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Mujeres vestidas por mujeres

Notas de Autor por Lorena Pérez

Bloc de Moda es un medio digital pionero de América Latina fundado en 2006 por la periodista Lorena Pérez, enfocado en analizar la relación entre el estilo, la cultura, el arte y la sociedad ¡Bienvenidos!

Emilse Benítez presentó Shiro en la Galeria Larreta

Una tarde gélida en Buenos Aires. El aire helado cala hasta los huesos, pero la comunidad de Emilse Benítez responde al llamado. Con la mística y la lealtad de una hinchada popular, este público canchero no va a una cancha. Asistimos a la performance de la diseñadora. 

El punto de encuentro fue la terraza de la Galería Larreta, histórico espacio que fue la cuna de los Diseñadores del Bajo a principios de este siglo, reconfigurado como escenario de Affair. 

En este contexto se presenta SHIRO: una propuesta donde sogas, cueros y metales dialogan para elevar la indumentaria a una expresión de arte, juego e identidad. Piezas creadas a mano que visten a personas, sin distinción, desafiando el molde convencional y con el arnés como estructura base. "Cómo se expresa el arte y lo social sin caer en lo oscuro. Emilse es libre para experimentar", destaca Jorge Moragues, docente de la FADU y titular de la cátedra que la vio crecer. 


Una colección que habla con hechos, telas y objetos. La declaración del under que gesta el presente para que, más tarde, el resto lo convierta en tendencia.

Adelanto: El método Haeder en el Museo Sívori

 

Luján Haeder piensa la indumentaria desde la memoria emocional de sus materiales. Su trabajo rescata descartes y textiles rastreados en los barrios para transformarlos en sastrería de autor, alterando la función original de cada pieza. 

En HÆDER, la ropa es un registro de transparencia apoyado en un sistema regenerativo. La marca valida el proceso con tecnología. Cada prenda lleva un botón NFC que, al escanearse con el teléfono, despliega el Certificado de Origen y Trazabilidad con el historial de sus materiales e intervenciones. 

La firma presentará Algarabía, su colección Primavera-Verano 2027, en el Museo Sívori durante Designers BA. La propuesta busca recuperar el placer del vestir cotidiano. “Nace del deseo de entender el acto de vestirse como un gesto capaz de cambiar el ánimo: probar una forma inesperada, incorporar color, engalanarse sin solemnidad”, señala la diseñadora. Un primer adelanto visual lo confirma: el color se suma a su habitual propuesta sastrera.

El guardarropa atemporal y sofisticado de SICH se presenta

 


El calendario de la moda reserva junio y enero para el guardarropa masculino. Es el momento en que los diseñadores redefinen el placard del hombre, una práctica que supera los estereotipos de género. Estas pasarelas funcionan como espacios de creación y son esas ideas las que terminan derramando en la moda femenina. 
 
En una escena comercial argentina acostumbrada a la resistencia, SICH Corte y Porte emerge con su colección debut “Cajetilla”. Su diseñador, Nicolás Manusovich, propone una sastrería atemporal que dialoga de forma fluida con la cultura deportiva. A partir de textiles nacionales, Manusovich reconstruye tipologías básicas bajo una mirada contemporánea. Allí sobresalen chalecos, camperas y buzos. Las piezas sastreras tienen un ritmo urbano y utilitario, una sofisticación que linkea al legado de Hermanos Estebecorena. El diseñador, formado en la Universidad de Palermo, confirma la referencia. Resulta que Javier Estebecorena aportó su matriz proyectual al desarrollo de SICH y comparte el detrás de escena con la arquitecta Diana Lisman (de la Cátedra Lisman FADU), tía de Nicolás y socia. Mariana Schwarz, la fundadora del multimarcas SalSipuedes, un emblema del diseño de autor fundado en el 2000, participó en la asesoría de marca. 


El debut de SICH Corte y Porte apostó por el contacto directo. El propio diseñador entregó en mano retazos de tela a modo de invitación para descubrir la colección en Loro Negro, el espacio gourmet / cultural de Humberto Tortonese. En esas paredes, las fotografías de Batato Barea, Alejandro Urdapilleta y el mismo Tortonese enmarcaron la presentación. Esta estrategia de difusión personalizada apartó el proyecto de la frialdad de las pantallas y generó un encuentro íntimo. SICH se aseguró una recepción cálida y diferenciada. Este recibimiento da cuenta que, aun en las complejidades de un mercado definido por la crisis, los diseñadores tienen siempre una historia valiosa que contar.



Murió Gloria Steinem, ícono del feminismo


Gloria Steinem es una referencia fundamental para entender el feminismo y la libertad actual. Su lucidez expuso cómo el patriarcado moldea incluso el deseo más íntimo y naturaliza la erotización de la subordinación. De ahí la potencia de su propuesta: la urgencia de erotizar la igualdad. Su idea de desarmar las jerarquías tradicionales para construir vínculos afectivos basados en el respeto mutuo y la igualdad. 

Como periodista y activista, Gloria pertenecía a esa generación de mujeres de los años cincuenta que comenzó a preguntarse cómo compaginar la carrera profesional con la familia. Frente al modelo con el que aún batallamos, empeñado en intentar cambiar a las mujeres para adaptarlas al mundo, Steinem propuso una gran revolución. Qué tal si transformamos el mundo para adaptarlo a las mujeres. 

Gloria Steinem en 2016 fotografiada por Annie Leibovitz

En la figura de Gloria Steinem, la moda y el intelecto jamás fueron excluyentes. Con sus anteojos de aviador, la melena lacia peinada con raya, los jeans combinados con poleras ajustadas o minifaldas, desarmó el prejuicio patriarcal que exigía a una mujer pensante renunciar al placer del adorno y la construcción de la propia imagen. Aun así, el mundo de la moda esperó hasta 2017 para convocarla a un desfile. A los 83 años, Steimen asistió por primera vez a la Semana de la Moda de Nueva York, cuando fue invitada por el diseñador Prabal Gurung a ver su colección primavera verano 2018. 

