SLIDER


Mujeres Vestidas por Mujeres

Notas de Autor por Lorena Pérez

Bloc de Moda es un medio digital fundado en 2006 que promueve prácticas y temas de manera pionera en latinoamérica. Coberturas, crónicas, entrevistas y reseñas que ponen en contexto a la moda en la cultura y su impacto en la sociedad.¡Bienvenidos!
Pandemia
Mostrando las entradas con la etiqueta Pandemia. Mostrar todas las entradas

¿Qué me pongo? Una serie para vestir la nueva normalidad: Hoy Tucker

Los colores vibrantes y los estampados son la seña que distingue a Tucker, la marca de la estilista Gaby Basora. Conocí la etiqueta a partir de una colaboración realizada para el supermercado Target, 10 años atrás, luego tuve la oportunidad de visitar su showroom en mis viajes de cobertura a la semana de la moda de New York. 

En búsqueda de indicios para interpretar el vestuario en la nueva normalidad, comencé a revisar aquellas marcas que resuelven el vestir en sus percheros desde antes de la pandemia y puse la mirada en mi propia colección de prendas. Así desempolvé blusas y vestidos de Tucker. 

La marca fue lanzada en 2006 en la ciudad de New York. Tucker se comunica con colores y en ese repertorio que hacen su colección colorea y dibuja sobre sedas en prendas para mujeres de gustos amplios y adaptando su mentalidad a siluetas simples y repleta de detalles relevantes. 


Hay brillos, estampados geométricos o botánicos y florales, de ese tipo de ropa con la que te sentís arreglada. Un gesto interesante que tiene esta etiqueta es que diseña a demanda para reducir desperdicio y la sobreproducción, un modo de producir que se volvió habitual durante la pandemia. 


Imágenes: Gentileza Tucker

Vestidas para estar en casa... Y en la calle


La pandemia del covid - 19 aceleró y trastocó los hábitos, qué novedad! 
En cuanto a la vestimenta, pensamos y pasamos un año vestidas para estar en casa. Atentos a la crisis sanitaria, nuevas restricciones y aperturas fueron dando lugar a necesidades distintas pero siempre apelando a la comodidad. Esta coyuntura encuentra a la marca GOR produciendo  aquello que la mujer necesita: piezas principales, atemporales, cómodas y que puedan ser usadas en casa como en la calle. "La idea surge como un juego, con el objetivo de crear una prenda cómoda, práctica y simple. A partir de una figura geométrica - el cuadrado - nace GOR en 2017", dicen Lucila y Lucía, las mujeres detrás del proyecto. 


Lucila y Lucía confeccionan las prendas en su taller donde aplican la moldería Zero Waste al reutilizar las telas y no generar desperdicios. Para construir los vestidos y los enteritos buscan géneros suaves y terminaciones a mano "para dejar en evidencia la dedicación y trabajo manual en cada uno de los diseños. Eso nos encanta", dicen. 


A partir del cuadrado, los percheros de GOR se componen del vestido negro tradicional, de distintos largos y cuellos, un "Vesti-buzo" cortado en matelasse y otro modelo de manga 3/4. En 2020 lanzaron "MonoGor", un jumpsuit que se convirtió en la prenda emblema de la cuarentena en primavera. Estas mismas prendas tienen su versión estacional; por ejemplo en invierno las telas son más pesadas, abrigadas y los diseños tienen bolsillos. 

Podés mirar las prendas y comprar en el shop online


GOR es un concepto que va más allá de la prenda, una pieza versátil que se puede usar y combinar para las más diversas ocasiones: día, tarde o noche. Un GOR abarca toda la tabla de talles - del XS al XL-: nuestra idea es dejar de lado las medidas impuestas y que luzca único en cada cuerpo que viste", dicen Lucía y Lucila. 

 


imágenes: Gentileza GOR

Moda Otoño / Invierno 2021: La reinvención de los básicos


“Desde Mimesis proponemos pensar el indumento como un segundo hogar, un refugio donde sentirnos libres, cómodas, flexibles y protegidas”, dicen Agostina Mucanna y Camila Medina, las diseñadoras de esta etiqueta surgida como proyecto de tesis en 2018, para la carrera Diseño de Indumentaria de la FADU. Mimesis toma referencias del mundo de la navegación a vela para volcarlo luego en prendas ajustables a diferentes cuerpos y que puedan ser superpuestas y combinadas de múltiples formas. 

