Pero no nos adherimos al "hot sale" u ofertas que impone el mercado. Cuando compramos los cueros jamás tenemos el 2x1, ni aún siendo un color de cuero de 2 temporadas pasadas."

Una muestra de moda que registra el proceso artesanal de la confección de un zapato


"El Arte del Calzado" es la muestra de Sylvie Geronimi que se exhibe en el primer piso de la Alianza Francesa y registra el proceso detrás de la composición de un zapato artesanal.

Desde Paris, Sylvie Geronimi se instaló en Buenos Aires a principio de los 90's y resignificó la escena del calzado de la ciudad, dominada en ese entonces por modelos clásicos.

La creatividad de los zapatos de Sylvie se sustenta en diseños que combinan texturas, colores y bordados que sobresalen en nuevas formas ofrecidas por los tacos y acompañada por materiales nobles y una identidad innovadora. La diseñadora organiza sus modelos en colecciones atemporales, con temas que remiten a su vida en Buenos Aires y Paris, de ahí surge la guillermina expuesta en la exhibición, que pertenece a una línea lanzada en 2012 con zapatos y carteras con bordados a mano que resumen la cultura de ambas ciudades.


"Carmen Paris - Buenos Aires" es la guillermina que ensalza el arte de la confección y es la protagonista de "El Arte del Calzado".
La muestra se puede visitar - hasta el 25 de julio - de lunes a viernes  de 9 a 20 hs y los sábados de 9 a 13 hs en la Alianza Francesa (Avenida Córdoba 946). La entrada es libre y gratuita.

'El arte del calzado' de Sylvie Geronimi, en la Alianza Francesa de Buenos Aires

* Video que te puede interesar: Paso a paso: Así se hace un zapato artesanal
* Lectura que te puede interesar: A la medida de mi pie. El oficio del zapato artesanal

Lucía Chain, la diseñadora de nuestro tiempo

Lucía Chain hace la historia de la moda de nuestro tiempo, no se trata de ropas, sino de conciencia. Ahora está en Mola, la plataforma de moda sustentable latinoamericana que se desarrolla en Chile. En julio se presentará en Finlandia, en el Helsinki Fashion Week, una semana de la moda 100% sustentable y en octubre volverá a Chile para el Mercedes Benz Fashion Week.


"En la etiqueta de uso y cuidados hay una frase que para mi es fundamental y dice: Usa mucho la prenda, cuidala con cariño y si con el tiempo se rompe, remendala. Es mi manera de decir que mis prendas no son descartables. Si en un tiempo la dejas de usar y se convierte en un trapo, la prenda es biodegradable. Eso es importante, vuelve a la tierra." La que habla es Lucía Chain en su taller de Bernal, un barrio de la zona sur del Gran Buenos Aires alejada de los ruidos permanentes de la ciudad. Acá hay casas con jardines y los sonidos que acompañan son de pájaros y podadoras. En su espacio de trabajo hay prendas de su colección de graduación, algunos vestidos que presentó en el Semillero UBA y están colgadas las piezas del otoño / invierno 2018, la que la posiciona como una de las diseñadoras de mayor proyección internacional cuando Vogue Italia y Yoox la invitaron a presentar en Milan.

Lucía Chain  Guaycurú - Otoño / Invierno 2018

"Soy consciente de que mi colección no puede ser 100 % sustentable por las condiciones en que vivimos, en el país que vivimos y nuestra producción nacional de textiles no es la más activa, tenemos muy pocos textiles nacionales y no todos tienen buena calidad. Lo que está a mi alcance trato que sea lo más sustentable posible y lo comunico; esto es todo lo que yo puedo hacer", dice. 


La diseñadora Lucia Chain es una presencia permanente e itinerante en los calendarios internacionales de moda desde 2016. Después de comenzar su camino profesional en 2014, en el Semillero UBA, decidió que no podía parar ahí, que era necesario trabajar con constancia. "Semillero fue el gran envión, porque el recurso económico era importante y también la exposición en una pasarela como la de BAFWEEK, era un sueño, como lo mejor que te podía pasar. Para mi valía mucho ganar Semillero, era así como quería terminar mi carrera", recuerda la diseñadora. Enseguida se asocia con una compañera, Juliana, y lanzan Chain-Garcia Bello y desfilan en el Fashion Editions, en el Faena, y en dos ediciones consecutivas de Pasarela BA. En 2016 se separan y Lucía encara su proyecto solista, eliminando las cosas que antes le incomodaban, como la manera de tratar los textiles, y transforma esos procesos en sus propios valores que fue comunicando como un manifiesto en su cuenta de Instagram.