Gloria Steinem falleció a los 92 años. Según un comunicado de su fundación, "falleció en paz en su casa de Nueva York, rodeada de muchos de sus seres queridos". Este mes se publicarán sus memorias, «An Unexpected Life».

Calendario de desfiles de BAFWEEK Primavera Verano 2027


BAFWEEK nació a tiempo para darle un escenario al diseño de autor cuando empezaba a construir su propia identidad. En el marco de los 25 años de sus primeras ediciones, la pasarela llega a su temporada  Primavera-Verano 2027 afirmando su lugar en la agenda regional más por persistencia y peso cultural que por tradición. 

Del 24 al 28 de agosto en La Rural, el calendario de Bafweek combina el paso de mando con la exploración de autor y el repertorio del mercado comercial. La novedad de la temporada la propone Luján Sáez, quien asume el primer desfile de Ona Saez como tercera generación al frente de la firma. A la grilla se suman las propuestas de Luz Ballestero con Analógica, Vanesa Krongold con La Ópera, con dirección de Martín Piroyansky, y Valentina Schuchner con Oda al olvido

La grilla de desfiles se completa con nombres de trayectoria y estética diversa: Fabián Zitta, DECRISCI, Lulú Martins, Pucheta Paz, Sadaels, Las Pepas, GNZ González, Delfos, Top White, Unión Europea, María Cher y Kosiuko

Nacida en la crisis de 2001, la historia de BAFWEEK se lee como el registro de las rupturas económicas y los giros culturales del consumo local. A pesar de los cambios de dirección, la búsqueda por instalar a Buenos Aires en el mapa global de la moda siempre se mantuvo. Aquella primera edición bajo el lema Sofisticación Latina reunió 19 desfiles. La promesa de dar visibilidad a la nueva guardia local terminó fijando las coordenadas del diseño argentino de las décadas siguientes con nombres como Vero Ivaldi, Florencia Fiocca, Pablo Ramírez, Mariano Toledo, Marcelo Senra, Mariana Dappiano, María Marta Facchinelli, Cora Groppo, Araceli Pourcel, Nadine Zlotogora y Lucía Blanco. El contrapunto comercial lo ofrecieron Jazmín Chebar, Benito Fernández, Rapsodia y UMA. 
 
Para 2006, cuando el peso de las marcas de shoppings amenazaba con eclipsar la narrativa creativa, el colectivo de autor fijó su postura desde una prenda básica estampada. Una remera que diga: "Somos un grupo de diseñadores con nombres propios, formados en las aulas y empresas, propulsores del fenómeno denominado de autor". 

Dos décadas después, la tensión entre retail y autoría es una convivencia asimilada. BAFWEEK recorre el tiempo manteniendo su atractivo central. Se trata exponer la paradoja de un talento evidente que todavía exige políticas de protección industrial y reglas claras para sostenerse.

ARCHIVO RAMÍREZ ¿Qué guardan los diseñadores?

 

¿Los creadores tienen una certeza intuitiva sobre la trascendencia de su propia obra? Es la pregunta que surge al profanar el santuario de un archivo personal. También si los grandes nombres de la moda alcanzan esa condición porque, al conservar cada detalle de su pasado, logran construir el relato completo de su propia leyenda. El archivo se convierte así en la prueba material de una historia que nunca se interrumpe. Hoy, en plena era de la veneración por el documento, el acto de conservar se afirma como un testamento. 

Las trayectorias de Yves Saint Laurent y Martin Margiela ilustran esta obsesión por la posteridad y permite dividir sus legados más allá del aplauso de la pasarela. Yves Saint Laurent orquestó su propio mausoleo al transformar su taller de Alta Costura en un museo vivo. Mientras tanto, su fundación custodia su relevancia con exhibiciones y libros sobre los hits del modisto —una hazaña idílica fundamentada en la preservación meticulosa de su hacer desde la adolescencia—. 
El caso de Margiela arrastra esa mirada desde la infancia. El diseñador belga se guardó cada fragmento de su existencia creativa, incluido el papel picado esparcido en sus desfiles. La temprana retirada de Martin en 2008, después de 20 años de trabajo en la moda, derivó en un tomo editorial y curatorial: la hermosa exposición en el Palais Galliera en 2018, con una atmósfera de antro under, revivió la estética analógica esencial para descifrar las complejidades de la moda de la década que él anticipó. Este trayecto culminó con un documental que develó la voz y las manos del enigma más célebre de la industria. Ahora, este guardián del anonimato ofrece su archivo personal en una subasta parisina orquestada por Maurice Auction en colaboración con Kerry Taylor Auctions, el próximo mes de julio. 

La memoria de Pablo 
“No es mi libro, sino un libro sobre mí”, aclara Pablo Ramírez durante la presentación de ARCHIVO RAMÍREZ, un volumen que oficia como ensayo teórico y legado visual de su universo íntimo. 

Si la identidad de Ramírez se define a través de la severidad del corte, el planchado impecable, la pureza de la moldería y la nobleza textil, esta publicación traslada esa misma exquisitez hacia los bordes de su memoria material. Bajo la coordinación de una investigación liderada por Daniela Lucena, con Sebastián Rodríguez al frente del archivo y la co-edición visual junto a Lorena Tenuta, sumado a la gestión patrimonial de Agustina Fernández, este proyecto editado por Fundación Medifé explora al modisto desde la perspectiva del documento histórico. 