El repertorio de esta marca de indumentaria, que cuenta con un showroom en el barrio de Belgrano, incluye los básicos del guardarropa replanteados en una producción textil 100% de fibras naturales y mentalidad sustentable. Poleras, camperas, pilotos, buzos, pantalones y vestidos fueron pensados con una moldería zero waste y silueta unisex, de ahí que las piezas sean versátiles y regulables.


¿Cúal es el proceso de producción en Mímesis? 

La moldería Zero Waste es la técnica que más usamos para poder generar prendas que no solo sean sustentables por su bajo desperdicio, sino que también versátiles ofreciendo diferentes formas de usarlas adaptándose a diferentes cuerpos. Por otro lado, tenemos una línea de accesorios y prendas realizadas con velas de barcos en desuso o rotas, a partir del upcycling aprovechamos las características y formas inherentes de la vela. Nuestras prendas están realizadas en su totalidad por nosotras, garantizando una producción responsable, y ocasionalmente trabajamos con una sola modista que nos ayuda a poder cumplir nuestros tiempos de producción y entrega.


¿Cómo piensan el armado de las colecciones? 

Proponemos colecciones chicas, que ofrezcan lo esencial para habitar la cotidianidad y evitar la acumulaciones de stock y sobreproducción:queremos generar conciencia a la hora de consumir. 

En cuanto a los básico siempre tuvimos prendas más simples que acompañan en las superposiciones a prendas más complejas, regulables, pero en la pandemia decidimos nuclearlas en la tienda en una categoría propia ya que sabemos que la gente busca también mucha comodidad y simplicidad a la hora de vestir en este contexto. Nuestros básicos son caracterizados por tener una paleta de color diferente a la que se suele ver comúnmente, por ejemplo la polera "Prado" se encuentra en naranja, lila y verde.


Los proyectos de la moda en tiempos de pandemia

Durante la pandemia, Agostina Mucanna y Camila Medina lanzaron la línea “Home” inspirada en la cuarentena. Incluyeron en Mímesis elementos construidos en madera, vidrio, cera de soja y aromas florales cuyo disparador fueron sus propias inquietudes y la necesidad de tener ciertos elementos en el hogar y que hagan de estar en casa una experiencia más armónica y acogedora.

Las colecciones de Mímesis se componen de prendas permanentes donde cada temporada tiene sus ítems propios que pueden conseguirse en su tienda online y también en Roomie Design


Mimesis surgió como proyecto de tesis, en el cual planteamos la Indumentaria en relación al cuerpo tomando elementos de la navegación a vela para crear prendas ajustables a diferentes cuerpos."

 


Créditos fotos: Roomie Editorial 
Dirección: Pope Cerimedo | PH: Ary | Make up: Juli | Asistente y Modelo: Luciana

Conocé Guepardo, la marca que ofrece diseños cómodos y artesanales


Las siluetas oversized proyectadas en ponchos, kimonos, vestidos, pantalones y overoles fueron pensadas para lograr mayor comodidad en el usuario, para su vida puertas adentro o al aire libre, antes de la pandemia por Ana Belén Gutierrezdiseñadora egresada de Diseño Textil en la FADU UBA y a frente de Guepardo desde 2019. 


“La propuesta es ofrecer prendas y productos textiles poniendo en valor los procesos artesanales, utilizando los métodos tradicionales de tejido y teñido heredados de oriente y occidente, las fibras y tintes naturales como materia prima principal y siendo responsables en la utilización de los recursos para lograr que tengan un bajo impacto ambiental”, cuenta la diseñadora de Guepardo sobre su proyecto desarrollado bajo el concepto de diseño consciente y en sintonía con los parámetros de sustentabilidad. 
 

La imagen que reflejan los diseños de Guepardo es amable, encaja de manera perfecta con las nuevas inquietudes que surgen en el vestir en tiempos de pandemia. “El movimiento como concepto para el desarrollo de las prendas lo percibía en el "no querer estar condicionado por la ropa que es para tal ocasión", sino que puedan regularse y adaptar como propias a su estilo en colores intensos, neutros y algunos pocos claros, para dejar que el usuario termine de definir su conjunto con accesorios, lo acentúe, descontracture o formalice según sus necesidades”, cuenta Ana Belén. 