"En muy poco tiempo mi nuevo proyecto tuvo gran repercusión. Publicaba guiños de lo que estaba haciendo, ni siquiera era producto, pero fue muy loco que la gente me hiciera pedidos de eso que no se veía. Empecé a vender a pedido, me fue bien en poco tiempo. Decidí entonces lanzar una colección de verdad y me presenté en el concurso Fashion Clash de Holanda, al que le seguía la huella hacía tiempo. Quedé seleccionada y a partir de eso, al presentar mi colección en una plataforma internacional que es transgresora, me expuso a un publico que yo desconocía, que nunca tuve intención de acceder directamente", hace un reconto Lucía Chain, mesa de trabajo de por medio. La semana de la moda holandesa fue el disparador para que en 2017 recibiera la invitación para participar en Milan Fashion Week. "Hicieron una investigación de las marcas sustentables y seleccionaron a 7, así que la invitación fue directa. Fue toda una búsqueda propia y no imaginé que tenía esa exposición", cuenta sobre la experiencia de participar en Next Green Talents, la plataforma curada por Vogue Italia y Yoox, el shop online del grupo Net-a-Porter donde ahora comercializa su colección Otoño 2018.




La proclamación Chain Sustainable
"El algodón que uso para mis piezas no son textiles orgánicos. En vez de importar algodón uso el nacional, que es crudo, que no tiene muchos procesos químicos y el uso de pesticida es mínimo porque los cultivos son pequeños, pero de alguna manera estoy ayudando a la industria nacional. Mi trabajo consiste en ver qué priorizo. La comunicación para mi es fundamental, más cuando sos sustentable porque todo el tiempo tenés que decir que es lo que hacés, cual es el valor detrás. Si lo decís, lo mostras. Sin comunicación no hubiera tenido mi marca."
Fashionclash Festival 

La durabilidad de la ropa sustentable
"Para trabajar de esta manera tenés que hacer un producto que realmente dure. Muchas veces reciclamos mucho o intentamos hacer cosas con materiales que no son tan convencionales y tal vez esa pieza a los dos días se me rompe, por eso las prendas que yo hago si son perdurables, pero en mi etiqueta digo que la pieza se tiene que cuidar, que todo el amor que uno pone al hacerla tiene que ser equivalente al usarlo."

Cómo se hace mi ropa

El Fashion Revolution nace en Inglaterra como movimiento y tiene un discurso que los toca a ellos, a nosotros nos es lejano. Acá pasan cosas tristísimas y que no se hablan, primero luchemos con lo que está pasando en Argentina. No puedo solo hablar de la producción en Bangladesh cuando las marcas locales producen en China o no cuentan como se están generando los textiles y el trabajo en los talleres. Enfocarnos en la lucha de otro país cuando es necesario hacerla propia, hay una desinformación total, un negocio tremendo. Incluso desde las pasantías te das cuenta que hay una explotación del estudiante o el recién graduado, que no te paguen o no valoren tu trabajo, eso también es una explotación y está avalado por el sistema."
Referente de la sustentabilidad: Lucía Chain vuelve en octubre a desfilar en Chile 

La gente suele ver el producto terminado en relación a un precio, a veces ni importa la calidad. Hay que preguntarse porque una remera sale $10 y la otra $100.
Hecho en Argentina para el mundo: Lucía Chain estará presente en Helsinki Fashion Week

Colección GUAYCURÚ - Otoño / Invierno 2018
"Desde que salí de la facultad me inspiré en cosas que me rodeaban, lo que yo vivía. No me inspiran cosas inalcanzables o una investigación que no he transitado. Para la colección Guaycurú, Otoño / Invierno 2018, hablo de mi abuelo. Él está muy viejito y cada vez que me junto con él empieza a contar todas las historias de su infancia, de su juventud y de todo lo que añora estar en su pueblo. Entonces decidí hacer de esa historia una colección. No soy artista, pero mis colecciones son como mis obras y es mi forma de hacerlos eternos, de homenajearlos. Y de sacar a la moda de ese lugar frívolo y cargarlo de lo emotivo que es lo que a mi me inspira."
Lucía Chain  Guaycurú - Otoño / Invierno 2018