ARCHIVO RAMÍREZ reúne más de 700 imágenes inéditas que abarcan figurines, cuadernos de notas, bocetos, fotografías y bitácoras de pasarela. Es una antología donde cada hoja aspira a la categoría de hallazgo. En sus 255 páginas conviven los primeros dibujos de Pablo sobre cartones de boletas del taller mecánico de su padre en 1980, a las reliquias de su madurez, como la factura emitida en 2001 para la legendaria Isabella Blow, junto al registro fotográfico de la editora probándose sus diseños tras bambalinas en la edición inaugural de BAFWEEK. 

En este libro se despliega el peso de un creador fundamental. Un tesoro impreso destinado a perdurar con la misma sofisticación eterna que sus diseños.

Compre Nacional: ¿La ropa es cara en Argentina?


El informe presentado por la conductora Dominique Metzger abre el juego en Telenoche con una premisa repetida sobre "lo caro que está la ropa y vestirse". Sigue el relato de Martín Ciccioli exaltando la dinámica de los fardos de ropa usada norteamericana que descienden por Latinoamérica. Hay algo cínico en presentar este desfile de desechos textiles por el continente como una "nueva tendencia". El cronista confunde la circularidad con acumulación y el remate: "no es compre chino, es compre americano", dice. Meses atrás, la performance de Rolando Graña en América Noticias fue en la misma sintonía, incluso llevó un fardo al estudio de TV para evidenciar qué se puede comprar. Ninguno de los dos noticieros mencionan los riesgos sanitarios que implica consumir prendas en esas condiciones de descarte. 

En el medio de este clima, Esteban Mirol protagoniza un stand up sobre el precio elevado de “un calzón”, una teoría que se cae al entrar en la histórica mercería Casa Josecito, fundada en 1942. Allí, el precio de la ropa interior en cuestión cuesta lo mismo que la supuesta "ganga" que el periodista cree haber descubierto en plataformas extranjeras, desarmando la ficción del ahorro importado. 

 
Pero el punto ciego del debate es la invisibilización de la ropa barata en Argentina. Existe una idea instalada de que no hay opciones accesibles, pero no es así. El análisis de la ropa cara se limita a los shoppings, donde el 70% de la oferta es importada. El precio que se paga ahí no es por la costura nacional, es por el alquiler del local, el marketing y la logística de un canal que ya no representa al consumo masivo. La ropa es el termómetro más sensible de la economía. Hoy los precios se frenan por el golpe seco de un mercado interno que ya no tiene con qué comprar. La fe ciega en que abrir las importaciones va a bajar los precios no tiene pruebas reales. Según advierte la Fundación ProTejer, estamos ante una desregulación que borró de un plumazo los controles de calidad y aduana, bajando impuestos a la importación en plena recesión. Es una competencia desleal. Mientras potencias como Francia o México le ponen reglas a las plataformas digitales —exigiendo que paguen impuestos y se hagan responsables de lo que venden—, Argentina va al revés, dejando al productor local en la nada. 


Encima, el debate ignora el costo humano y ambiental del fast fashion. Este sistema, que acá se celebra como sinónimo de precios bajos, es en realidad un modelo de usar y tirar basado en el trabajo precario. El dato es contundente: un aumento del 19.000% en la importación de basura textil. Al importar estos fardos, Argentina está aceptando la contaminación y los problemas de salud que los países desarrollados ya no quieren ver.  Es, básicamente, aceptar los desechos del mundo disfrazados de oportunidad.

Composición del precio de una remera comercializada en el shopping


No pare sigue sigue: El efecto Carrie Bradhshaw

 


Hace 28 años salía al aire por primera vez Sex and the City. Un año antes, en 1997, la Baguette de Fendi vio la luz de la mano de Silvia Venturini Fendi. Para la década de los 2000, ambas ya se habían convertido en hitos culturales y los looks de Carrie Bradshaw se transformaron en tendencia. El fenómeno que gestó su estética fue similar a lo ocurrido en el Hollywood de los años 30, cuando la pantalla de cine tenía más peso que la alta costura parisina. 

El estilo de la escritora perduró e influyó profundamente en el devenir de la moda. La mentalidad de los diseñadores actuales defiende ese ideal de contar una historia propia a través de la ropa. Maria Grazia Chiuri, en su estelar paso como directora creativa de Dior, tomó desde el inicio aquellas referencias para sus colecciones feministas: retomó el bolso Saddle creado por Galliano, pero rediseñado con Bradshaw en mente. Lo mismo ocurrió cuando subió a la pasarela la remera J'adore Dior, una decisión que rememoró el encuentro de Carrie y Aidan en la película, según contó. 

La Fendi Baguette Bag pensado para el plano americano de Carrie Bradshaw

Es así como estos objetos de deseo alcanzan el estatus de culto. Lo mismo pasó con la Baguette. Al ser nombrada directora creativa de la maison italiana Fendi, Chiuri reeditó este hit en la colección crucero 2027 y, para el otoño 2026, le dedicó su primera campaña. La cartera —inspirada originalmente en las mujeres parisinas que llevaban el pan bajo el brazo— regresó a su musa original para narrar su historia: Sarah Jessica Parker

Bajo la mirada de Maria Grazia, el bolso recuperó su silueta y el código de estilo original, el 26424. Además, durante la Milan Design Week, la casa romana presentó la exhibición Baguette 26424 Re-Edition en el Palazzo Fendi, ubicado en Via Montenapoleone. 

Hay que decir que tanto Maria Grazia Chiuri como Sex and the City construyeron sus narrativas alrededor de los ideales del empoderamiento femenino. Las dos lo lograron utilizando la moda como canal.