Durante la pandemia sucedió que tuve que empezar a mostrarme con el producto, usarlo y visibilizarme con él en lo cotidiano, en mi casa, cuando salgo, en el inmediato, algo que no tenía en mente pero surge como tendencia y con la necesidad de resolver todo desde casa en estos tiempos y no esperar a una fecha determinada para lanzarlo sino mostrar el proceso y mostrar el resultado”, dice Ana Belén a propósito de los productos de Guepardo.


Guepardo produce en ediciones limitadas y algunas de las prendas de cada tanda se mantienen para la próxima entrega: la distinción se da en la paleta de colores a través de los tintes naturales, efectos en el teñido como batiks personalizados y terminaciones a mano. ”Si bien los géneros cambian para cada producto todo se hace en color crudo-natural para luego poder teñir cada uno de forma artesanal”, dice. Las prendas y accesorios de punto y plano son presentadas a modo de cápsulas para resaltar la temporada. 
En el 2020 hice un curso de actualización de posgrado en FADU llamado "Diseño Estratégico Sustentable". Es importante visibilizar la problemática e impulsar el cambio, hay muchas propuestas, emprendimientos que vienen de la mano con esta nueva forma de producir y consumir responsablemente."
 Los diseños de Guepardo pueden encontrarlo en la tienda online y entre las exquisitas propuestas de Perchero Federal, en la Galería Patio del Liceo.


El valor de la prenda única y atemporal


"Echaniz es una propuesta de diseño y concepto sustentable. Creamos prendas y accesorios únicos, de elaborado artesanal con el propósito de generar un espacio de consciencia ambiental y revalorización del oficio textil:, dice Laura Echaniz, la diseñadora de este proyecto que también se vincula con disciplinas artísticas. ¿De qué manera? Terrestres es la última colección realizada como serie audiovisual. Se trata de cápsulas denominadas  Pandemia que surgieron en cuarentena junto a Leo Carrión, pareja de Laura, y fueron presentadas como "arte con consciencia ambiental para el nuevo mundo".  


En el modo de comunicar y producir moda, Echaniz proclama la necesaria modificación de hábitos de vida y consumo. Su método de trabajo es como de laboratorio, dice. Diseña a partir de lo que su diseñadora tiene y consigue. "Realizamos diseños elaborados a mano con textiles recuperados. Seleccionamos la paleta de color y a continuación ensamblamos los géneros en función del diseño y la moldería que queremos reproducir. Como resultado obtenemos productos funcionales, sin género, cómodos pero elegantes, simples y atemporales. Por ejemplo, la propuesta estética del vestuario y el arte de PANDEMIA presentan un posible lucir de la nueva civilización de la Tierra", cuenta la mujer detrás de Echaniz, que tiene su showroom en Villa Ortúzar, CABA, y vidriera virtual en Instagram.
 

"Las mujeres de mi familia, mi abuela, mamá y mi tía me transmitieron el oficio desde muy chica. Ellas creaban y confeccionaban prendas, tejidos y hasta ropa para las muñecas", relata Laura Echaniz, quien está formada como diseñadora de vestuario escénico, es actriz y ambientadora. En 2012 tuvo su primera marca sin género llamada chica chico y en 2017 fundó Echaniz. 
 

Echaniz se vende en Uruguay (en Montevideo y Punta del Este), Estados Unidos a través de Harebell Boutique y en Buenos Aires en multimarcas como Perchero Federal y Panorama, donde es posible ver diversas piezas realizadas a partir de rollos de telas que pertenecieron a fábricas de los años 80. "A finales del 2015 me crucé con un personaje que cambió mi rumbo, heredé todos los muestrarios y muchas telas de una de las últimas fábricas textiles que cerraron en Capital Federal, géneros de los 70 y 80, sedas pintadas a mano por artesanas de esa época, organzas, brocatos, jacquards, chenilles, entre otras. Telas creadas hace más de 50 años, de una industria nacional que se perdió en el tiempo. Cada producto que hacemos lleva una porción de este tesoro invaluable", cuenta sobre sus diseños de piezas únicas con destino a quedarse para siempre en el placard.