El modelo de la Baguette co-creado por Sarah Jessica Parker para los 15 años de la cartera de Fendi


Identidad en construcción: Las miradas que proyectan el vestir contemporáneo en Argentina se exhiben en una sala cultural

 

En el sexto piso de lo que fue el CCK está montada la muestra Construir Moda, del siglo XIX a la actualidad, pensada y realizada por el equipo del MNHT. En la sala 605, el acervo de la Colección Histórica del Traje Argentino examina el pasado a través de los desarrollos y procesos creativos impulsados por las innovaciones tecnológicas de los últimos dos siglos. La exhibición de estas piezas en este espacio se da luego del Decreto 862/2024, que eliminó la independencia operativa de la institución original y trasladó su patrimonio al Museo Histórico Nacional. 

La propuesta suma otra dimensión en la sala 604. Ahí es donde la moda contemporánea de nuestro país se encuentra en un diálogo que refleja la diversidad de miradas de los diseñadores locales para pensar el vestir contemporáneo. El eje está puesto en la expresión individual conectada con las tensiones de la sociedad. 


El sábado pasado, las tres generaciones de diseñadores que forman parte de la muestra se sentaron a charlar y reflexionar sobre sus proyectos. Min Agostini estuvo por la década de 2000. Vanesa Krongold y Luz Ballestero representaron a la camada de 2010 y la urgencia post-2020 quedó en manos de Luján Haeder de Haeder y Gonzalo Andrade de Gone. Con su presencia, transformaron una sala institucional en un espacio vivo. Lo valioso de este encuentro es la total ausencia de distancia histórica. 

Analizar la moda en Argentina en tiempo real, interactuar con los creadores mientras abren sus procesos y muestran cómo piensan sus prendas en el aquí y ahora, con sus dudas y tensiones, es un ejercicio de registro de la actualidad. Es una lectura directa de nuestro presente, sin filtros documentales ni nostalgia, que tiene un valor cultural enorme. 

Construir Moda, del siglo XIX a la actualidad se puede visitar hasta el mes de septiembre en el Palacio Libertad (sarmiento 151). En la cuenta de Instagram de los trabajadores del museo pueden chequear el cronograma de visitas guiadas y las charlas que se arman alrededor de la muestra. O visitarla de miércoles a domingos de 14 a 20h. La entrada es libre y gratuita.

Cómo ser parisina. El total look de Charlotte Casiraghi para Chanel Couture

 


La silueta de Charlotte Casiraghi en la colección Couture FW 2027 sugiere una elegancia magnética. Un jean, una camisa celeste y un par de zapatos de salón le bastan para definir la modernidad cotidiana. Cuando estas piezas llevan el sello de Chanel, el outfit trasciende. 

Como embajadora de la maison desde 2021, Casiraghi aporta una autenticidad intelectual única a través de su liderazgo en Les Rendez-vous littéraires rue Cambon. Se trata de una iniciativa pionera que reúne a escritoras y amigas de la maison para debatir sobre la emancipación femenina. Este encuentro elevó el formato libro a la categoría de fetiche cultural que se anticipó al momento en la que la industria del lujo transformó la literatura y los clubes de lectura en el nuevo y codiciado objeto de deseo comercial para la moda. 


Esta misma sintonía estética guió las presentaciones de La fêlure, su primer libro en solitario. Durante este recorrido cultural, la sofisticación monegasca de Charlotte se construyó con variaciones de la camisa, alternando pantalones sastre, blazers y chalecos de punto. En el rol de embajadora de Chanel, esta propuesta representa una expresión de informalidad estudiada. La camisa de rayas, los jeans de corte fluido y los zapatos salones negros son un grito del chic parisino más puro. 


El estilismo de Charlotte Casiraghi funciona como una selecta antología de las colecciones de Matthieu Blazy para Chanel, pero guarda intacta su identidad personal. El bolso y los zapatos con tira trasera pertenecen de la colección Métiers d’art 2026, la del desfile en el subte de New York. La camisa de algodón celeste es el resultado de la alianza con Charvet, la legendaria firma casi bicentenaria, que hoy es propiedad de Chanel. Los vaqueros, las gafas, los anillos y pulseras completan este look. Que bien podría ser un catálogo pero que en la silueta de la nieta de Grace Kelly logra verse como manifiesto de estilo contemporáneo.

Apuntes sobre la moda en el Mundial de Fútbol 2026

 


Durante 39 días, el Mundial de Fútbol de Canadá, México y Estados Unidos demostró que el poder no se mide solo en la cancha. El 11 de junio, la llegada de las 48 selecciones inauguró una competencia simultánea basada en la proyección de estatus e identidad. Los bolsos de diseñador, la sastrería y los botines en tonos rosa chicle y fucsia eléctrico —exhibidos por Jude Bellingham, Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé y la Selección Argentina campeona de 2022— ofrecieron imágenes como manifiestos. 

Los seleccionados se transformaron en embajadas corporativas de sus propios países. Francia desfiló como un catálogo viviente de su patrimonio de lujo: Hermès, Chanel, Louis Vuitton y Dior. Uruguay proyectó sofisticación sustentable a través de la diseñadora Gabriela Hearst. El equipo campeón del torneo exhibió un uniforme hecho a medida por Loewe, resultado de un acuerdo de cuatro años para vestir a los planteles masculino y femenino de España. Marks and Spencer viste desde 2007 a la selección Inglesa, Boss a la de Estados Unidos. Argentina validó el retorno de las it bags. Pero el golpe de efecto visual más interesante lo dio la República Democrática del Congo en su regreso tras 52 años a un mundial de fútbol. Trajes negros clásicos cruzados por una faja de leopardo firmada por el diseñador parisino-congoleño Alvin Junior Mak

El eje del interés estético completó su transformación cuando los futbolistas desplazaron a sus compañeras - las llamadas botineras - del foco de atención para asumir el control de la tendencia. 

El Mundial de Fútbol 2026 funcionó como un escenario donde los países reafirmaron su orgullo nacional a través de la identidad visual. Esta implosión estética responde al fervor de la economía de la imagen que genera el deporte. Porque demostrar visualmente es tan válido como jugar bien en la cancha. Los futbolistas son creadores de imágenes. El análisis de los patrocinadores y los looks elegidos para la caminata entre el avión y el hotel hacia el estadio revela un gusto libre de culpas por el lujo y un conocimiento profundo de las novedades de la moda. Mientras tanto, los hinchas adoptan estos mismos códigos para su vida diaria, transformando la estética del fútbol en cultura callejera. 

Si la indumentaria es una herramienta para mostrar quiénes somos frente al mundo, para el deportista representa la oportunidad concreta de definirse más allá del uniforme colectivo. La ostentación y el estilo conviven de forma armónica, ya que el futbolista contemporáneo gestiona su apariencia con la habilidad necesaria para evitar el cliché de fashion victim, pero lejísimo de pasar desapercibido.

Coronados de gloria vivamos: El vestido que lució María Becerra en la Final del Mundial de Fútbol

 

"La moda cuenta la historia del tiempo. Funciona como una fotografía de la cultura en un momento preciso. La narrativa que busco transmitir es la de un inmigrante que llega a Estados Unidos, atraviesa el desarraigo, pero mantiene su sueño para crear algo original y marcar esta época", explica Abel Cepeda Ljoka, diseñador de SEKS. 

El diseñador Abel Cepeda, con su firma SEKS, vistió a María Becerra para entonar el Himno en el Mundial de fútbol

El mendocino, radicado en Nueva York, diseñó el vestido con el que María Becerra entonó el Himno Nacional Argentino en la final del Mundial de Fútbol 2026. Semanas atrás, su trabajo ya había sumado visibilidad cuando Pampita posó en la cancha uno de sus corsets. El diseñador de SEKS creció entre máquinas de coser, ya que su familia abrió la primera tienda Singer en Mendoza. Cuando se mudó a Buenos Aires circuló por la noche porteña, una experiencia con la vida nocturna que se repitió al mudarse a la Gran Manzana. En su taller, el oficio convive con la tecnología: su propuesta fusiona técnicas de marroquinería con corte láser. Establecido en Harlem, el diseñador encontró en los clubes, el arte y la música las referencias para vestir a amigos y bailarines de la escena local. 


Ese recorrido llevó a Abel Cepeda de SEKS a Broadway y, más tarde, a realizar el vestuario para la presentación de Katy Perry en los VMAs 2024. Siguieron Kendall Jenner - para la Gala del MET de 2026 - Selena Gómez, Ciara y Avril Lavigne. Así llega a vestir a María Becerra. La Nena de Argentina, que transita con destreza desde el pop y los ritmos urbanos hasta el funk brasileño y la cumbia, interpretó el himno nacional en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Argentina por donde mires. 

Imágenes: Abel Cepeda / SEKS

Un buen cabezazo mundialista: Otra excusa para hablar de Otamendi



Nicolás Otamendi es un defensor central de jerarquía. Se nota en su juego imponente y en ese don para adivinar la jugada antes de que ocurra. Es el alma competitiva de la Selección Argentina, que inició este Mundial de Fútbol 2026 en el banco de suplentes y sumando minutos valiosos en los finales de cada partido. Hoy esperamos sus cabezazos en el histórico cruce —no es solo un partido— de Argentina frente a Inglaterra. 

El dueño de la fiesta en redes sociales tiene un temperamento magnético. La cámara lo ama (y El General la ama a ella). De hecho, la moda está funcionando como una extensión del rendimiento deportivo: el mundial de futbol confirma que la vestimenta individual es el canal de expresión más claro para los futbolistas fuera del campo de juego. Otamendi demuestra esta búsqueda vistiendo de manera explícita con marcas de diseñador. El fútbol permite que los hombres se preocupen por la indumentaria manteniendo su perfil de deportista como el eje central de su vida pública. No es un fenómeno nuevo. Diego Maradona construyó el precedente histórico de esta conducta mediante el uso de prendas icónicas y exageradas para mostrarse. El sentido de pertenencia grupal y el orgullo patrio le dan un carácter funcional a estas decisiones de estilo. La ostentación individual queda legitimada bajo el marco de la representación nacional. 

Otamendi traslada esa seguridad a los pasillos de los aeropuertos, que la Scaloneta convirtió en pasarelas de moda urbana. Oriundo de El Talar, al norte de la provincia de Buenos Aires, el flamante refuerzo de River Plate —se sumará formalmente al club tras la cita mundialista— camina con un pavoneo que une el juego de la cancha (donde entrena con los shorts arremangados en los muslos y un paisaje visual de tatuajes) con una predilección por vestir looks voluminosos. 


La silueta del campeón se arma con formas amplias y una devoción por el oversized. Su estilo característico se apoya en los hombros caídos de remeras que llegan a los codos, camisas cuadradas y pantalones holgados que caen con el peso textil justo sobre zapatillas de suela gruesa, casi siempre firmadas por Nike. Se nota un ojo atento para adoptar los códigos callejeros que Demna Gvasalia impuso en su época en Balenciaga. En el placard del número 19 de la Selección Argentina, las marcas de lujo entran con naturalidad. Están las zapatillas Cactus Jack x Nike de Travis Scott, el catálogo de Balenciaga y el bolso Hermès Haut à Courroies —la Birkin original que también lleva Lionel Messi. También un despliegue de monogramas Louis Vuitton. Es una apuesta maximalista donde la alta costura convive con los gorros de diseñador y la tinta en la piel. Un registro personal que documenta cómo se cruzan hoy el fútbol, la calle y las pasarelas europeas.