Imágenes: Gentileza Echaniz

¡Zapatos! Una apuesta en cuarentena


Cuando Javier y Diego se quedaron con uno de los hermosos locales del pasaje Rue des Artisans, no imaginaron que iban a demorar un año para inaugurar la tienda de Cruz Esquivel. 

El 2020 fue uno de los años más duros para el mercado de la moda local, que ya llevaba tiempo de crudeza, pero la conversión digital para marcas y diseñadores más pequeños resultó en una solución ante la pandemia del covid-19 que pudo mantener a salvo proyectos, que sin políticas ni apoyo a la industria se hacía más pesado de transitar. 


Aquí el caso de Cruz Esquivel. Javier y Diego focalizaron en la tienda digital, lo que les permitió ampliarse al interior del país e ingresar al mercado de Estados Unidos. Cruz Esquivel nació en 2015 con la premisa de poner en valor el oficio del zapatero y apostar a la calidad para conquistar a una clientela fiel: mujer que compra, mujer que vuelve, pensaron. 
 
Zapatos para estar en casa
Con la colección en marcha y el mundo en pausa, los mocasines de gamuza se convirtieron en el hit de la cuarentena, pues la suavidad del material invita al chancleteo sin deformarlo. 
 

Un repertorio de clásicos
Artesanales, atemporales, en Cruz Esquivel hay un repertorio sustancioso para armar un guardarropa básico de zapatos. Son clásicos con el twist actual y de tendencia, maquillados en una paleta vibrante y  tonos neutros en cueros nacionales e importados. Mules y sandalias chatas o con tacos, zapatos de salón y varios modelos para andar cómodas. 

Las cuatro estaciones están contempladas en el primer piso de este pasaje que rememora un pedacito de Paris en Buenos Aires, en Arenales 1239, y también en la tienda online, donde hay un tutorial para medirse el pie y calcular exacto el número
 



Imágenes: Gentileza Cruz Esquivel

#AnuarioBdM 2020 La moda en pandemia: Vista rápida


La joggineta, un emblema del vestir en pandemia

Las colecciones masculinas en Paris, en el mes de enero, dieron inicio al calendario global de la moda. Luego fue el turno de las presentaciones de Alta Costura, mientras la palabra coronavirus iba apareciendo a diario en las noticias. Al comenzar el mes de la moda, no era posible imaginar que la temporada otoño / invierno 2020 sería la última en presentarse en el formato habitual. Y hasta ahí.  Londres Fashion Week comenzó antes de que la OMS declarara el covid - 19 como pandemia. Siguió Milán pero tuvo que terminar dos días antes debido a la emergencia sanitaria. La imagen de Giorgio Armani con barbijo, en la puerta de su desfile, generó todo tipo de alertas y espejó el futuro: su show transcurrió sin público. Nadie imaginaba, otra vez, que ese sería uno de los hábitos que el mundo debería implementar para mantenerse a salvo. La última semana de la moda es la de Paris y a la distancia es posible observarla como el período de transición que atravesaba una industria que hace años viene desarrollando transformaciones. En toda transición conviven elementos residentes con otros emergentes. Paris tuvo desfiles presenciales, muchas cancelaciones y algunas presentaciones en video. Después de eso, el mundo se cerró y las maisons comenzaron a producir materiales sanitarios, como alcohol en gel y prendas para el personal de la salud, tal como sucedió durante la Primera Guerra Mundial.


Quedate en casa
Mientras tanto, en Buenos Aires, el Ministro de Salud Ginés Gonzalez García afirmaba que Argentina debía cuidarse del dengue, no del nuevo coronavirus covid-19... Hubo una nueva edición de Bafweek, Designers BA había pospuesto su fecha y luego terminó siendo la primera semana de la moda en mostrarse en formato virtual. Bafweek hizo lo propio para las colecciones Primavera / Verano 2021, al igual que BAAM. Este mismo reflejo fue el escenario mundial: plataformas para compartir en el entorno digital de qué va el mundo interno de los diseñadores. Se produjeron podcasts, playlists, videos, charlas, tantísimos vivos de Instagram. Entre la incertidumbre y la certeza de la profundidad de la crisis económica y sanitaria sucedieron días, semanas, meses de cuarentena. Para la industria textil, el 2020 no venía iluminado de un presente mejor aunque tampoco pronosticaba un año en pausa.