Olivier Theyskens: El diseñador belga que anticipó el jogging couture volvió a desfilar en Paris

 


Con las palabras “Anoche estuve en el reino de las Sombras, donde rayos grises del sol atravesaban un cielo gris”, Máximo Gorki describió en 1896 el asombro y la extrañeza que sintió como espectador durante la primera proyección del cinematógrafo de los hermanos Lumière. Algo así es lo que genera Olivier Theyskens, el diseñador belga con una visión gótica del romance magistral. 

La noche del domingo, en la víspera del inicio de las colecciones otoño invierno 2026/207 Haute Couture, puso en pasarela en París la primera colección de Boloria, una etiqueta de moda emergente con sede en Amberes, respaldada por We Are One World, la empresa que organiza los festivales de música electrónica Tomorrowland. El talento de Theyskens quedó en evidencia a sus 21 años, cuando Madonna lució un vestido negro de satén con su firma en los Óscar de 1998. Después siguió en Rochas y Nina Ricci como director creativo. Más tarde se hizo cargo de Theory. Lo de Olivier Theyskens es talento en modo anticipatorio. Quizá por eso no llegó a ubicarse en las grandes ligas en este sin fin de cambios de nombres que se iniciaron en la década de 2010. 


Algún tiempo atrás, en 2007, el diseñador belga escandalizó a las burguesas cuando subió a la pasarela de Nina Ricci su visión deportiva de la alta moda y le dio una nueva visión al jogging. "Theyskens brindó una gran cantidad de tonterías en un momento en que la moda se centró más en los negocios y la creación de ropa hermosa", decía una crítica del momento. 


El tiempo que ordena los contextos, da cuenta de la sensibilidad de Olivier Theyskens para proclamar la moda. En esta era de nichos, qué mejor que sumar a esta generación de diseñadores / modistos que defienden el hacer sobre el entretener.

Copa Mundial de Fútbol 2026: El look de Lionel Messi. El regreso de las it bags (y los goles)

 

El primer jugador en la historia en participar en seis Copas del Mundo acaba de marcar 3 goles ante Argelia. Mientras suena “La cumbia de los trapos” y “Hablando de la libertad”, el himno de La Renga, la sonrisa de Lionel Andrés Messi en Kansas emana ese aire de sencillez que hace que nosotros nos sintamos más contentos por él que por nosotros. Es talentoso, valiente, se lo ve leal y humilde, a días de cumplir 39 años, el capitán de la Selección Argentina representa valores que por momentos parecen olvidados y al verlo en el juego se grita ¡Aura! Aquella manifestación irrepetible de una lejanía que Walter Benjamin acuñó hace 90 años para contraponerla a la reproducción técnica. Aquí también la razón por la que las marcas lo eligen para publicitar sus productos. No saturó como Scaloni, pero ahí anda. Si hay alguien que pueda acercarse a todos los nichos de consumo, ese es Messi. El rosarino de izquierdazo monumental que posó y facturó más de 160 millones de euros en publicidad. 
 
La moda no fue ajena a la figura de Lionel Messi. Dolce & Gabbana lo tuvo como embajador para sus apariciones públicas , además de vestirlo en su rutina. Su estilo de calle se compone de jeans y remera; dress code por demás aceptado como uniforme práctico. En los últimos meses adoptó las maxi carteras de las maisons como aliadas. Ya no resuelve con sencillez ni busca ser uno más. La Scaloneta es un desfile de moda urbana. Para las galas solía vestirse de brillos, de rojo metalizado a print floral para trajes y sobrio negro o bordeaux, siempre cumpliendo su función de sobresaltar. 
 

Si Messi desafió el reinado de Maradona, miremos la moda de los dos grandes capitanes de la Selección Argentina. Diego fue un emblema de la moda de los 80', signada por la exageración y la ostentación, típico de mostrar el poder adquisitivo a través de su vestuario. Icónico el Diego con el tapado de piel y joyas. En el caso de Lio Messi, el uniforme de la moda urbana es resaltado con las marcas de alta moda. Para nada modesto: la carry on de Louis Vuitton, así como el baulito con el damero cortado en denim y el bolso Hermès Haut à Courroies, la Birkin original, en lona, dan cuenta que volvió la era de las It bags.

Murió el Indio Solari: su perfil como artista visual

 


Indio Solari fue el creador de una liturgia pagana que desafió las reglas de la industria del entretenimiento. Al confirmarse este viernes 5 de junio la noticia de su muerte a los 77 años, el rock argentino despide a su deidad. El Indio es el motor de un fenómeno sociológico que, ante el ojo público, se sostiene en la constante búsqueda de una explicación para el pogo más grande del mundo y la fidelidad de cientos de miles que lo seguíamos a donde fuera. “A la luna”, se tararea en las misas. 

Con una pluma exquisita, Carlos Solari tradujo las ansiedades, la marginalidad y el fervor del pueblo en una épica colectiva que convirtió la devoción en identidad. Su figura encarnó una mística de la resistencia que transformaba estadios de fútbol en un océano de gente

Desde 2025, Solari reconfiguró su rol en las artes visuales al trasladar allí su imaginario poético, entre urgente y único, aquel que marcó a generaciones. “En esta deriva digital, lo bruto no es solo una estética aparente, sino también una manera de narrar una visión del mundo; significados que emergen tanto de la experiencia onírica como del universo artificial”. Con esta premisa se presentaba Brutto, la exhibición de arte digital de Indio Solari. Primero pasó por Mar del Plata, en la sala del Museo MAR,  luego llegó a Arthaus, en el microcentro porteño, y ahora mismo en Córdoba, en el Museo Metropolitano de Arte Urbano. El Indio Solari captó la misma atención y devoción que en sus shows. Su arte digital trasladó el magnetismo de su figura, traducido en filas de personas esperando para subir a ver sus obras. 