El desfile de Christian Siriano en NYFW: cada pasada va con barbijo

La nueva normalidad
El coronavirus obligó a marcas y diseñadores a realizar cambios dado los cierres por el confinamiento y a reinventarse para mantenerse activo y en contacto con el público. La creatividad se hizo presente y mostró su potencial en marcas que salieron del libreto e invitaron a referentes de otros rubros a copar su espacio. Martín Churba abrió su taller con la consigna  de "pasarle el trapo a la cuarentena" y entre charlas, el 23 de mayo apareció Jessica Trosman en un vivo que decantó en "Jaramillo", la vuelta de TrosmanChurba plasmada en una colección desarrollada reciclando ropa de trabajo de la marca Ombú de la década de 1980. "Hicimos una revolución", dijo la diseñadora. Mirá: 


Diario del aislamiento
"Comencé a trabajar con la metodología de “cyber couture” en donde ofrezco vía Zoom/Skype la posibilidad de hacer prendas a medida sin importar donde se encuentre el cliente físicamente", me contó la diseñadora Vanesa Krongold, de las pocas que pudo hacer una desfile en la calle a través del ciclo Mi Vereda, sobre esta nueva instancia de comercialización que se volvió costumbre y ayudó a despegar el shop online, al igual que el uso de billeteras electrónicas.


El camino sostenible

"El escenario que dejó la pandemia en cuanto al diseño creo que es de una reconfiguración y reseteo total, un empezar y dar de nuevo en muchos aspectos, y lo más importante ser partes del cambio y de un nuevo paradigma acorde a la moda sostenible y consumo consciente", respondió Daniela Sartori ante mi consulta sobre cómo había readaptado su modelo de negocio para trabajar en cuarentena. La pionera de la moda sustentable en Argentina fue de las primeras en salirse del sistema de la moda como tal y llevar adelante únicamente la línea sastrera, que es a medida. Además fue parte de las varias ferias de diseño que surgieron en la fase DISPO y convocó a diseñadores en un trabajo en común. Por aquí pueden leer más.

Permitidos: Desfiles al aire libre. Aquí Burberry en un bosque en las afueras de Londres

Vestirse de la cintura para arriba
Entre medio de tantas urgencias, otro de los temas que emergieron fue el futuro de la ropa. De vestirse para salir a la calle a vestirse para estar en casa y de la cintura para arriba para el home office, solo para Zoom. Allí se evidenció un vacío en el mercado al momento de ofrecer una unidad intermedia entre la ropa para todos los días y la de descanso. Nous estrenó una línea de buzos con capucha, Blackmamba lanzó "ítems", los hits de la marca que reemplazó la producción por colecciones con el fin de reponer estas prendas perdurables de manera constante, le contó Bianca Siconolfi a Bloc de Moda.

El último desfile en presentarse fue el de Saint Laurent, hace dos semanas y en el desierto

"Todavía faltan derribar muchas trabas que nos impone vivir en sociedad, tanto mujeres como hombres estamos muy condicionados de ir por dentro de ciertos márgenes de lo "permitido" y son justamente esos márgenes los que a mí me interesa interpelar", fue la percepción de Carola Besasso sobre el futuro del qué me pongo. Ella ofreció en DAM Boutique una cápsula hecha con trapos de cocina convertidos en vestidos, blusas y faldas.

Ichaso ilustrada por Estudio Charco


¿Qué se usa? Barbijos
Hablemos de barbijos para terminar esta vista rápida por el 2020. 
Llegaron para quedarse. Del googleo para saber dónde comprar barbijos a que sean una constante en el repertorio de las marcas. "Me puse a investigar molderías, a hacer pruebas hasta que encontré la que me resultó la más cómoda, linda y funcional. También me parecía fundamental que los tapabocas no irritaran la piel, ya que tengo una piel muy sensible y no me podía poner cualquier cosa en la cara", dice Catalina Ichaso, al mando de Ichaso, la marca que desde 2015 diseña vestidos a medida y que este año cambió su línea de producción y la basó en los barbijos, el accesorio que resume el aspecto callejero del 2020.