Con la muerte del Indio Solari, su legado quizás se resignifique en este espacio. Su misión en hacer más bellas las artes, se transforma en un testamento de un artista multidisciplinario. Su faceta plástica e ilustradora siempre estuvo allí. De hecho se ocupó del arte de tapa de cada uno de sus cinco discos en clave solista (con banda). Antes de volcarse a los paneles virtuales, el Indio planteaba otras búsquedas. Primero, el señor misterio publicó a cuatro manos, junto a Marcelo Figueras, su biografía Recuerdos que mienten un poco. Además de los libros en colaboración con el artista Serafín: Escenas del delito americano (2017) y La vida es una misión secreta (2019). 

Las plataformas digitales y las salas de exposición se convirtieron en un nuevo escenario que compartía presencia con los multitudinarios shows de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, siendo la pantalla la nueva herramienta de expresión y presentación de este artista magistral. 


Al exhibir sus trazos, el Indio amplificó un programa artístico que por años estuvo hipnotizado por la magnitud del fenómeno musical, el más grande de la cultura popular. Con su partida, también nos queda el testimonio visual de un enigma que encontró en el mundo de las artes una forma de resistencia.

imagen: Edgardo Kevorkian

Copa Mundial de Fútbol 2026: El look de Nicolás Otamendi

 

Nicolás Otamendi es un defensor central de jerarquía. Se nota en su juego imponente y en el don para adivinar la jugada antes de que pase. Es el alma competitiva de la Selección Argentina, que hoy arranca a defender la copa (la tercera con ilusión en la cuarta). Pero también es el dueño de la fiesta en redes sociales. Ahí sus videos no tienen rival. 

Otamendi traslada esa seguridad a los pasillos de los aeropuertos, que la Scaloneta convirtió en pasarelas de moda urbana. Oriundo de El Talar, al norte de la provincia de Buenos Aires, el flamante refuerzo de River Plate (se sumará formalmente al club tras la cita mundialista) camina con un pavoneo que une el juego de la cancha, donde entrena con los shorts arremangados en los muslos y un paisaje visual de tatuajes, con una forma de vestir looks voluminosos. 



La silueta del campeón se arma con formas amplias. Una devoción por el oversized. El estilo que le conocemos se apoya en los hombros caídos de remeras que llegan a los codos, camisas cuadradas y pantalones holgados que caen con el peso textil justo sobre zapatillas de suela gruesa casi siempre firmadas por Nike. Se nota un ojo atento para adoptar los códigos callejeros que Demna Gvasalia impuso en su época en Balenciaga

En el placard del número 19 de la Selección Argentina, las marcas de lujo entran con naturalidad. Están las zapatillas Cactus Jack x Nike de Travis Scott, el catálogo de Balenciaga y el bolso Hermès Haut à Courroies —la Birkin original que también lleva Lionel Messi. También un despliegue de monogramas Louis Vuitton. Es una apuesta maximalista donde la alta costura convive con los gorros de diseñador y la tinta en la piel. Un registro personal que documenta cómo se cruzan hoy el fútbol, la calle y las pasarelas europeas.



Si es de noche y lo extrañas: Indio Solari lee un cuento


Mientras nos hacemos la idea de que Carlos Alberto Solari murió,  el Indio lee.



La cosa es así, en 2018, de lunes a viernes a las 10 de la noche, Indio Solari se presentaba como El Míster y DJ Martini para compartir sus lecturas y musicalizar el aire de FM La Patriada, en el programa 'Big Bang" conducido por el escritor Marcelo Figueras. Una vez, el Indio Solari leyó Mujeres Imperiales, un cuento de su autoría que en los años 80' había aparecido en la revista 'Cerdos & Peces'. El texto también fue parte de la exhibición "Indio en la Biblioteca: El tesoro de los inocentes", la muestra que celebró la obra de Indio Solari en la Biblioteca Nacional en 2015.

Murió el Indio Solari: Este legado rockero tiene un look

 


El Hipódromo de Tandil está a oscuras, de fondo se escucha una arenga que no calmará en las próximas horas. Es el anteúltimo show donde lo veremos en vivo a él, pero no lo sabemos. Nos habíamos desacostrumbrado a la rutina noventosa donde cada show podía ser el último. El Indio Solari quiere hablar. "Quiero decirles algo que tengo la necesidad de decirles", repite. Es marzo de 2016, al artista fenomenal se le quiebra la voz, quiere contar que Mr. Parkinson le anda pisando los talones... Tiene una chaqueta verde militar y un buzo con capucha con rayas blancas y negras que caen sobre un pantalón también holgado. Un look cotidiano sin pretensión. Cuando Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, la banda que lo acompaña desde 2004, comenzaron con los primeros acordes de "Nuestro amo juega al esclavo", las luces se prendieron y el Indio apareció, puño en alto, con una campera bomber negra acolchada y una camisa de jean entallada, otro ensamble funcional pero esta vez colmado de actitud. Es un rockstar, el mayor fenómeno de Argentina. 
 
Carlos Alberto Solari falleció a los 77 años. 

El Indio se convirtió en mito viviente siendo el cuerpo y la cara del movimiento que formó junto a la negra Poli y Skay Beilinson, su co-equiper compositivo en la banda, el corazón de Patricio Rey aseguran los cánticos de los fans, incluso después de la disolución de esta gran manifestación de la cultura popular. 
En su nueva etapa musical, el Indio se vistió práctico, con los lentes y el gorrito deportivo como accesorios fundamentales de su facha. En los pies siempre calza el modelo Uriarte de la marca 28 Sport, él le dice los zapatos de 'yosapa". 