Adiós para siempre, 2020. 

Murió Pierre Cardin, el modisto de la experimentación e invención


A los 98 años, Pierre Cardin falleció en el hospital Americano de París. 

Adiós a un visionario que anticipó cada cambio de la moda. En los 60' fue uno de los modistos que construyó el look espacial junto a André Courregès y Paco Rabanne; trabajó con materiales vanguardistas para la época, adelantó el prêt-à-porter y desarrolló el mercado minorista. En los años '50 quiso ofrecer ropa accesible y presentó una colaboración con una tienda departamental que le valió la expulsión de la Cámara de la Moda francesa. Como modisto / empresario inauguró la era de las franquicias, siguiendo a Dior. Pierre Cardin fue un innovador de la moda masculina cuando en la década de 1960 intervino el clásico traje: le quitó los  cuellos, solapas y puños. De hecho, el sastre de los Beatles tomó de Cardin el traje sin cuello para los músicos. Ese estilo quedó inmortalizado en el vestuario de John Steed para la serie de TV Los Vengadores. 

Pierre Cardin nació en San Biagio di Callalta, Italia, y cuando cumplió 2 años su familia se mudó  a Saint-Etienne, Francia. Al final de la Segunda Guerra Mundial se instaló en Paris, allí trabajó para Elsa Schiaparelli, en la casa Paquin y desde 1946 a 1949 fue sastre en la maison Dior. Hizo alianza con Jean Cocteau en el diseño de vestuario para obras, de ese vinculo nació también la inspiración para su trabajo en la moda evocando a las artes visuales. 


Pierre Cardin fue un innovador en la mezcla de cuero, vinilo y metal con lana para lograr efectos op-art. "


Pierre Cardin en el Palais Bulles, su casa de verano que además sirvió de pasarela para el desfile Resort 2016 de la maison Dior bajo la dirección de Raf Simons

En sus colecciones, Pierre Cardin diseñó looks coordinados para hombres y mujeres. A los hombres los vistió con telas novedosas que resultaron una revolución para los '60 que luego, en la década de 1970, parecían demasiado arriesgados. Sus unidades de negocios comenzaron a multiplicarse: llegó a tener más de 800 acuerdos de licencia en 120 países por productos que, además de moda, incluían chocolates, tostadoras y agua mineral. Su éxito financiero logró suavizar frente a la mirada del consumidor su espíritu de invención y experimentación ofrecido en los diseños de prêt-à-porter y Alta Costura. 


En 1989 llegó a Buenos Aires para presentar un desfile en el Hotel Alvear. En 2019 participó de la retrospectiva "Pierre Cardin, Future Fashion" que le dedicó el Brooklyn Museum. 

La influencia artística de Pierre Cardin en el diseño, la moda y las formas de hacer y comercializar sentó bases y acompañó los rumbos de la industria. Adiós al último modisto.


imágenes: Gentileza Museo Pierre Cardin

Moda post pandemia: ¿Qué me pongo?

¡Pantalones!

Con una nueva lupa estamos revisando las tendencias que ofrece la moda. De la cuarentena al distanciamiento social, de los días en casa quedan las prendas holgadas, que permiten mayor libertad de movimiento y confort. Así, la facilidad de uso se apropia del ¿qué me pongo? en la nueva normalidad. El reporte de tendencias Primavera / Verano de WGSN confirma a los pantalones cargo como "imprescindibles", dice, pues una narrativa de protección continúa evolucionando y los estilos utilitarios pasan a primer plano para brindar una sensación de refugio y defensa, pronostican los expertos de esta agencia de estilo. 


Los pantalones cargo tienen su origen militar y aparecieron como ítem de moda tras la Segunda Guerra Mundial. Luego, en cada década, resurgieron con distintas singularidades aunque siempre asociado a la rebeldía: la idea de descontracturar el look sigue vigente. 

El toque sastrero en los pantalones de uso más informal lo vimos en la evolución de la joggineta, los géneros y estampas aplicadas. Alejados del pijama, acá algunos looks con los afamados pantalones de bolsillos laterales. 