Como performance, vestirse es un acto cotidiano. Los varones del rock argentino suelen ser examinados por cómo suenan y no por cómo se ven, aunque ensalcen una personalidad estética marcada. Para la patria rockera, prestarle atención al vestuario le baja el precio a la actitud. Mirar a Solari a través de una lente esteta permite analizar su apariencia y descubrir signos de una identidad que desarrolló a través de las décadas. El uso de los lentes de sol y el gorrito negro son su marca personal. Se sumaron las camisas y el repertorio de camperas que el Indio estrenó cada vez que se subió al escenario. El desarrollo de esa evolución explica entonces las particularidades de su aspecto moderno y refinado.  

De su etapa psicodélica de los 60' no hay registros. La precuela de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, en los 70’, tiene a Solari haciendo artesanías y dibujos que vendía en las ferias de La Plata y en la emblemática Galería del Este. Luego comenzó a trabajar en ‘El Mercurio’, la estampería que Guillermo Beilinson, hermano de Skay, tenía en City Bell. Allí copiaban las estampas de las primeras prendas que llegaban de la India e imprimían metros de tela hindú para cortar vestidos, remeras y pañuelos. Más que hippie, él fue psicodélico, escribió en Recuerdos que mienten un poco, el libro autobiográfico que publicó junto al escritor Marcelo Figueras. Cuando Los Redondos hacen escala en Buenos Aires, el Indio usaba mameluco blanco y después comenzó a vestirse como un oficinista.  Camisas adentro de pantalones sastreros, una calva a medio afeitar, bigote. Todo ese bombardeo de novedad de la cultura de los 60' quedó entre paréntesis hasta los 90’, la década donde Los Redondos se convierten en una banda de estadio. 


Mientras tanto, los 80’ transcurrían con Luca Prodan, frontman de Sumo, sentando las bases del uniforme rockero para la década siguiente: jean, remera y zapatillas. Pelado, el Indio usó remeras, camisas a cuadros y de estampas psicodélicas. Algunas de estas piezas quedaron exhibidas en la muestra Indio en la Biblioteca: El tesoro de los inocentes, que en 2015 lo tuvo como protagonista en la Biblioteca Nacional, como la remera de la geisha con la que Solari cantó ‘Jijiji’ en Huracán del 94'. Pero no fueron las únicas prendas que conservó de otra época. En 2014, en el show que dio en Mendoza, volvió a desempolvar el jean de parche con rombos y cabeza de ganado que en los 90' usó para presentar 'Lobo suelto - Cordero Atado’ en Huracán y Entre Ríos y más tarde para tocar en vivo ‘Luzbelito’ en Go! de Mar del Plata. 

El artista más convocante del rock argentino mantuvo el uniforme de la funcionalidad y aportó su ejercicio de estilo en cada acción de gracia. También llamada misa ricotera. Te vamos a extrañar.

Este domingo 7 de junio, desde las 11 de la mañana (hasta que haga falta), el velatorio público del Indio Solari será en el Polideportivo José María Gatica, en Villa Domínico, Avellaneda (entrada por Mitre y Otero).

De sastre y cerúleo: El look de Andy Sachs para sobrevivir la crisis de los medios

 

Revisitar a los personajes creados por la escritora Lauren Weisberger veinte años después genera sensaciones. La idea de encajar la vieja aristocracia de la moda en una cultura, donde todo el contenido se consume y se olvida en un parpadeo. Pero El diablo viste de Prada 2, dirigida por David Frankel a partir de una historia original, le da un caderazo a la parodia autocomplaciente para registrar una crónica sobre la transformación y crisis de la escena mediática actual. 


Hay que decir que el verdadero melodrama sucedió fuera de la pantalla. No creimos estar vivos para asistir a cómo el fenómeno devoró a sus propias musas: ver a Anna Wintour adueñarse del mito y ubicándose en portada junto a Mery Streep en Vogue, mientras la Emily de la vida real —la estilista Leslie Fremar— se sentaba con Chloe Malle para una entrevista. La sucesora de Wintour, con el estilo incisivo que ametralla preguntas sin dejar respiro, logró extraer expresiones y pocas palabras - pero las necesarias - para ponerse en el lugar de la mujer devenida en un arquetipo. Sin embargo, en el ejercicio del scroll infinito, este trasfondo se diluyó pronto. Quedó atrapado en la dinámica del contenido efímero de las redes. 


El diablo viste de Prada 2 tuvo un presupuesto estimado en USD 100 millones de dólares y al día de hoy, a una semana de cumplirse un mes de su estreno, lleva recaudado a nivel mundial USD 553,825,726. Este éxito taquillero invita a revisar el look de Andy Sachs. La diseñadora de vestuario Molly Rogers entendió que el guardarropa del personaje de Anne Hathaway no se iba a construir con tendencias pasajeras: “Tuve que dejar de lado piezas que sabía que no resistirían el paso del tiempo en los próximos veinte años, por más que me doliera devolver algunos artículos. El vestuario tenía que ser perdurable”, dice en las notas de producción. 


La propuesta de Rogers para Andy es una reconfiguración de la sastrería masculina tradicional. 
La ex co-equiper de Patricia Field hizo un híbrido entre el encanto desaliñado de Annie Hall y la soberbia estructural de Katharine Hepburn. La pasarela que emite la pantalla grande va con blazers impecables de Dolce & Gabbana y Louis Vuitton, blusas - de seda con etiqueta de Tom Ford-, pantalones de tiro alto y chalecos, entre los que sobresale un diseño tejido en azul cerúleo que funciona como un abrazo al pasado. 


La evolución de Andy Sachs en El diablo viste de Prada 2 se narra con un vestido de Gabriela Hearst con zapatos Chloé para su estancia en los Hamptons. Un conjunto de bouclé con cartera acolchada a tono firmado enteramente por Chanel para sus días en Milán. El tándem de chaleco y pantalón de Jean-Paul Gaultier y un bolso Coach. 

El panorama de los medios se desmorona, pero un buen corte de sastrería resiste.