Las imágenes pertenecen a la colección Primavera / Verano 2021 presentada en el Runway 360 del New York Fashion Week (virtual) por Private Policy, la marca de moda masculina diseñada por Haoran Li y Siying Qu que acostumbra a subir a pasarela looks femeninos compuesto por pantalones holgados y hermosas faldas con tajos monumentales. 

Aquí, otra evidencia de cómo la moda toma elementos masculinos para resolver el vestuario de la mujer en movimiento. 

Crónica visual: agregá tu imagen en la pizarra de Bloc de Moda Pinterest

La moda del futuro



Sputnik no es sólo el nombre de la vacuna rusa que promete inmunidad contra el Covid- 19, sino también el nombre del primer satélite lanzado al espacio en 1957. A partir de ese momento, Estados Unidos y la Unión Soviética se lanzaron a la conquista del espacio. La televisión y los periódicos estaban plagados de noticias sobre cohetes y astronautas que contribuyeron a crear el imaginario de la carrera espacial, en el que era posible proyectar un futuro de viajes intergalácticos y colonización de otros planetas. 
 

La humanidad necesitaba vestirse para la ocasión y la alta costura de los años 60, encarnada en una tríada de diseñadores futuristas compuesta por André Courregès, Pierre Cardin y Paco Rabanne, fue capaz de dar una respuesta al asunto. 
 

Courregès ayudó a popularizar la estética espacial gracias a los cascos tipo astronauta, las enormes gafas de sol, los vestidos cortos y las botas planas de media caña de su colección Moon Girl de 1964 en la que el blanco y el plateado fueron omnipresentes. Logró tal impacto que hasta Andy Warhol reconoció que “la ropa de Courregés es tan hermosa que todo el mundo debería tener el mismo aspecto, todos de plateado. El plateado combina con todo, estos trajes deberían usarse durante el día, con muchísimo maquillaje.” 


Ese mismo año vio la luz la colección Cosmocorps de Pierre Cardin y a lo largo de la década aparecieron sus líneas más comerciales. Entre sus diseños encontramos enteros de punto ajustados, vestidos tubulares y botas de vinilo en colores brillantes. Había en Cardin cierta obsesión por los recortes geométricos, en especial los círculos. 


Paco Rabanne hizo su debut en 1966 con sus “doce vestidos imposibles de llevar fabricados con materiales contemporáneos” invirtiendo las técnicas tradicionales de costura y experimentando con nuevos materiales. En sus creaciones, discos de plástico o placas de aluminio se unían por aros de acero o alambre. Además, supo reinterpretar la malla metálica medieval llevándola hacia un futuro espacial. 


El impacto de estos diseñadores fue tal que, antes de que Neil Armstrong pisara por primera vez la luna, la ciencia ficción se animó a los viajes espaciales y a los looks galácticos.  En la televisión la tripulación de Star Trek viajaba por las galaxias con uniformes coloridos inspirados en los diseños de Pierre Cardin. Desde la pantalla del cine, Barbarellainterpretada por Jane Fonda, se lanzaba a una psicodélica aventura ataviada de trajes espectaculares. Su misión en el lejano planeta “Lithion” se cumplió con múltiples cambios de vestuario en cada escena que incluyeron una escafandra transparente, varios pares de botas espaciales, capas y mallas ajustadas en materiales de vanguardia y tonos metalizados. 
 

De forma frecuente, pero errónea, se atribuyen estos diseños a Paco Rabanne. La fuente de la confusión está en los créditos de la película en la que se reconoce que el traje verde brillante del final está inspirado en las ideas del español. Sin embargo, se trató de la obra del vestuarista de cine Jacques Fonteray


De vez en cuando nos encontramos con recuerdos de la utopía espacial, uno de los más impresionantes fue el de Karl Lagerfeld para Chanel AW 17/ 18 con lanzamiento de un cohete desde el Grand Palais incluido. Este año, Lady Gaga sorprendió en los premios MTV con un traje plateado y escafandra transparente evocando acertadamente a una Barbarella pandémica. 


El diseño y la ciencia ficción respondieron con fantasía al clima de incertidumbre imperante en el marco de la guerra fría. En un presente no menos incierto, nadie se atreve a reemplazar su barbijo por un casco espacial. Sin embargo, no viene nada mal una inyección nostálgica de optimismo sesentista.